FAZER LOGINConducía mi amado audi, éramos inseparables, el divorcio habia pasado hace unos meses, Justin vivió feliz al lado de su “santa” amante quince dias antes de enterarse que el hijo no era suyo, que gracias a la “bondad” de su mejor amiga su novia quedo embarazada, Justin reacciono de la peor manera posible, pero nadie pudo detenerlo, la dichosa mujer perdio la criatura por la golpiza que le dio Justin quedando estéril para siempre, nunca imagine que ese conflicto tendría que ver conmigo, quitándome lo más valioso “mi vida”
—¿Por qué hiciste eso Justin?
—Es tu culpa Eva, jamás me lo dijiste
—Si quieres mi ayuda es mejor que no empieces a desviar tus culpas a los demas ¿Entendiste?
—Entendi
—Bueno, dime exactamente que paso
—Era un día normal, termine muerto por el trabajo y las horas extras que venía haciendo por el nuevo proyecto de la empresa, sin imaginar que ese día nos dejarían salir temprano porque se logró la firma del proyecto, al llegar lo unico que escuche eran lso fuertes gemidos de Keyla y ropa regada por todo el departamento
—Vaya que eran salvajes, todo mi respeto a Keyla, hizo un maratón estando embarazada
—No estoy bromeando Eva
—Yo tampoco Justin, prosigue
—Mi reacción fue instantánea, no pense en nada solo deje que mi odio e ira actuarán por mí, ni siquiera recuerdo bien que hice
—Entiendo, descubriste que tu amigo te hizo el favor y te enfadaste, bueno el caso está algo complicado, pero veré que hacer, mientras tanto iré a hablar con tu padre que debe estar hecho una fiera
—Ni que lo digas
Sali del recinto penitenciario directo a mi “bebe” pensando realmente que iba a hacer con Justin, el caso no era facil, pero tampoco dificil, lo unico bueno de todo era que mi hermoso suegro estaría a mi disposición, todo el tiempo que sea necesario y no necesitaba ocultar lo que estaría con él, pero la vida es demasiado injusta, la sorpresa que me lleve al llegar a su casa me estrello a la realidad sin piedad
—¿Qué haces aquí Eva? No te esperaba
Decia Jadhiel mientras subía sus pantalones y trataba de cubrir a su secretaria, que estaba sonriendo victoriosa, ella sabía lo que nosotros teníamos y la muy perra se vino a meter en medio, sonreí con ironía yo engañaba a Justin (su hijo) con él y el señor me viene a rebajar teniendo a una secretaria barata de amante
—Lamento haber llegado en mal momento, venía a discutir la situación de Justin contigo, no te preocupes, cuando este desocupado llámame necesito saber si yo defenderé a tu hijo o vas a ponerle un abogado
Gire sobre mis talones sin decir más, me subi a mi bebe y conduje tan rapido como era permitido, llegue a la playa, el lugar que siempre me recibía cuando me sentia rota, no llore sería una hipócrita si dijera que lo hice, yo sabía bien a lo que me metía con Jadhiel, le gusta la exclusividad, pero él no es exclusivo para nadie, me limpie las lágrimas y tome el expediente de Justin, iba a ser duro, pero no era imposible resolverlo, tenía que apurarme porque su padre no iba a mover un dedo por el
Las semanas pasaron y pague una buena suma de dinero por la seguridad de Justin en el reclusorio
—¿Cómo va el caso de Justin?
Alcé la mirada y vi a Jadhiel con un cigarro en la mano, entrando a mi oficina sin siquiera ser anunciado, era su costumbre, se pensaba la última coca cola del desierto y……. ¡Maldita sea que lo era!
—En tres dias es la última audiencia, se pagará una fianza y saldrá en libertad aduciendo que las circunstancias lo hicieron ponerse violento, Keyla tendra que indemnizarlo por violencia psicológica
—Eres buena en lo que haces
—Soy la mejor, en todo lo que hago
—No tengo dudas sobre eso
Intento besarme y lo aleje, ya no queria seguir su estúpido juego, un juego en el cual yo olvide las reglas y la cage
—¿Celosa?
—Más bien asqueada, tu poco sentido común es repugnante, recuerda que eres mi exsuegro, es mejor mantener distancia
Le guiñe un ojo y seguí en lo mío, mientras se acomodaba en el mueble que si hablara fuéramos a la hoguera
—Lo siento la regué y lo sé, si te sirve de consuelo ya despedí a esa chica, Linda, bella, no recuerdo su nombre, ya paso, puedes dejar tu pose de “dama”
—Soy una dama, eso no lo dudes Jadhiel
—Entre mis brazos eres una puta, gimiendo y gritando mi nombre ¿Se te olvida la clase en ese momento?
Fue lo último que pude escuchar, tomé mi cartera para irme de mi propia oficina, no sin antes aclararle algo
—Obvio que soy una puta en la cama, o no regresarías cada que te hartas de las putas baratas que encuentras en la calle, como dije antes es mejor mantener la distancia de ahora en adelante, buen día “señor Ballesteros”
Los dias siguiente no conteste mensajes o llamadas de Jadhiel, lo mantenía informado del juicio por medio de mail ¿Quién usa eso en este tiempo) “¡Pues yo!” obviamente estoy respirando por la herida, me prometí que esta sería la última vez que le toleraba esta humillación, ya habia soportado mucho en dos años
El día del juicio llego, Jadhiel estaba sentado en primera fila, ahora lo acompañaba una rubia exuberante, tonta como ella sola, asentí en forma de saludo a Jadhiel y traté de calmar a Justin
—¿Estas segura que podre salir hoy?
—¿Alguna vez te he mentido?
—Lo siento Eva, estoy demasiado nervioso, sé que no me mientes, solo me ocultas información
—¿Información?
—No te hagas Eva, tienes dos años con alguien, no sé quién es, pero sé que debe ser importante o podria retenerte por tanto tiempo
Queria matar a Justin, dejarlo refundirse en la cárcel y olvidarme de su existencia, tenía que salir con eso ahora, Jadhiel sonreía con suficiencia, suspire, no habia nada que pudiera hacer con este dúo, revise los papeles hasta que el juez llego a la sala
El juicio empezó algo dificil, luego el abogado de Keyla se equivocó en unos papeles, exponiendo las mentiras que habia inventado y cuánto daño habia causado, la sentencia la sepulto, tendría que pagar medio millón de dolares a Justin por daños y perjuicios, el dictamen fue algo largo, al salir Justin estaba que desbordaba de alegría, lo invite a cenar y luego lo lleve a su casa, debe estar cansado
—No sabes cuánto te agradezco por ayudarme Eva
—No es nada, eres mi mejor amigo y ex marido, era lógico que te ayudara, espero que esta lección te enseñara algo, no debes ser muy confiado Justin la sociedad tiene demasiados malos ocultos y tú eres muy inocente
—Lo se Eva, pero me niego a pensar que no existe gente sincera en este mundo
—No existe, grábatelo Justin, todos sacan provecho de alguna manera, unos a otros se explotan y ni siquiera nos damos cuenta, cuídate, descansa y nos vemos despues
No sabía que Jadhiel ya estaba en casa y escucho mis palabras, ninguno sabía que esta sería la última vez que nos veríamos o algo asi
—¿Que dijiste? ¿No puede ser? —Lo escuchaste bien Eva, antes el que se arrastraba a ti, era yo, el que se humillaba, el que se puso a tus pies, tambien fui yo, es mejor que la vida siga su rumbo, tu destino no esta unido al mio, nuestros caminos se separaron hace mucho y no pueden volver a unirse, nos hicimos mucho daño Eva, no quieras volver al pasado —"No es verdad" ¡Estas mintiendo! si solo puedes ser eso, me estas mintiendo para engañarme Jadhiel, no estas siendo justo —Si lo es Eva, aunque no quieras aceptarlo, por el bien de nuestro hijo, es mejor llevar la fiesta en paz, no sigamos en esta guerra que a veces es fria y otras caliente, es un tira y jala que no termina ¿No estas cansada Eva? yo si lo estoy —"¡No lo acepto Jadhiel!" "¡Tu me amas tanto como yo a ti!" no pudiste haberme olvidado en este poco tiempo, no recuerdas todo lo que paso en la isla, eramos felices—¿Me amas? Tu no sabes lo que eso significa, eres egoísta y solo buscas venganza, pense que ya estaba saldada
El sol se ponía sobre los restos del jardín que el jardinero ya no cuidaba. Se dio la vuelta para entrar en la casa vacía, pero un sonido metálico lo detuvo, el chirrido de la vieja verja oxidada. Al girarse, las llaves se le resbalaron de las manos.Allí, bajo la luz naranja del atardecer, tres siluetas recortadas contra el horizonte avanzaban con paso vacilante. No eran fantasmas. Sus ropas estaban limpias y sus rostros mas hermosos que nunca por un tiempo que él no había compartido, pero la forma en que su jefe ladeaba la cabeza era inconfundible. Nana, quedo helada limpiandose las lagrimas del rostro mientras Jadhiel pronunciaba etsas palabras, dio un paso al frente y soltó un susurro que rompió el silencio de años:—«Nos tomó tiempo, pero encontramos el camino».El jardinero quedo helado, mientras Nana corrió a su encuentro, simplemente cayéndose de rodillas, comprendiendo que el luto, finalmente, se había acabado y el futuro seria mas pacífico Durante años, sus nombres fueron g
El caos en la biblioteca alcanzó su punto de ruptura. El líder de la Orden del Eclipse avanzó con una frialdad mecánica, mientras Justin estaba trenzado en una lucha desesperada contra dos agentes en el suelo, rodeados de estantes que se venían abajo.— ¡Inyéctalo, Michael! ¡Hazlo ahora!Gritó Jadhiel, pero el líder de la Orden disparó una ráfaga que obligó a Michael a cubrirse tras el pesado escritorio de caoba.El hombre de la máscara no buscaba matar a Michael, buscaba inmovilizarlo, pero no tenía piedad con Jadhiel. Un proyectil impactó en el hombro de Jadhiel, haciéndolo retroceder, pero él no soltó su arma. En un acto de voluntad pura, Jadhiel se lanzó hacia adelante, interceptando al líder justo cuando este iba a lanzar una segunda granada de gas paralizante.— ¡Tú no tocarás a mi hijo!Rugió Jadhiel, con toda la determinación que rodeaba su cuerpoEl forcejeo fue brutal. Jadhiel, herido y agotado, usó su propio cuerpo como escudo humano. El líder de la Orden sacó una hoja táct
Esta es la clave para cambiar el rumbo de la guerra. Mientras están ocultos en la fortaleza, el teléfono encriptado de Jadhiel suena. Es la Nana, quien se quedó en el hospital bajo protección.— Jadhiel... ella despertóLa voz de la Nana tiembla—. Pero los médicos dicen que es solo un último arranque de energía. Tienen que darse prisa. Ella no deja de repetir una dirección.Jadhiel pone el altavoz. Michael y Justin se acercan, conteniendo el aliento. Al fondo, se escucha la respiración asistida y, de repente, la voz de Eva, ronca y cargada de dolor, pero lúcida.— Jadhiel... Michael... perdónenme...Se escucha un sollozo—. Blade era un sádico... él no solo quería el dinero, quería que tú, Jadhiel, tuvieras que matar a tu propio hijo para obtenerlo. Pero yo robé algo... hace años.— ¿Qué robaste, Eva?Pregunta Jadhiel, con los nudillos blancos de tanto apretar el teléfono.— El "Sello de Salomón"... no es un objeto, es una secuencia química... un inhibidor. Está en la antigua casa de
El ambiente en el ala privada del hospital cambió de inmediato. Jadhiel no podía esperar a que Eva saliera de cirugía; la duda era un cáncer que lo carcomía por dentro. Si Michael era realmente una "caja fuerte viviente", cada segundo que pasaba era un riesgo.Haciendo uso de su autoridad y el miedo que infundía su apellido, Jadhiel ordenó el traslado inmediato de Michael a una sala de escaneo de alta tecnología en el sótano del hospital, bajo el pretexto de un "chequeo por shock postraumático".Michael estaba acostado en la camilla de la resonancia magnética, confundido y asustado. Justin observaba desde el cristal de la sala de control, mientras Jadhiel presionaba al jefe de radiología, un hombre que le debía la vida.— Busque algo que no debería estar ahíOrdenó Jadhiel con calma, nadie deberia saber lo que realmente sentia— No me importa si es un implante, una alteración química o... lo que sea, debe encontrarloEl médico asintió, sudando frío. Los monitores empezaron a proyectar
Eva salió del hotel destrozada. El sobre con el dinero y el pasaporte quedaron olvidados sobre la mesa, lo único que se llevó fue su teléfono. Mientras conducía sin rumbo, con la visión borrosa por las lágrimas, marcó el número privado de Jadhiel.— Jadhiel...Susurró cuando él respondió— Michael me vio. Me odia. Justin tenía razón, soy un veneno para él. No quiero el dinero, no quiero la guerra. Solo... necesito decirte algo que nunca confesé. Te espero en la cafetería de la calle 9, la que solíamos visitar antes de que todo se pudriera. Por favor.Jadhiel, al otro lado de la línea, sintió un nudo en la garganta. Escuchó la desesperación genuina en su voz.— Está bien, Eva. Iré solo. Pero que sea la última vez.Eva aceleró, queriendo llegar antes de que el valor se le escapara. El semáforo cambió a amarillo, pero ella no lo vio. Solo recordó la cara de decepción de Michael en su mente.Un camión de carga, cuyo conductor venía distraído, no pudo frenar a tiempo. El impacto lateral fu







