LOGIN—¿Deseas ser mi esposa para toda la vida? — las palabras de Luca dejaron a April sorprendida, se tapó su rostro con las manos y se echó a llorar, su sueño se hacía realidad. — Cariño, ¿dije algo malo? — Luca se sorprendió que April llorara más, ella lo miró, mientras se limpiaba las lágrimas de su mejilla, y se tiró a los brazos de Luca, éste que no lo vio venir y como se había levantado del piso al ver a April llorando, no pudo sostenerse y cayó al piso con April encima.
—No has dicho nada malo, por el contrario, hoy ha sido uno de los mejores días de mi vida, eres tan increíble, Te amo Luca y si, acepto ser tu esposa para toda la vida..
Luca sonrió, le acarició el rostro con tanta suavidad y cariño que April cerró sus ojos al tacto de su hombre, Luca se separó un poco de ella, y le colocó el anillo, era un hermoso anillo, color oro rosa, con un gran diamante circular en el centro, y cada lado tenía 26 pequeños diamantes que formaban el infinito. April lo miró maravillada, era hermoso, perfecto.
—Es precioso, me encanta — dijo con lágrimas saliendo de sus ojos.
—Me alegro que así sea cariño, te amo April — dijo antes de besarla con pasión y amor, todos a su lado empezaron a aplaudir felices. — Vas hacer mía toda la vida.
—Sí, y tú absolutamente mío. — volvieron a besarse hasta que unas vocecitas les hablaron.
—¿Ya vendrás a casa con nosotros? ¿Y serás nuestro papi? —Luca inmediatamente se apartó de April y los miró con una gran sonrisa, April se levantó del piso y Luca hizo lo mismo, para luego inclinarse frente a sus hijos.
—Claro que sí mis pequeños, yo los amo, y es una de las cosas que más he deseado desde que los conozco es que sean mis hijos, solo que yo por tonto no lo hice antes, pero ahora seremos todos una hermosa familia.
Los niños se le tiraron encima y lo abrazaron, mientras repartían miles de besos en la mejilla de su padre.
April miró a Graciella y la abrazó feliz de verla, de hecho estaba feliz de verlos a todos y que hubieran formado parte de esa gran sorpresa que Luca le había preparado.
Pasaron el resto de la tarde en el acuario, entre risas y las ocurrencias de los niños, disfrutaron, Luca se sentía pletórico, estar con sus hijos y la mujer que amaba era la mejor cosa que podía pasarle y ahora estarían juntos siempre, April era su mundo y ahora en ese mundo entrenan sus tres hijos.
—¿Cuándo sabremos que será mi nieto? —Gabriella estaba muy ansiosa, por saber que sería su tercer nieto.
—Dentro de dos días tengo la cita — Luca la miró algo confundido.
—¿Pensabas ir sin mi? — le dijo algo herido. —April puso sus ojos en blanco.
—Cariño, aunque tenía miedo de que Leticia hubiera hecho de las suyas, confié y creí en ti desde que dijiste que no tenías nada con ella, sabía que vendrías por nosotros, pero no sabía que sería tan genial tu entrada. — Luca se acercó a ella y la besó muy dulcemente.
— Gracias cielo, por siempre confiar en mí, por motivarme a ser mejor, por ser la mujer perfecta, mi ángel.
— Te amo, y eso hace el amor.
—Bien, ¿vamos a cenar?, ya hay que alimentar a los niños — Marta llevaba entre sus brazos a una Emily ya dormida y cansada, mientras que a Eddy lo llevaba Stuard, su abuelo era feliz consintiendolos, y sería igual con todos los nietos que le dieran sus hijos.
—Sí, será mejor irnos, porque ellos deben estar muy cansados. — Luca se sacó las llaves de su camioneta, pero April lo detuvo.
—Amor lo mejor será que yo me vaya con ellos, en mi auto tengo las sillas para ellos. — Luca sonrió pícaro.
—Cariño, en el mío también está con sus sillitas, deberías guardar las tuyas en la cajuela, así pueden irse los demás en tu auto. — April sonrió y asintió
—De acuerdo, se giró y les dio las llaves de su auto a Gabriella.
Se fueron a los autos, donde pusieron a los niños en sus respectivas sillas, la nana se fue con ellos, los demás se fueron en el auto de April.
Luca manejo hasta el restaurante y en todo el camino fue agarrado de la mano de April, y le acariciaba el anillo, eso le hacía recordar que ella había dicho que si, por lo que de su rostro no quitaba la hermosa sonrisa que llevaba, April no dejaba de verlo, y sin poder evitarlo se echó a reír.
—¿Se pueda saber porque no dejas de sonreír? — Luca la miró de reojo, mientras llevaba la mano de April a su boca y depositó un beso en ella.
—¿No te parece suficiente el hecho de que vayas a ser mi esposa y estemos juntos toda la vida? —dijo con esa felicidad que no le cabía en el pecho.
—Solo espero que siempre tengas esa sonrisa.
—Si estás conmigo, la tendré siempre cariño.
—Te amo — dijo April enamorada de ese hombre tan maravilloso.
—Y yo a ti cielo.
Cuando llegaron al restaurante Everest, llegaron los demás detrás de ellos, pudieron juntar tres mesas, y al lado del gran ventanal, por ser ya de noche, se veían las hermosas luces de la ciudad y April estaba maravillada.
El ambiente en familia y la complicidad que existía entre los Bennett y las Gates eran increíbles, se reían y compartían como una verdadera familia. Luego de cenar, se dispusieron a irse al hotel en dónde se estaban alojando, April se volvió hacia Luca algo nerviosa y él lo notó.
—¿Qué sucede princesa?
—¿También te irás con ellos? ¿O vendrás a casa conmigo? — Luca sonrió y besó su frente.
—Iré a casa contigo, no pienso volver a separarme de ustedes nunca más. — April sonrió como una niña pequeña.
—Me alegro escuchar eso. — se volvió hacía su suegra — creo que será mejor que se lleven mi auto, ya que Luca se irá conmigo.
—Está bien, cariño, por nosotros no hay problema.
—Mamá, ¿te vendrás a casa conmigo o regresarás al hotel.? — dijo April sin saber que Luca había comprado una enorme y hermosa casa.
—Me iré al hotel cariño, por el momento es lo mejor — dijo Marta sonriendo pícara, haciendo que April se sonrojara.
—Está bien, como desees — April y Luca se despidieron y se fueron hasta el auto, donde Emilce iba con ellos, esta última se sentía un mal tercio, pero sabía que debía ir con ellos, así ella se encargaría de los niños, para que no molestaran a la feliz pareja.
En cuanto llegaron a la casa, Luca le pidió a su amada Nana que fuera a descansar, ellos se harían cargo de los niños.
— De acuerdo mi niño, pero con la condición de que me llevaré el wikitoki, para mi habitación, así ustedes podrán pasar la noche tranquilos. — Luca se carcajeó.
—Eso me agrada mucho, ahora ve nana, yo iré con April y acostaremos a los niños.
— De acuerdo que descansen… — Emilce salió rumbo a su habitación mientras April y él se fueron acostar a los niños, Luca siguió a April y miraba lo que podía de la casa, cosa que April notó.
—Luego te enseñaré la casa, ahora dime, ¿por qué nunca me hablaste de Emilce? — Luca se concentró en su amada mujer.
—La verdad no lo sé, siempre que estábamos juntos hacíamos más el amor que hablar, tal vez no tuve tiempo para hablar sobre ella, cosa que me alegro, sino no hubiera podido ser mi infiltrada.
—¿William lo sabía?
—Sí, él me ayudó, fue muy útil, de hecho, el hombre empieza a agradarme. — April sonrió mientras negaba con la cabeza.
—Él ha sido muy bueno con nosotros, la verdad tengo que agradecerle mucho.
—Lo sé, cariño, lo que ha hecho por ustedes habla muy bien de él, creo que al final, podremos llevarnos bien.
—Espero que sí.
April cambió Emily y Luca a Eddy, acostaron a los pequeños en sus camas y les dieron un beso en la frente a cada pequeño, y salieron dejándolos bien dormidos, ya que del ajetreo del día estaban muy cansados. En cuanto salieron y cerraron la puerta, Luca agarró a April y la besó apasionadamente.
—¿No quieres que te enseñe la casa? — dijo April agitada por el beso.
—No cariño, en este momento lo que menos quiero es conocer tu hermoso hogar, eso lo haremos mañana.
—¿Entonces qué es lo que quieres hacer en este momento?
—En este momento quiere que me enseñes tu habitación, no demos un delicioso y caliente baño, después te quiero desnuda y abierta para mí, porque pienso hacerte el amor toda la noche. — April no pudo evitar jadear al oírlo, pero decidió no perder el tiempo y llevarlo a la habitación, donde sería suya, lo deseaba, amaba a ese hombre y le encantaba la forma en que la hacía ver las estrellas.
—¡Puja cariño!, ¡puja!, — Luca trataba de dar ánimos a April, deseaba saber que sería su nuevo bebé.—Es muy fácil… para ti — dijo ya cansada, deseaba salir de una vez por todas de eso. — juro que este si será el último.. — pujo una vez más.—Amor, prometiste darme diez hijos y con este seria la mitad, todavía faltan cinco más — April lo miró deseando matarlo, amaba su esposo, estos 7 años, casi 8 a su lado había sido los mejores, pero el hombre cada dos años la embarazaba, amaba a sus hijos, pero creía que con cinco ya eran más que suficiente.—Eso lo dije en medio de un orgasmo, no sabía lo que decía. — dijo recordando el momento.—April, quiero 10 hijos.—Pues adoptamos a los otros cinco porque yo ya no
April se miraba al espejo y le gustaba verse tan radiante, no podía creer que ya mañana sería su boda con el hombre que amaba, todo parecía un hermoso sueño y no quería despertar, Luca entró a la habitación y en cuanto la vio quedó estático, recorriendola con la mirada de pies a cabeza.—Estás increíblemente hermosa. — April llevaba un hermoso vestido color vino, con toda su espalda descubierta, le llegaba hasta los pies, y su hermoso vientre se nota redondo, que la hacía tener mezcla entre adorable y sensual.—Y tú te ves fabuloso, de una vez te digo que sí veo alguna mujer cerca tuyo con intenciones de conquistarte le parte el cuello. — Luca no pudo evitar soltar una carcajada al escucharla.—Pues como no quiero ir hacerte una visita conyugal una vez por semana a prisión mejor me alejo de todas ellas, d
April guió a Luca hasta su habitación, una a la que apenas entraron, dieron rienda a la pasión, Luca, aprisiono a April contra la pared y la besó como si no hubiera un mañana, recorría con sus manos el perfecto cuerpo de April. Ella solo gemía y se deshacía en la caricias de Luca, se sentía tan excitada que de forma salvaje y violenta abrió su camisa haciendo que los botones volaran por la habitación, para desgraciada de ambos eran mortales y necesitaban el bendito aire para respirar, por lo que se separaron pocos centímetros, y le ayudó a April a quitarse su camisa, una que votaría porque ya no tenía botones. Le quitó el vestido a April y lo tiró junto con su camisa, Luca se puso más duro, de lo que ya estaba, April tenía una ropa interior tan, pero tan sexy, que deseaba no soltarla en una semana.—Eres tan hermosa, tan divina, tan
—¿Deseas ser mi esposa para toda la vida? — las palabras de Luca dejaron a April sorprendida, se tapó su rostro con las manos y se echó a llorar, su sueño se hacía realidad. — Cariño, ¿dije algo malo? — Luca se sorprendió que April llorara más, ella lo miró, mientras se limpiaba las lágrimas de su mejilla, y se tiró a los brazos de Luca, éste que no lo vio venir y como se había levantado del piso al ver a April llorando, no pudo sostenerse y cayó al piso con April encima.—No has dicho nada malo, por el contrario, hoy ha sido uno de los mejores días de mi vida, eres tan increíble, Te amo Luca y si, acepto ser tu esposa para toda la vida..Luca sonrió, le acarició el rostro con tanta suavidad y cariño que April cerró sus ojos al tacto de su hombre, Luca se separó un poco de ell
April llegó con la emoción y los nervios a mil, ¿cómo era posible que su corazón latiera tan rápido? observó a su madre y ella con una gran sonrisa le dio un leve asentimiento con la cabeza, April salió a toda prisa del auto, siguiéndole su madre, la nana y sus pequeños.El Shedd Aquarium es un acuario techado y moderno, famoso por su variedad de hábitats y una hermosa vista al lago Michigan.Y como había estado haciendo Luca desde que el día había empezado, seguía sorprendiendola y como había hecho en el Zoológico cerró el acuario, exclusivamente para ellos, afuera, en la puerta principal estaba repleta de globos estos eran grandes, transparentes y llenos de pétalos de rosas, había globos en forma de corazón, y en forma de anillos.Había miles de pétalos de rosas en el suelo, de tantos
April deseaba irse y poder seguir con sus pistas para poder llegar a April, faltaba tan poco, pero debía pensar en sus hijos, ellos debían alimentarse y ella también, su bebé necesitaba crecer fuertemente.—Te ves muy impaciente — April se echó a reír.—¿Tanto se me nota? — Emilce asintió con una sonrisa.—Sí, pero te entiendo, creo que yo estaría igual que tú, Luca se ha pasado con sorpresas tan maravillosas.—Sí, ha sido increíble, y de verdad deseo poder ver lo que falta. —April miró a Emilce a los ojos — ¿Puedo preguntarte algo?—Lo que sea.—¿De dónde conoce a Luca? — Emilce sonrió con cariño.—Fui su nana por 16 años, él era un niño tan alegre, tan amable, tan intel







