Share

Cap. 2 Preparación.

last update publish date: 2022-08-21 12:55:17

Pasó el tiempo, y el padre de Mario comenzó a enseñarle cómo funcionaba el negocio familiar. Le mostró todo: la crianza, el engorde y el inevitable final. Siempre lo comparaba con su hermano Adrián, esperando que eso lo motivara a esforzarse más.

Mientras tanto, Lucía y Adrián continuaban sus vidas como siempre: gastando dinero, saliendo de viaje, aunque con menos frecuencia, ya que el dinero semanal que recibían se había reducido considerablemente.

El padre les permitía seguir gastando, incluso cuando llegaban a deberle al banco. Los perdonaba con una sola condición: debían seguir estudiando y sacar buenas notas.

Sus hijos le mostraban sus calificaciones, que eran excelentes. Pero lo que él no sabía era que, en su mayoría, esas notas las habían conseguido haciendo trampa o sobornando.

Pasaron dos años, y el ternerito ya había crecido lo suficiente. Ahora era un toro grande, fuerte y sano, con un peso aproximado de 745 kilos.

Mario descubrió que el ternero que había elegido era un Fluffy Cow, conocido como “vaca de peluche”, usado principalmente en concursos. Descubrió que esta especie era muy rara y valiosa, llegando a valer entre 4 y 5 millones de dalias. Se sorprendió aún más al saber que el ejemplar más caro se había subastado por 7 millones de dalias (700 mil dólares).

Lo había elegido simplemente porque le parecía hermoso y adorable, sin saber el valor que tenía.

Mario estaba cepillando el pelaje de Rex, como siempre lo hacía. Su padre lo observó desde lejos y supo que había llegado el momento de la prueba. Una prueba que él también había enfrentado cuando era joven.

Se acercó a Mario y, con una sonrisa, le dijo:

—Lo hiciste. Lo criaste muy bien. Ahora dime… ¿qué harás con el toro?

Mario sabía exactamente a qué se refería. En esos dos años había aprendido mucho sobre el ciclo completo de los animales: crianza, engorde… y el final o mejor dicho matadero. Al principio no le gustaba, pero entendió que era una necesidad para que los humanos puedan consumir carne.

El mundo aún se recuperaba de la escasez de carne y alimentos provocada por los semihumanos.

Nota: Los semihumanos fueron creados para ayudar en la cacería de demonios. Pero al ser mitad humanos y mitad animales, facilitaron la transmisión de enfermedades. Muchas personas enfermaron, pero los más afectados fueron los animales. Esto provocó una crisis alimentaria, elevando el precio de la carne y productos derivados. Aunque al principio se sobrevivió con pescado, con el tiempo la gente empezó a rechazarlo, incluso a odiarlo.

Su padre le había dado dos opciones: vender a Rex y obtener una gran suma de dinero, o quedárselo, lo que implicaba seguir invirtiendo tiempo y recursos, pero con la condición de obtener buenas ganancias.

Mario respondió:

—Lo mantendré aquí y lo llevaré a concursos. Estoy seguro de que ganará. Si lo hace, Rex podrá convertirse en un buen reproductor. Mucha gente pagaría mucho dinero para que sus vacas tengan su descendencia.

—Está bien —dijo su padre—. Pero recuerda lo que te enseñé.

Mario sabía a qué se refería. En ese negocio, si un animal no produce dinero, solo le espera ser reemplazado… y llevado al matadero.

Mario se acercó a Rex y le susurró:

—Descuida, Rex. No dejaré que nada malo te pase. Ganarás ese concurso y podrás quedarte aquí.

—Muy bien —dijo—. Tenemos dos meses para prepararte. Debes estar lo más esponjoso y suave posible para ese día.

Mario se fue y dejó a Rex bajo el cuidado del personal, pues aún debía seguir estudiando.

Pasó el tiempo. Mario visitaba a Rex cada dos días, estudiaba sobre concursos y buscaba información sobre cómo mejorar su aspecto.

Mientras tanto, Adrián estudiaba administración de empresas en la universidad. Esta vez no hacía trampa, ya que su padre había contratado a alguien para verificar si mentía.

Lucía seguía como siempre: dejando en saldo negativo sus tarjetas de crédito, saliendo de fiesta, comprando ropa que solo usaba dos veces… y luego preguntándose:

—¿Para qué lo compré?

Llegaron los dos meses. Mario estaba nervioso. Si Rex no ganaba, su padre lo vendería al mejor postor.

Su padre y algunos ayudantes lo acompañaron, pues también quería comprar nuevos animales para el negocio.

Cuando llegaron a la feria, Mario vio animales en peligro de extinción. Pero lo que más le sorprendió fueron los toros y vacas enormes, que pesaban más de 1,200 kilos.

—El concurso empezará en dos horas —le dijo su padre—. Por qué no vas a mirar los otros concursos mientras estacionan la camioneta. No te preocupes por Rex, lo van a cuidar muy bien.

—Ok, está bien —dijo Mario confiando en su padre.

Mario bajó de la camioneta y comenzó a caminar, observando los distintos tipos de animales.

Vio que mucha gente se reunía en un área. Su curiosidad lo llevó allí.

Cuando llegó, vio que se trataba de una subasta de dos pavos reales. Quedó asombrado por la belleza de esas aves.

—Veinte mil dalias… veintidós mil… veinticinco mil… veintisiete mil…

La gente no paraba de levantar las manos. Eran aves muy hermosas.

—¡Cien mil dalias! (10 mil dólares) —dijo una mujer.

Todos voltearon a ver quién había ofrecido tanto.

Mario se sorprendió al ver que era su compañera de curso, Cecilia.

Nota: La familia de Cecilia era dueña de la constructora más grande del país. Eran extremadamente ricos.

—¿Qué hace ella aquí? —pensó Mario.

—Cien mil a la una… cien mil a las dos… ¡vendida a la señorita del paraguas!

Cecilia se acercó a las aves y, con una sonrisa, dijo:

—Excelente. Otro par de animales lindos para mi colección.

No estaba sola. La acompañaban cuatro sirvientas.

—Bien, señorita. Las aves serán llevadas a su casa.

Algunos murmuraban:

—Maldita sea… está ella otra vez. —Siempre es lo mismo cada año. —Aparece y se lleva a los animales más bonitos. —Le prometí a mi hija que le traería pavos reales para su cumpleaños… pero no puedo ofrecer más de sesenta mil dalias.

Nota: El sueldo mínimo en el país de Nueva Génesis es de solo veinte mil dalias (2 mil dólares).

Mario preguntó:

—¿Qué tan raras son esas aves para valer tanto?

Alguien que lo escuchó respondió:

—Son muy raras. Normalmente solo subastan siete pares cada año… y desafortunadamente, esos eran los últimos.

—Bueno… será para el siguiente año —dijo otro.

Muchos se fueron de ahí, molestos. Querían llevarse esas aves.

Continue to read this book for free
Scan code to download App

Latest chapter

  • REPRESENTANTES DE ESTE MUNDO (NUEVA GENESIS)   Cap. 74 Salto al futuro.

    Al día siguiente, Mario decidió vender la granja. Quería pasar más tiempo con Cecilia y cuidarla después de casarse. Pero Ino quería quedarse con la granja.Mario no estaba tan seguro de dársela. La primera vez que la llevó allí, los animales de engorde se asustaron tanto que uno escapó. Ino lo persiguió y, al alcanzarlo, se lanzó sobre él como un tigre. El animal terminó desmayado del susto.Mario la convenció de que se dedicara solo a la confección. Heredaría las fábricas y la fortuna que le dejó Adrián, su verdadero padre. No tendría tiempo para administrar una granja. Ino dejó de insistir. Después de pensarlo, Mario tenía razón.Esa misma tarde, Karma visitó a Cecilia. Manipulando su rostro, le devolvió su apariencia. También le informó que su clon le enviaba la mitad del dinero de la familia que la maltrató. Le pidió que viviera feliz, igual que ella, y que no lo contactara más. No quería recordar nada de esa familia.Esa noche, la santa visitó a Ino. Le contó todas las habilidade

  • REPRESENTANTES DE ESTE MUNDO (NUEVA GENESIS)   Cap. 73 Apuesta

    Para Ino, aquello era una buena noticia. El ser llamado “el guardián” no mentía. Si alguien rompía la promesa, moriría al instante. Así que ahora estaba segura: sus padres estarían a salvo.Ino les dio su sangre con esa autoridad. Después de eso, Seven y Malty se retiraron.—Bien, ya todo está resuelto. En ese caso, me retiro, joven Redsy —dijo el guardián, antes de abrir un portal y desaparecer.—Ya que se resolvió… ¡vamos a comer y festejar! —dijo Yuno, mientras el oro dorado la cubría por completo—. Qué bien se siente estar rodeada de oro. Vamos, no se contengan… dejen salir su naturaleza.Ino sacó sus armas de caos: tentáculos con cabezas de serpientes de dientes afilados. Mientras ella comía, sus serpientes también devoraban. Todos se sorprendieron al ver que Ino y sus armas se comían incluso los platos… como si fueran galletas.—Eso es interesante —dijo Yuno, fascinada—. Veamos cuánto puedes comer… Ino, ¿qué tal si apostamos?—¿Qué apuesta? —preguntó Ino, interesada.—Si puedes

  • REPRESENTANTES DE ESTE MUNDO (NUEVA GENESIS)   Cap. 72 La reunión de los reyes.

    Al día siguiente, después del desastre de la cena, Karma estaba molesto. Reunió a Aida e Ino en la sala de profesores durante el recreo.—Escuchen, Aida, Ino… hablé con Redsy esta mañana. Dijo que el problema con Seven es más complicado de lo que pensábamos. Tiene negocios con Yuno, la representante de la avaricia. Redsy pidió que acompañemos a Ino en caso de que las cosas no salgan bien. Nos reuniremos con Seven, Yuno y Redsy esta noche.—¿Por qué debería ir yo? ¿No sería suficiente que tú vayas con ella? —dijo Aida, molesta por tener que ver de nuevo a Redsy.—¿Vas a dejar sola a tu aprendiz? —respondió Karma, molesto.—Maldita sea… está bien. Los acompañaré —dijo Aida, resignada.Ya en la noche, Karma abrió un portal y los llevó a una gran sala con una mesa redonda repleta de comida. Allí estaban Yuno, Redsy y Seven. Los tres estaban acompañados.Karma se sintió incómodo al ver a la acompañante de Seven.Ino se sentó entre Aida y Karma, lista para ser protegida si las cosas se salía

  • REPRESENTANTES DE ESTE MUNDO (NUEVA GENESIS)   Cap. 71 No soy ella.

    —Hee… se llama… —dijo Ino, nerviosa.—Esa información es privada —interrumpió Aida rápidamente, sonriendo.—Ya veo —dijo Redsy, sonriendo—. Ahora que lo recuerdo, Karma me dijo que querían que eliminara a Seven, ¿verdad?—Sí. ¿Lo vas a hacer? —preguntó Ino, mientras llegaba la comida—. Sigan trayendo más, por favor —añadió, comiendo feliz.—Sí, pero a cambio… me encantaría tener una cita con usted, señorita Aida —dijo Redsy, sonriendo.—Lo siento, pero estoy casada —respondió Aida, molesta por dentro, aunque manteniendo la sonrisa.—Solo es una cita —insistió Redsy—. Incluso puede llevar a su hija. Ella podrá comer todo lo que quiera.—¿Más comida? —dijo Ino, interesada.—Lo siento, pero estaré ocupada —dijo Aida, cada vez más molesta ante la insistencia.—Pero aún no te he dicho el día —dijo Redsy, sonriendo.—Karma, dile a tu amigo que me deje en paz —dijo Aida, molesta.—Redsy, creo que es mejor que no insistas —dijo Karma, preocupado.—Ya dejemos de jugar. Sé que no estás casada.

  • REPRESENTANTES DE ESTE MUNDO (NUEVA GENESIS)   Cap. 70 La cena.

    —Dime, Ino… ¿ya puedes ver la barra de amor? —preguntó Aida, sonriendo.—¿Barra de amor? ¿Qué es eso? —dijo Ino, confundida.—Es un medidor de afecto, por así decirlo. Mientras más alto sea, más amor siente una persona por otra. Puedes ver cómo sube o baja dependiendo de con quién esté —explicó Aida, con una sonrisa.—Muchas gracias por la información, Maestra Aida. Ahora seguiré con lo que tenía planeado —dijo Ino, sonriendo.—Espera un momento, Ino —dijo Aida, deteniéndola—. Dame esas cartas de odio que recibió Koizumi.—¿Qué? —dijo Ino, sorprendida.—Lo siento, Ino. No puedo permitir que castigues a otros estudiantes. Eso es trabajo de los maestros. Así que… dame esas cartas —dijo Aida, extendiendo la mano.Ino, algo molesta, se las entregó.—Bien. No te preocupes, nosotros nos encargaremos —dijo Aida, con una sonrisa.—En ese caso, volveré con Koizumi y Azuma —dijo Ino.—Ino, si no te importa… quisiera acompañarte a esa invitación —dijo Aida.—¿Por qué quiere ir? —preguntó Ino, co

  • REPRESENTANTES DE ESTE MUNDO (NUEVA GENESIS)   Cap. 69 La invitación de Redsy.

    Ino estaba sola en el hospital, sentada al lado de Mario. Había decidido ir sin Erika. Se dio cuenta de que, en vez de ser una ayuda, Erika sería una carga. Al fin y al cabo, solo era humana. Sus manos eran rápidas, sí, pero no lo suficiente.—¿Qué se supone que debemos hacer? —pensó Ino—. ¿Debemos decírselo?—Yo creo que no —respondió Jubi desde su mente—. Eso podría preocupar a Cecilia… y afectar al bebé.—Necesitamos más poder —dijo Ino, preocupada—. ¿Viste cómo dejaron a Karma y a la santa?—Si abandonas tu humanidad, serás más fuerte. Incluso más que Karma —susurró Jubi.—No lo haré. Lo guardaré como último recurso —respondió Ino, molesta.—No te preocupes, Ino. Cecilia está bien. Solo es un chequeo. Cuando salga del hospital, iremos a celebrar que está embarazada. Podrás comer todo lo que quieras.Mario pensaba que Ino estaba preocupada por el desmayo de Cecilia. No sabía nada de lo que había pasado en su casa.—Sí… vamos a celebrar —dijo Ino, fingiendo una sonrisa.En otro luga

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status