MasukLa televisión nacional es un arma de doble filo, puede ser tu paraíso o una repleta perdición para ti y toda tu familia.
No era consciente de su poder, después de todo viví toda mi vida en una familia donde la buena imagen siempre fue incluida, con un padre que resulta ser ministro de seguridad y una madre reina de belleza. ¿Quién pensaría mal? Los que vieron todo lo ocurrido en mi boda, claro. —¿Qué haces? —preguntó Dylan, usando su mejor pijama. Al parecer hoy su amante no va a recibir una visita, que extraño. Se habrán peleado. —Solo voy a ver televisión. —el reloj marca las 10, justo el momento de la noche donde las noticias nocturnas son transmitidas. Desde hace tres días una parte de mi rutina es estar pendiente del canal 5 y 10, los dos de TV’s Latte. No me pierdo las noticias de la mañana, mucho menos las del almuerzo y después, solo por gusto, miraba las de la noche. Al menos en este canal hacen el esfuerzo de cambiar las noticias, en el canal de los Monteros, son las mismas noticias todo el día, las mismas caras y el mismo monólogo. —Al menos ve televisión en el canal de tu esposo, no en el canal de los rivales. —No es tu canal, es de tu papá. Tu solo eres un trabajador más, o al menos hasta que tu papá se quiera jubilar. —No creo que falte mucho para ello, siendo sincera. El señor Montero es poseedor de unas canas dignas de ya ir para la caja del ataúd. Pero me agrada la molestia de Dylan cuando le recuerdan que solo es un inútil, algo que solo fue en aumento en el momento que escuchó el nombre de su madre desde la televisión. —Claudia Montero. ¿Una justiciera de los derechos de la mujer o victimaria? —¿Qué m****a? ¿Qué hace mi mamá en televisión? No di la más mínima atención a Dylan, en su lugar un cigarro reposo entre mis dedos para ser encendido con una pequeña llama de fuego, solo una pequeña representación de todo lo que se va a desencadenar después de esto. —Se desencadenó un escándalo nacional que sacude el mundo de nuestras activistas a favor de los derechos de la mujer y la igualdad. Una funcionaría denunciada por aborto forzado en una clínica clandestina. ¿Quién es la funcionaría? Claudia Montero. —La periodista bastante profesional solo hacía su trabajo de manera espectacular, después de todo la piel pálida y rostro de horror de Dylan era una felicitación a ella. —No se conoce la fecha del suceso, pero la historia es clara. Lucía Hernández, ex pareja del hijo mayor de la familia Montero, fue obligada por su suegra, Claudia Montero, a practicarse un procedimiento de aborto sin garantías médicas ni supervisión legal. —¡Joder, que patrañas dice esa hija de perra! —Muy bien sabes que no dice mentiras. —Los resultados de estos atroces actos fueron crueles e inhumanos, la mujer quedó hospitalizada días después por una perforación en su útero que la llevó a perder este órgano vital. Lucía Hernández afirma tras su denuncia que fue manipulada física y mentalmente para realizar este procedimiento, recibiendo amenazas de su ex suegra e incluso otros miembros de los Monteros que no la consideraban parte de la familia y no les importó los deseos del hermano mayor, quien en verdad deseaba formar una familia junto a la mujer. La funcionaria Claudia Montero conocida por sus movimientos a favor de los derechos de la mujer no ha declarado nada al respecto, mientras los grupos activistas independientes solo esperan una respuesta de la mujer y exigen justicia con todo el peso de la ley. Un estruendoso sonido se escuchó en toda la habitación, para mi desgracia el televisor fue destruido por un simple puñetazo de Dylan y no pasó mucho tiempo para que el suelo sea su próximo destino. —¡Hey! —Reclame con molestia, algo que pasó a segundo plano cuando el teléfono del hombre resonó y no tardó en contestar, resultando ser su padre, quien parece tan alterado como el hijo. —¡Ven a casa, tu madre está fatal por culpa de esa noticia en televisión! —¡Llegó lo antes posible! —Alterado por la noticia se fue corriendo, sus pies carecen de zapatos y la vestimenta sigue siendo una pijama, solo se llevó consigo las llaves del auto y el teléfono en manos. —¡Está pendiente del teléfono, te llamaré si necesito algo! —¡Aja! —Creo que este hombre tiene mucha fe en que voy a contestar, pobrecito. Tengo asuntos más importantes que hacer, como por ejemplo ir a atender ciertos asuntos con la competencia después de que se hizo pública esta noticia tan gloriosa. Imposible ocultar mi alegría cuando entré a mis redes sociales y se lidera en todos lados la situación con la familia Montero y como ya salió un comunicado por parte del hijo mayor, diciendo que va a atacar a su familia con todo el peso de la ley si la noticia llega a ser cierta. Por eso él es mi cuñado favorito, es el único que en verdad tiene cabeza fría y capacidad de pensar en esta familia. Ahora fue el turno de Catherine Castillo en recibir una llamada. Exacto, mi turno. Por un momento pensé que sería Dylan llamando para pedir un favor justo como aviso antes de irse, me equivoque, la pantalla solo muestra un número sin registrar y di por hecho que sería Han Emris, el dueño de TV 's Latte. Lo dejé sonar por unos segundos, no dispuesta a dejar en claro al hombre que la llamada causa un gran interés en mi persona. —Uno… dos… tres… —Segui contando, o al menos lo hice hasta llegar al diez y contestar solo cuando pensé que ya el teléfono colgaría la llamada por si solo, colocando este contra mi oreja. —Buenas noches. ¿Quién habla? —¿Sola? —No conozco a ninguna “sola” —Con burla en mi voz solo escuché las risas de la contraparte, bastante divertido por mi respuesta audaz. —Habla Han Emris. No sé si me conoces. —No creo. —Alto, asiático, dueño del TV 's Latte. ¿No te sueno para nada? —¿Tu no eres el del café? —Ah sí, también te compré comida para que te lleves a casa. —Ay si te recuerdo. Excelente trabajo con esa noticia de hoy, querido. Dylan Montero salió furioso a casa de su madre, si muere de un infarto será la noticia del mes. —Dedique un tiempo a mirar mis uñas, sosteniendo el teléfono sobre mi hombro con mi cabeza. —La reportera es muy profesional, por cierto. —En TV’s Latte nos enorgullece ser lo mejor de lo mejor en todo, hasta causando infartos a viejas miserables como Claudia Montero. —Una carcajada escapó de mis labios, una broma bastante cruel que me hace bajar los humos por unos segundos, o al menos hasta que recuerdo lo miserable que es en verdad esa mujer. —Quiero suponer que si su adorado esposo salió a auxiliar a su madre. Usted está- —Si, estoy sola en casa. ¿Por qué tanta insistencia, Han Emris? ¿Me invitará a salir? —Cruce una pierna encima de la otra, derrochando una actitud coqueta y divertida para mi misma al tener el atrevimiento de hacer esa pregunta, solo escuchando pequeñas risas por parte del hombre desde el otro lado de la línea. —Quizás. ¿Le gusta beber? —Un poco, no soy fan del mundo del alcoholismo. Aunque una copa de vez en cuando, nunca sienta mal. —En ese caso. ¿Le gustaría salir a beber una copa conmigo? Para celebrar este primer paso que cumplió con nuestros objetivos de forma gratificante. Deje la línea en silencio por un tiempo, como si en verdad pensará la respuesta a lo dicho. Algo que solo dejé de pensar cuando el teléfono de la casa comenzó a sonar, la advertencia de que Dylan llama para pedir esa dichosa ayuda que yo no voy a proporcionar. No lo merece, ninguno de ellos lo merece. —Claro, iré a tomar un trago contigo. Dime a dónde voy. —No será necesario, mejor dime en donde te pasó buscando. —Eleve mis cejas, sorprendida por el nivel de caballerosidad por parte del hombre. —Te pasaré mi ubicación por mensaje. —¿No sabe su dirección, señorita Castillo? —No. ¿Te molesta? —Solo es un detalle… gracioso. —Que bueno que sea tan divertido para ti, anda, ve arrancando en carro que ya estoy lista. —Mentira, pero soy consciente de que no tardaré mucho en arreglarme, no cuando ya me bañé temprano y solo busco un conjunto en el clóset para usar. —Nos veremos en un momento, señorita Castillo. —Lo mismo digo, Señorito sola. —Volví a burlarme, colgando la llamada y pensando por tan solo unos segundos. ¿Qué carajos te pasa por la cabeza, Catherine Castillo? M****a, no lo sé. Solo sé que esta porquería es de lo más excitante que puede pasar en mi vida estos últimos meses.Disfruto del aire dando contra mi rostro, la naturaleza es un disfrute que deseo gozar todos los días, lastimosamente solo logro hacerlo de vez en cuando al venir a mi casa de campo, la cuál me regaló mi papá en mi boda hace unos diez años.Si, la vida como siempre hace de las suyas, hace que los años más preciados sean tan rápidos que apenas te das cuenta del paso de los días, de cuando se acaban los momentos buenos o hasta los problemas, aún recuerdo como si fuera ayer mi boda con Han Emris, lo feliz que fui ese día y todo lo que gozamos en nuestra luna de miel sin desenfreno alguno, hoy por hoy seguimos siendo una pareja felizmente casada, con una gran familia que nos acompaña en todo momento.Si, una gran familia. En ella prevalecen mi papá y mamá, aún llenos de vida a pesar del paso de los años.Y claro… Hay ciertos integrantes nuevos.—¡Mamá, mi hermana volvió a agarrar mi carro de juguete!Los años no pasaron en vano, tuve tres hermosos hijos y dos preciosas niñas en contra de
Las compras de víveres y navideñas para nuestro hogar fueron un completo éxito, llegamos a casa con bolsas hasta arriba en el auto, una gran caja de un árbol navideño nuevo sobre la cajuela y masticando unas cuantas frutas que compramos en el mercado, y vamos por el camino a nuestro hogar cantando algunas canciones que sonaban por la radio, además de decirnos mutuamente algunas anécdotas casuales que llegaban hasta nuestra mente. En eso se basó todo el viaje hasta que finalmente mi esposo se estacionó en el garaje de la casa, siendo el primero en bajar con tal de bajar la mayor cantidad de bolsas posibles. Lo dejé solo en su pequeña competencia e hice de las mías entrando directo a la casa, no dejando posibilidad alguna a mi acompañante de que siquiera pregunté a dónde voy. Entré directo al baño, mis manos temblaban como gelatina por los nervios, solo era capaz de pensar en el gran deseo que habitaba en mi corazón para que en esa prueba de embarazo salieran las tan reconocidas dos ra
Después de 15 días de gozo y celebración finalmente volvimos a Estados Unidos, fuimos recibidos por el espíritu americano que tanto extrañamos y el comienzo de las navidades, ya es momento de preparar el pavo para la cena de acción de gracias, comprar los primeros regalos que abriremos en nuestra casa y las decoraciones. Una completa alegría, eso significa que los primeros días de nuestro matrimonio no van a ser aburridos en medio de la planeación de esos dos negocios que se mencionaron en nuestra luna de miel, pero claro. No todo es alegría, ansiaba desde el primer día de mi llegada a ese crucero ir directamente a buscar a la señora Nuo, madre de mi querido esposo, con la notable intención de encararla después de lo que hizo desde la cena en donde anunciamos nuestro compromiso hasta la boda, fue una gran lástima cuando no había estado ni siquiera el primer paso y Han Emris me detuvo diciendo que su madre ya se había devuelto a China, quedé con un sabor desagradable en la boca, siend
Llegamos al restaurante más grande del crucero, su aspecto elegante y oceánico nos sumerge en un mundo comparable a fantasía, cada paso que dábamos con tal de adentrarnos en este restaurante nos permitía darnos cuenta de más detalles significativos, como las pequeñas luces en forma de ballenas y las conchas marinas pintadas en las paredes. —Qué lugar tan bonito.—Lo es, amada mía. —mi ahora esposo dejó un beso en la palma de mi mano, guiándome hasta una mesa para dos y abriendo el asiento para mi, una invitación a sentarme que no me negué a aceptar, solo tome asiento y el próximamente hizo lo mismo, entrelazando sus dedos con los míos en un dulce contacto, nuestras miradas no se apartaban del otro, solo dejándonos guiar por el ambiente romántico que se creó en cuestión de segundos, olvidando todo posible problema en referencia a su madre.Pasamos la cena de maravilla, fue algo rápido, con pequeñas anécdotas de nuestra boda de por medio y nuestros siguientes planes ahora que somos par
Siendo ahora una pareja felizmente casada, llegó el momento de dar prioridad a nuestro gozo después de horas de celebración en familia y algunos conocidos.No me quejo, la boda fue exquisita, todos los invitados llegaron con un buen regalo en manos y felicitaciones sinceras en su mayoría. No recuerdo ni un solo momento en la noche donde estuviera sentada aburrida, ya que solo bailaba y gozaba junto a mi ahora esposo. El único descanso que recuerdo en toda la celebración era cuando nos sentábamos a comer, algo que duraba tan solo veinte minutos ya que retomamos la celebración lo antes posible.Y ahora llegó el momento de descansar, saliendo de la boda fuimos directo a las vacaciones en un crucero que nos regaló mi mamá, unos días de relajación que anhelo desde hace semanas atrás con tal de aliviar todo ese estrés que ocasionó la boda, al final todo eso valió la pena y ahora veremos los frutos de nuestros esfuerzos en los sobres de dinero que abriremos cuando lleguemos a casa y los demá
El día tan esperado al fin llegó, con el amanecer llegue hasta la habitación en donde me prepararía para la tan deseada boda, celebración en donde oficialmente voy a dejar de ser una mujer soltera (aquí prefiero olvidar ese horrible pasado de divorciada) y pasar a ser una hermosa mujer casada con el hombre que amo.La maquilladora es mi primera acompañante del día, llegó justo después de que me diera un baño caliente y relajante, comenzando desde tempranas horas de la mañana a arreglar mi cabello, después de todo, siempre es el cabello lo que lleva más trabajo.Si comenzamos a las siete de la mañana, tan solo con el cabello acabamos a las once de la mañana, casi cuatro horas solo en un peinado, ya me duele la espalda y siento que se aplastan mis nalgas después de estar tanto tiempo sentada. Aún faltan unos años para los treinta, pero más bien pareciera que me pegan los cincuenta y tantos de mis papás.Laura no llegó muy tarde, a las nueve ya contaba con su compañía para ayudarme a pre







