LOGINTras aquel susto, Sofía y sus madres volvieron al apartamento luego de dos semanas en la clínica, se sintieron felices de volver a su hogar con su hija, pero en algún momento de desesperación, Fara dijo a Gretel que quizás Dios las estaba castigando por haber concebido una hija de una manera diferente a la tradicional, sin embargo Gretel la tranquilizó diciéndole que si a Dios le molestaran las personas gays y todas aquellas de distintas preferencias, no las hubiera creado.
-No dice la biblia que todo lo creó Dios ¿Por qué debes de sentirte culpable de tu orientación?-Quizás nos está castigando por medio de nuestra hija – continúo diciendo.-No Fara, no es eso. Solo pasó.-¿Por qué nosotras? – se preguntó abrazándose a Gretel.-Supongo que hubiera sido cruel en alguien sin recursos.Sofía recibió toda las atenciones de sus madres, que se desvivieron por cuidarla, casi se volvían locas cuando ella trataba de hacer cosas que anteriormente hacía antes de ser intervenida, por eso Gretel y Fara a consejo del doctor no permitían que Sofía se excediera en movimientos, todo tendría que ir despacio y ella estaría bien al cabo de unos pocos meses.Y sí, Sofía estuvo bien al cabo de dos meses, sin embargo la cicatriz de la operación en el pecho de la pequeña les recordaba a sus madres lo cerca que estuvo de morir y tras aquel acontecimiento Fara decidió retirarse por completo al menos por un tiempo, solo realizó los trabajos que tenía comprometidos y se alejo para estar con Sofía, siendo Gretel la que siguiera frente a la cámara para llevar el pan a la mesa y el coste de algunas medicinas para su hija, aunque no fueran pobres no se que querían permitir verse en apuros económicos.El tiempo pasó más rápido de lo que Fara y Gretel esperaban, Sofía tenía ahora cinco años de vida, asistía al preescolar y todo parecía ir bien, no había tenido ningún problema después de su operación y aquello hacía muy feliz a sus madres que para ese entonces tenían treinta y un años de edad, Fara había vuelto a posar pero en menos cantidad, mientras que Gretel seguía haciéndolo al por mayor, su edad la había hecho madurar y ser como la buenos vinos, la edad le había sentado aún mejor, en Fara también pero sin duda Gretel era quién seguía teniendo toda la atención y Fara no estaba celosa de esto, no lo estaba porque seguía tan enamorada de ella y amándola a pesar del paso de los años y el amor era recíproco, las dos se amaban, su amor había madurado con ellas y se conocían más que nunca, de los pies a la cabeza y de cabeza a los pies.Sin embargo a sus treinta y un años, Gretel ya había perdido a su madre un año atrás, había muerto de una pulmonía y a pesar de todo lo que hicieron nada pudo salvarle, era mayor y su cuerpo se había rendido, Gretel sufrió su perdida y lloro, pero Fara estuvo para ella y Sofía para alegrarle sus días en los que se hacía a la idea de que Antonella ya no estaba y tras unos días de la muerte de su madre, ella y Fara decidieron mudarse a la casa que Antonella le dejara a Gretel como su única hija, aquella en la que había crecido y ahora crecería su pequeña hija.Por otro lado Fara y Gretel se habían convertido en una especie de cazatalentos de mujeres potencialmente fotogénicas, ellas habían emprendido una especie de agencia, por esa razón cuando caminaban por las calles o viajaban, ponían atención a las damiselas que se paseaban por las aceras con su vaivén de caderas, ya fuesen en tacones o zapatillas de deporte, Fara y Gretel siempre estaban a un ojo al gato y otro al garabato, por lo general ambas siempre echaban el ojo a la misma persona cuando alguien les parecía lo suficientemente adecuada a lo que buscaban, siempre estaban en ello aunque a veces no encontraban lo que buscaban y encontrar alguien a sus afinidades era difícil de encontrar.-Necesitamos alguien nuevo – dijo Fara a Gretel que se encontraba batallando con Sofía, la pequeña se negaba hacer su tarea y aquél día le tocaba a Gretel estar al pendiente.-Lo sé, pero yo lo que necesito es que Sofía haga su tarea – estaba molesta porque Sofía se la pasaba solo jugar y no le prestaba atención, solo a Fara le hacía eso.-Te he dicho que no la consientas tanto – dijo Fara – ¡ Sofía! Has la tarea de una vez – la reprendió Fara con voz fuerte y Sofía obedeció.-Gracias – le agradeció Gretel.-De nada. Mañana saldremos por la tarde a buscar alguien nuevo.-¿A la calle?-Si, a la calle.-¿Sabes que eso trae trabajo?-Si, pero mejor para nosotras. Es más fácil de manejar y no tiene aires de grandeza. Bueno en un principio.-Nosotras no fuimos así – dijo Gretel.-No, no tanto – y sonrió divertida, sabía que Gretel era la que se ponía a veces más quisquillosa de las dos.*********************************************************Leslie se acostó a dormir sin comer nada esa mañana en la que se encontró con la novedad de que no había luz en el sótano, para colmo le dolía la cabeza a horrores, pues la regla le había venido días antes y como siempre cuando estaba por terminar su periodo le causaba este malestar, haciéndola solo cerrar los ojos y olvidarse de todo lo demás.Cuando Leslie se levantó agradeció que ya no le doliera la cabeza y de que la luz hubiera regresado para ponerse a cocinar algo y así no permanecer en la penumbra, pero al momento en que se dirigió al refrigerador y lo abrió se dio cuenta de que los huevos se habían terminado y de que no contaba con nada más para comer, solo con leche y café, siendo lo único que tuvo para echar al estómago para aguantar un rato en lo que iba de compras, sin embargo al mirar el reloj se dio cuenta de que lo tendría que dejar para otro día, que lo único que podría hacer era comer algo en la calle, algo que rara vez se permitía por cuestiones económicas.Leslie camino con un poco más de prisa por la acera, antes de llegar a su trabajo necesitaba comer algo más que solo beber café con leche, la tripa le gruñía de hambre y era imposible que la ignorara.*******************************************************-¿Por qué venimos a esta parte de la ciudad? – pregunto Gretel a Fara cuando caminaban con Sofía de la mano en una de las calles no tan “nice” de la ciudad.
-¿Qué tiene de malo?-Que aquí la mayoría de las personas no es tan alta.-¿Por qué estás tan segura?-Pues en las noticias solo sale gente chaparra y con problemas de robo o de cualquier otra índole. No creó que aquí encontremos a alguien de las cualidades que buscamos.-Solo daremos una vuelta a ver qué tal, no hay que descartar probabilidades.-De acuerdo – dijo con resignación.Gretel guardo silencio y siguieron caminando tomadas de la mano de Sofía que iba justo en medio de ellas, era viernes y estaban libres de trabajo y de tareas.-¡Allí! – dijo Fara deteniéndose abruptamente en medio de la acera.-¿Qué cosa? – pregunto Gretel desconcertada.-La persona que buscamos. Está allí. Justo a unos metros del otro lado de la calle frente a nosotras.-¿Dónde? – pregunto buscando la persona que Fara decía.-La chica de los vaqueros desgastados, playera blanca, cabello largo atado en una cola y que por supuesto sobre sale de los demás comensales que están de pie junto a ella.Fue entonces que Gretel dirigió la mirada hacia el montón de gente que estaba alrededor de un comedor ambulante y entre ellas estaba una mujer joven que sobresalía de todos los demás.Se habían exaltado y elevado la voz, así que decidieron permanecer en silencio unos minutos para calmarse, ambas habían accedido a meterse en la cama de Leslie porque era evidente que a las dos les atraía por igual, porque de haber sido de otra manera ninguna de las dos hubiera accedido a hacerlo así como así.-Debemos de admitir lo que pasó – hablo Fara tras un largo momento en silencio – porque si ninguna de las dos hubiera querido hacer algo como lo que hicimos. Ni tu, ni yo, nos hubiéramos acostado con Leslie a solas.-Lo sé y no fue culpa de ella no decirnos algo.-No, no lo fue. Tanto tu como yo le pedimos guardar el secreto ¿No es así?-Así es, ella guardo el secreto ¿Qué más podía hacer?-No lo sé, supongo que por un lado entiendo que en determinado momento no supiera que hacer, si nos amaba a las dos era normal que en su cabeza hubiera toda una revolución entre lo que debía o no debía.-No quería que pasara lo que sucedió con Leslie – susurro Gretel echánd
Cuando Gretel termino de leer, sus ojos estaban inundados de lágrimas, le dolía el corazón y no porque fuera algo debido a salud, sino porque las palabras de Leslie le habían llegado hasta el alma, ahora entendía porque era tan distante las primeras veces que hablaron con ella, quería amar y ser amada, pero el miedo a perder a las personas era igual o más grande que sus deseos.De: LesliePena@gmail.comPara: FaraGallur@gmail.comAsunto: Despedida.Sé que sigues en el hospital y que no te gusta alejarte de tu hija, lo entiendo perfectamente. Te agradezco el que me permitieras verla esta tarde y los otros días. Gracias.Seguramente ya sabes que le dije a Gretel que me enamore de ustedes, no pude evitar que saliera de mi boca, siempre trate de no decirlo, pero supongo que cuando los sentimientos son tan fuertes, es difícil controlar las palabras dentro de tu boca, me ganaron las emociones,
Gretel tardo unas horas más de lo que creyó iba a demorarse, cuando volvió al hospital junto a Fara, arribo con el rostro descompuesto y sin decirse ninguna palabra ambas mujeres se abrazaron, Gretel comenzó a llorar apenas sentirse en los brazos de su mujer, a quien no le hizo falta preguntar si era cierto que Leslie estaba muerta, su llanto le confirmaba a Fara que era cierto, que su joven amante había muerto.-¿Qué fue lo que pasó? – pregunto Fara cuando Gretel había dejado de llorar.-Se suicidó – susurro y sus ojos se volvieron a llenar de lágrimas –. Se arrojo de la terraza, murió casi al instante y dono sus órganos. Creó que ella es la donante de Sofía. Cuando nos dijeron de que había un corazón para Sofía, fue justo unas horas después de la muerte de Leslie.-¿Cómo reaccionó su padre?
El personal de la agencia se quedó cuchicheando luego de que la policía se fuera, estaban aún incrédulos de que Leslie estuviera muerta, el día anterior la habían visto casi actuar normal, estaba ojerosa y más delgada, pero parecía estar más o menos bien, suponiendo que tal vez solo tuviera mal de amores y nada más, no que estuviera tan triste y deprimida como para quitarse la vida, las secretarias llamaron a Gretel en cuanto los uniformados se fueron, pero está no respondió la llamada, solo las mandaba directo al buzón.Fara y Gretel esa mañana habían recibido la gran noticia de que había un corazón para Sofía, era el órgano de una mujer joven que parecía ser compatible con Sofía, que la causa de muerte había sido trauma cráneo encefálico, siendo así lo ideal para un trasplante, ellas no pudieron evitar a
-¿Cómo te fue con Leslie? – pregunto Fara a Gretel cuando llego al hospital.-Se quedó llorando – respondió Gretel sin poder evitar que sonara dolorida y atormentada por haber hecho llorar a Leslie.-Sabías que eso pasaría.-Lo sé, pero una cosa es imaginarlo y otra verlo.-No debimos haber sostenido esa relación con ella.-Si, pero ahora es muy tarde.**********************************************************Al día siguiente Leslie se presentó a trabajar pero parecía montada en una nube, pues la noche anterior hizo uso de las pastillas para poder dormir, pero a pesar de que la noqueaban durante toda la noche, cuando llegaba la hora de levantarse, Leslie se sentía aturdida, pero lo que más le agradaba de este efecto secundario era que no le permitía pensar demasiado en lo que le estaba pasando, se sentía de alguna forma anestesiada,
Cuándo Leslie bajo del taxi justo enfrente del lugar citado, Gretel le esperaba afuera de la cafetería, iba vestida informal como últimamente lo venía haciendo y a Leslie no dejaba de gustarle, llevaba puesto unos vaqueros deslavados y una playera tipo Polo, a pesar de su indumentaria a Leslie no le dejo de parecer guapa y de poseer aquél poder que ejercía en las personas que la miraban.Cuando llego hasta ella se saludaron de un beso en la mejilla y se otorgaron un fuerte abrazo.-¿Cómo está Sofía? – pregunto Leslie de inmediato.-Sigue igual – respondió Gretel mientras se encaminaban hacia dentro de la cafetería.-¿Está Fara con ella ahora?-Si, no te preocupes ¿Cómo estás tú? – le pregunto a Leslie viendo aún de bajo de sus ojos unas notables ojeras, al tiempo que la vio disimular un bostezo. A parte de eso







