LOGINLuca se veía bastante arreglado, como si no hubiese tenido un revolcón con mi hermana hace unos minutos.
—Luca, ¿No deberías estar en la iglesia? —pregunta Andrés de forma seria.
Mi futuro esposo llega a mí y me abraza como si fuera una pequeña indefensa ante las miradas de Andrés.
—Andrés, mi prometida siente nervios y vine a apoyarla, soy una figura pública y teme a que mis fans sean crueles con ella, por eso mantuve mi relación oculta, que los demás la aprueben para que no afecte en mi carrera, es muy importante para ella y no quiere arruinarlo, pero ella debe entender que nada va a arruinarse mientras ella me ame como siempre lo ha hecho —Me separa de él y me ve con ojos de amor.
Es un buen actor y yo no, ¿Cómo voy a separar la realidad con esto? M****a, amo a Felipe, ¿En qué estoy pensando?
—¿Podrías dejarnos un momento solos? —pide Luca mirando a Andrés.
—Claro, ¿Saben dónde está Morgan? Dijo que venía a acompañarte Lucía, pero sinceramente quiero llegar con ella a la boda.
Luca me mira y me pide con sus ojos que lo cubra.
—Está en su habitación, tal vez sea mi día, pero ya sabes cómo es, le encanta estar bien, se debe estar retocando, ayudarme con el vestido no fue sencillo —le digo.
Andrés nos da media sonrisa, gira sobre sus talones y se va, adentrándose a la casa, al momento que no lo vemos, Luca se separa de mí.
—Juro que iba a decírtelo. —me dice.
—No es necesario, me contaste lo que tenía que saber —respiro hondo—, entonces es ella.
—Así es.
Miro a otro lado.
—¿Eso será un problema? —me pregunta y toma mi mentón para que lo mire.
—Eso será una ventaja —le digo y me ve extrañado—, casémonos aquí, atrae todo hacia acá.
—¿Qué? —se sorprende.
—Ya me oíste, no voy a casarme por contrato en una iglesia, la boda será aquí y será hoy mismo.
—No puedes hacerme eso, ya tengo todo listo —se enoja y se queja.
—No me importa, ya sabes lo que quiero —me encojo de hombros e intento irme, pero él me sostiene del brazo con fuerza, su mirada ya no es amistosa.
—¿Por qué me haces esto?
—Porque no pienso actuar en mi papel de esposa cuando tú te arriesgas a ser cachado. Si de verdad necesitas esto, actúa como tal y compláceme, en vez de follarte a mi hermana —digo enojada y me suelto de él.
Así la vida es divina, ¿no? Mientras que a mí se me exige callar y hacer todo lo que él diga, él puede hacer lo que se le dé la gana, pues no, yo también quiero tomar decisiones y si esto es tan importante para él, que me tome en cuenta y con buenas decisiones o si no, este contrato no llegará a ningún lado y a mi hermana la demandarán como dijo.
—Estaré en mi habitación, avísame cuando tengas todo listo —doy una sonrisa mientras me voy y podía escuchar como maldecía.
Rato más tarde esperando en mi habitación con una sonrisa, Luca entra sin tocar y no parecía feliz.
—Es imposible lo que me estás pidiendo, así que vayamos a la iglesia ahora, los invitados han estado esperando mucho. —Cierra la puerta detrás de él y se acerca a mí.
—Entonces no hay boda y descubrirán tu amorío con mi hermana —lo amenazo con una sonrisa.
—¿Es tan importante eso para ti, Lucía? Por favor, creo que es más importante que tu hermana, ni tu padre tengan problemas legales por incumplimiento de contrato.
—¿Y tú que problemas tendrías? Te estabas follando a mi hermana, ¿Eso no va en contra del contrato? —le reclamo.
—Ay por favor, como si no pensabas hacer lo mismo con tu exesposo —rueda sus ojos y me sorprendo.
—¿Cómo lo sabes?
—Es lo lógico y en vez de amenazarme para volverte mi enemiga, deberíamos trabajar en equipo, ya que ni tu padre debe saber que estaremos con personas diferente, porque siéndote sincero, la idea de este matrimonio, fue de tu padre para cubrir a tu hermana y si ve que ambos fallamos, nos hundiremos todos.
Claro porque todo es parte de un plan para su imagen.
—Yo puedo ser discreta, ¿tú y mi hermana qué? Por eso me voy a poner muy exigente y no me voy a casar en una iglesia con un hombre al que no amo.
Insisto y parece que he acabado con la paciencia de Luca, porque este me sujeta de la cintura y me carga como saco de papas en su hombro.
—Luca, bájame —le exijo.
—Al llegar a la iglesia, preciosa.
—Mi peinado, Luca, bájame.
—No te preocupes, pensarán que hemos echado un polvo...
Luca me saca de la habitación obligada en su hombro y así me sube a la limusina, y para asegurarse de que no pueda escapar, me cierra los seguros y entra él del otro lado, mientras que un chofer se sube luego de que ambos estamos en el auto.
—Tu papá iba a llevarte al altar, pero eso podemos omitirlo para que no huyas. —dice acomodándose el traje.
—No te haré pasar pena en público, así que sigue con lo que has planeado —digo enojada y viendo a la ventana.
El camino a la iglesia fue silencioso, al llegar, él es el primero en bajar, mientras que mi padre se acerca para recibirme y llevarme al altar, por lo que salgo del vehículo cuando lo veo afuera junto con mi hermana, quién no levanta la mirada para verme, avergonzada, ¿Acaso teme que le diga a papá? ¿Con que él la habrá amenazado?
Mi padre termina de ayudarme a bajar del vehículo y sujeto su brazo como me hubiese gustado que me llevara cuando me casé con Felipe. Mi hermana se coloca frente a nosotros, pero muy alejada y espera a que suene la música.
—Luca ya me dijo la verdad, él no andaba buscando boda, realmente eras tú, para cubrir a mi hermana.
—Pensaba que ibas a rechazar si se trataba de una propuesta mía y no de alguien que me lo haya propuesto.
Hablamos entre nosotros y creo que nadie puede escucharnos.
—Tu hermana ha cometido un error y tú debes enmendarlo.
—¿Y por qué yo?
—Porque se supone que tú te ibas a casar con Andrés, no ella.
—¿Y a ella si la ibas a dejar casarse por amor?
—Al menos ella se enamoró de alguien con estatus, pero que se haya enamorado de Luca, fue después, al principio ella aceptó casarse y Andrés estaba malcriado porque quería casarse contigo, así que ella intentó quererlo, pero sus actitudes hacia ella hicieron que perdiera el interés, volviéndose un matrimonio vacío y lleno de compromiso.
—Eso no es mi culpa.
—Si te hubieras casado con Andrés, todo estaría perfecto, si te preocupaba no amarlo, créeme que el amor viene después, tu hermana lo intentó, pero Andrés se portó muy mal y ella en vez de saber llevar la situación como sé que tú lo hubieras hecho, se buscó un amante, Andrés comenzó a sospechar y todo coincidía con la vida de Luca, tu hermana fue llorando, pidiendo ayuda por las amenazas de Andrés y la mejor solución me pareció ser buscarle una pareja a Luca, luego llegaste tú con otra preocupación y bueno, todos estamos unidos a este matrimonio.
—¿Significa que gracias a mi ellos pueden seguir juntos?
—No, significa que, gracias a ti, se salva mucho dinero de por medio, Luca y Morgan tienen prohibido volverse a encontrar a solas de esa manera, porque ya los atraparon una vez y tuvieron suerte, no pienso arriesgarme una segunda. Así que, si es posible, mantén a Luca muy alejado de Morgan, que yo me encargaré de ella. A cambio, bueno, cuando esto acabe, aceptaré a Felipe en la familia si aún piensas volver con él después de esto, sé que no puedo controlarte, y te aviso en caso de que lo hagas, claro si te importa que esté presente en tu vida humilde.
Mi padre intenta no hacer una mueca de asco y esbozo una sonrisa, si lo ayudo, le estaría haciendo un gran favor al que él intentaría estar conmigo a pesar de la vida que he escogido.
Tal vez no debería ser así, pero así es mi padre, alguien que premia a sus hijos si se portan bien. La música de fondo comienza y junto con mi padre empezamos a caminar lentamente hacia el altar.
—Pues sí, ese es el supuesto regalo que te dejó, pregúntale a la secretaria.Doy un suspiro y corto la llamada, al terminar de guardar mis cosas, salgo de la oficina y me acerco a Mabel.—Mabel, ¿cómo estás? ¿Puedo preguntarte algo? —le pregunto con una sonrisa.—Muy bien y usted señor? Claro, dígame. —levanta su mirada y me sonríe.—Mmm algo extrañado, ¿Mi esposa me dejó algo en la oficina?—Sí señor, se veía que era algo muy importante como para ser sorpresa —me confirma.—¿Y cómo entró? No le he dado llave aún.—No lo sé señor, al principio no tenía llave, pero luego logró entrar.Asiento analizando lo que me dice y le agradezco, pero al girarme para irme, la sonrisa se me borra, ¿Qué le costaba decirme que lo nuestro se había acabado? No es necesario romper algo que estaba esperando o regresar con el imbécil ese poniéndome de cabrón.Salgo de mi local y veo mi auto con Tom esperándome, me abre la puerta, entro a los asientos traseros y luego sube él de piloto, enciende el auto y n
Lucía.De camino a casa, Tom dejó a Luca en el trabajo, mientras que, a mi madre y a mí nos dejó en casa, estuve hablando un poco con mi mamá, aconsejando que no dejará que Morgan la pisoteara, tiene que aprender a perdonar y que, lo que haya pasado entre nuestros padres, no tiene nada que ver con nosotras, sin embargo, no me escuchó, mi madre necesita la aprobación de Morgan.Durante la tarde, le escribí a Felipe, necesitaba verme con él y en cuanto tuve respuestas, le avisé a mi madre que saldría, ella lo tomó bien, pues quería descansar. Me voy al ascensor, pero no bajo hacia el estacionamiento, sino que me quedo en el lobby, salgo del hotel y pido un taxi, este me lleva al trabajo de Felipe, me bajo del taxi y me adentro al local, le aviso a su secretaria y ella le avisa él, espero unos minutos y él sale con un maletín.—Necesito que vayamos a un lugar más privado —comenta él.Yo asiento y me giro, no entiendo el porqué, pero su razón tendrá, salimos del local de Felipe y nos subi
—Wow que linda, gracias —Mi madre se siente bien con eso, creo.—Llevo meses casado con su hija y no la había conocido, ni a nuestra boda fue —comenta Andrés en lo que se presenta.—Y a la boda de Luca con Lucía tampoco —se extraña Franco—. ¿Por qué no pudo estar?—Estuve algo ocupada —se excusa mi madre y puedo sentir que se siente atacada.—¿Qué pudo ser más importante que estar en las bodas de sus hijas? —pregunta Andrés.Yo veo a mi madre y todos como que querían una respuesta, mi madre ve a mi padre y este está algo sonriente, victorioso, como si le satisficiera verla en esta situación.—Son cosas personales, y yo lo entiendo, sé que es algo importante, pero su razón tuvo, y si yo no la juzgó que fue mi boda, ¿por qué ustedes sí? —la defiendo y sé que eso no le agradó a mi padre. Pero logré proteger a mi madre y se logró sentir cómoda con eso, lo sé porque me sonrió.Franco y Diana puede que bajaron la guardia y se vieron comprensivos, pero Andrés no.—Soy el esposo de Morgan, te
Entre besos, nos fuimos quitando la ropa como pudimos, claro que hubo separaciones para poder estar desnudo, lo que se mantuvo fijamente fueron nuestras miradas ardientes. Y una vez desnudos, él me cargó hacia el baño, nos metimos en la ducha y no solo nos llenamos de agua, sino también de pasión.Nuestros besos, nuestras caricias, fueron parte de hacer el amor, y nuestros gemidos se escuchaba entre el sonido de la regadera, sin embargo, fue algo perfecto para nosotros.Al salir limpios y con pijama, mi madre nos estaba esperando para cenar juntos, el cual fue un momento de risas agradables. Sigo algo confundida por lo que pasó con Luca, pero tal vez le pasó lo mismo que a mí, la distancia hace que uno piense mejor las cosas, por lo que no queremos estar lejos.***Hoy tocaba almuerzo familiar en casa de mi padre y de eso hablamos anoche Luca, mi madre y yo, pues estábamos pensando en cómo haríamos con ella, no la queríamos dejar sola. Y sorprendentemente, dijo que iría, porque estaba
—También veo que nunca logras alcanzarme con esos zapatos, Marta. —respondo secamente.—Soy Mabel y con todo respeto le pido que salga de la oficina de mi jefe —la escucho severa.Le echo un reojo y esta parada en la puerta como si tratara de mostrarme la salida.—Tú más que nadie sabe que Luca me hizo suya en esta oficina —le recuerdo.Siempre me gusta recordárselo, pues sé que ella muy en el fondo le gusta mi Luca, las secretarias tienen esa mala fama y es por eso que quería que siempre me escuchara, para que supiera cuál era su lugar y que no se ilusionara, mi Luca jamás se fijaría en alguien como ella, eso solo sucede en las películas.—Hizo, tiempo pasado, ahora él está casado y sus encuentros ya no podrán ser, así que le recomiendo que deje de estar divulgando eso, pues usted también está casada.—¿Quién eres tú para hablarme así?—Nadie, pero me alegra saber que mi jefe se haya casado, encontró a una buena chica, usted solo lo iba a seguir usando. —Me desafía con sus palabras y
—No te preocupes, eso lo tenía planeado hace días, antes de este inconveniente, pero el asunto está así, ella cree que soy Felipe y para no levantar sospechas del contrato, me deje llevar. Porque tal vez se vería raro que dejarás a tu amor y de repente te casaras conmigo, así que ella cree que por mí tu padre dejó de hablarte y que cuando empecé a ser más reconocido, fue que me aceptó en la familia.—Mmm entiendo, no pues, hiciste bien, gracias por decirme, menos mal esperé para hablar contigo —la escucho tranquila y se forma un silencio entre nosotros.—¿Es muy tarde allá? —pregunto tontamente.—De madrugada —ríe levemente—, pero quería escucharte.—Si hubiese sabido dónde estabas, te hubiese traído.—Pensé que no querías ni verme, además, estaba tomándome un rato para pensar, pues necesito que hablemos por favor.—Yo también lo necesito, pero en persona, aparte es muy tarde allá y quiero que descanses —le aclaro.—Está bien, te quiero Luca —la escucho decir y quedo mudo.Pero no que







