INICIAR SESIÓNCAPÍTULO 3
Noah no daba crédito a lo dicho por su sobrino, si bien es cierto que no aclaró nada con el abogado y tampoco había leído los informes policiales, jamás se imaginó que se trataba de algo tan misterioso como una inexplicable desaparición en su propiedad.
–¿Cómo se dieron cuenta de que no estaban?
–Pasada nuestra hora de reunión y cuando la tormenta se calmó un poco salimos a buscarlos, solo hay un camino para ir y venir de su laboratorio, mamá lo construyó con ayuda del jardinero, lo recorrimos y al entrar al laboratorio encontramos un arete de mamá que estaba ensangrentado –narró Leo.
–Y los anteojos de papá –agregó Lía.
–Ambos objetos estaban tirados en el piso, así como varias de sus cosas revueltas sobre sus mesas de trabajo y en el jardín algunas flores se veían atropelladas, enseguida pensamos en un secuestro, pero pasadas las horas nadie llamaba, entonces Jeferson decidió alertar a la policía –contaba Luca.
–De inmediato no hicieron nada, a pesar de la sangre en el arete, dijeron que tenían que esperar cuarenta y ocho horas, que les avisáramos si alguien llamaba o si regresaban, yo creo que al momento no les importó mucho la situación –indicó Lía.
–Tres días después regresaron con perros y varios hombres, recorrieron todo, nos hicieron muchas preguntas y uno de ellos venía con frecuencia, pero sin ningún resultado positivo –añadió Leo.
–Entonces decidimos cerrar el laboratorio con candado, así no estarían hurgando allí, nuestros padres cuidaban mucho su laboratorio, aparentemente no faltaba nada, aunque sospecho que no está una libreta que papá siempre tenía sobre su escritorio. Mañana podemos dar un vistazo allí, ¿nos ayudarás a investigar? –inquirió Luca.
–Sí claro, ayudaré en lo que pueda, ahora, antes de revisar todo este montón de papeles que me entregó el abogado, quiero saber cómo es su rutina nocturna, los niños como ustedes cenan y… ¿qué más?
–Hoy deberíamos darnos un baño decente porque no sé cuántos gérmenes tengo encima por ese lugar donde nos tenían, había turno para todo y compartir el baño nunca ha sido buena opción para mí, jamás había estado tan incómodo –confesó Leo.
–Luego de cenar, nos bañamos y cada uno se va a su habitación hasta que le da sueño –informó Lía.
–¿Cada uno tiene su habitación? –preguntó Noah.
–Claro, yo soy una niña no puedo dormir con estos dos, por otro lado, necesito privacidad para escribir mi día a día, tengo mucho que contarle a mi libreta. Leo cree que todos estamos distribuyendo gérmenes constantemente y Luca es muy particular con su higiene usa más productos que yo, además no es muy ordenado porque todo lo desarma para volver a construirlo. Lo mejor es que cada uno tenga su propio espacio. Tú puedes ocupar una de las dos habitaciones de huéspedes que están arriba, aquí abajo hay otras dos, pero es para personas que no son familia, así decía mamá.
Jeferson llegó a la sala y les anunció que había ordenado hamburguesas y allí Noah comenzó a darse cuenta de otras particularidades de sus sobrinos, porque Leo preguntó:
–¿Recordaste bien cómo es la mía?
–Sin lechuga, sin tomate, con cebolla, pepinillos, mostaza, mayonesa, salsa de tomate y la carne bien cocida, todo en pan de centeno. La de Luca, solo pepinillos, salsa de tomate, mostaza, carne tres cuartos y pan de papa. Por último, la de Lía sin lechuga, pero muchos pepinillos, las tres salsas, queso, carne bien cocida y tocineta, también en pan de papa con ajonjolí. Doctor, para usted la pedí tan normal como la mía.
–Gracias Jeferson, está bien así. Pero si vamos a estar unos días aquí, es mejor que llames a la señora de la cocina para que comience mañana.
–Perfecto, ella conoce muy bien los gustos de los niños.
–Tio, ¿por qué dijiste que vamos a estar unos días aquí?, esta es nuestra casa, ¿en qué otro lugar vamos a vivir? –interrogó Luca.
–Eh…, resulta que yo vivo y trabajo en Alemania.
–Hubieras comenzado por allí, yo no voy a mudarme a Alemania, menos con la duda de saber qué ocurrió con mis padres, porque no acepto eso de que los declararan muertos, solo querían dejar de investigar, resultaba más práctico para ellos esa conclusión –expresó Luca, siendo respaldado de inmediato por Leo y Lía, quienes se colocaron a su lado y cruzaron sus bracitos al tiempo que fruncían el ceño y lo miraban retadoramente.
–Encontraremos una solución.
–¿Cuál es tu trabajo? –quiso saber Leo.
–Soy profesor universitario y también llevo a cabo investigaciones científicas.
–¿Eres cómo nuestros padres?
–Sí, supongo que sí.
–Bueno entonces puedo informarte algunos datos sobre Boston, comenzando porque la primera escuela pública de Estados Unidos se fundó aquí, así como el primer centro universitario conocido como la Universidad de Harvard. Tiene multitud de facultades y universidades dentro de la ciudad y sus alrededores. Boston es un centro de enseñanza superior, por lo que campo laboral tendrás de sobra. Adicionalmente, es un centro importante para el desarrollo de la medicina; la economía del estado se basa en investigación, la electrónica, la ingeniería, las finanzas, la tecnología y lo mejor es la biotecnología, este campo es mi preferido y también sería bueno para ti si te interesa –concluyó Leo, dejando a su tío pensativo con todas las alternativas que le dio.
Luego de comer y tal como anunciaron, cada niño se encerró en su habitación, Noah subió su equipaje y escogió una habitación cercana a los pequeños por si tenían alguna pesadilla y gritaban durante la noche, al menos eso es lo que había escuchado que sucedía con frecuencia.
Al revisar su teléfono encontró llamadas perdidas de su mejor amigo y mensajes expresando su preocupación por su falta de comunicación, así que decidió llamarlo.
–Al fin, ¿dónde estás metido?
–Estoy en Boston.
–¿Qué haces allá?, pero antes te cuento que esa colega tuya es demasiado hermética, fui a buscarte al laboratorio y no fue capaz de darme alguna información sobre ti, bien…, ya me descargué del malestar que siempre tengo con ella, ahora respóndeme.
–Me llamaron con la noticia de que mi hermana falleció.
–Wow, lo siento mucho, aunque nunca me habías hablado de una hermana.
–Hacía tiempo que no sabía de ella.
–¿Cómo murió?
–En realidad, no se sabe, desapareció junto con su esposo hace más de tres meses y, recientemente, la policía cerró el caso y los declaró muertos, no hay cuerpos ni causa de muerte, simplemente no volvieron a verlos.
–¿Vas a reabrir la investigación? ¿Qué estás haciendo allá?
–Vine porque había algo que su abogado tenía que tratar personalmente conmigo y es que dejó tres niños, nombrándome su tutor.
–Un momento…, ¿tu hermana tenía tres hijos y te los dejó a ti?
–Exactamente.
–No puedes, no sabes…
–Lo sé, pero soy su único familiar o eso es lo que dice el abogado, si no me hago cargo los llevarán a casas de cuidado temporal hasta que los adopten.
–Ese panorama es muy feo, pero igual me preocupo porque tú no sabes nada de niños.
–¿Tú sí? Ven a ayudarme.
–Envíame la dirección, mañana mismo me tienes allá, tengo una semana libre y pensaba invitarte a explorar un poco el exterior, pero tienes en tus manos una misión muy interesante.
–No pensé que te entusiasmaría tanto, ya te mando un mensaje con los datos y gracias.
Mark se había convertido en un buen amigo de Noah, se conocieron en la universidad porque es profesor de Física. Es muy inteligente, aunque no al nivel de Noah, sin embargo, logró colarse en su mundo y han compartido muy buenos momentos. Recibió el mensaje de su amigo y se dispuso a empacar, pensando en lo divertido que será ver a Noah conviviendo con tres niños y en lo interesante de saber más sobre las circunstancias que rodearon la pérdida de su hermana.
CAPÍTULO 85Luca, fue el siguiente, caminó hacia el escenario con su solemnidad característica, tomó el micrófono que le cedió su hermano mayor y comenzó su exposición: –En la política internacional, la lealtad suele ser un contrato de conveniencia, una moneda de cambio. Pero en esta familia, la lealtad ha sido nuestra única soberanía. Mientras nuestros padres estuvieron ausentes, el tío Noah fue nuestro protector, se hizo cargo cuando éramos solo una idea en peligro. Pero hoy, este matrimonio no es solo una unión de dos personas que colisionaron exitosamente, es la ratificación de un Tratado de Paz Perpetua. Tía clara, no te estamos dando la bienvenida a nuestra familia, estamos reconociendo que tú ya eres parte de nuestro territorio moral. Gracias por no intentar arreglar nuestro caos, sino por unirte al mismo con valentía. Te prometo, como director de Operaciones, que esta unidad familiar defenderá este vínculo con la misma ferocidad con la que defendimos nuestro nombre
CAPÍTULO 84Maxwell, Noah y Marck se reunieron con los trillizos para evaluar todo lo que habían hecho hasta el momento contra Thorne. –Papá, lo hicimos para cerrar la sombra de la firma farmacéutica y la investigación sobre las personas desaparecidas –señaló Luca. –Nosotros continuaremos desde aquí –indicó Marck–. Esto hay que hacerlo con inteligencia, sin violencia. –Cuidado con lo que insinúas Marck –advirtió Luca–. Si de inteligencia se trata no puedes descartarnos. –Perdón, chicos me dejé llevar por el entusiasmo, de hecho, si se recurriera a la violencia yo estoy dispuesto a darle un buen puñetazo a ese Thorne. –El primer paso podría ser usar los “archivos vivos” para sanar y no para controlar –sugirió Noah–. Podríamos crear una fundación. –Me parece una idea excelente –dijo su cuñado. –Presten atención un momento –pidió Leo, interrumpiendo a los adultos y con la mirada fija en su tableta–, hemos
CAPÍTULO 83El día 24 fue muy entretenido para todos. Los niños, su madre y Ava hicieron galletas de navidad y una casa de jengibre que decoraron entre todos. El plato principal de la cena fue Jamón glaseado con puré de papas. Luego se reunieron todos para recibir el calor de la chimenea que bañaba el ambiente de un tono ámbar un poco nostálgico.El viento seguía golpeando los cristales, pero allí adentro el frío era teórico, Noah estaba sentado en la alfombra con la espalda apoyada contra las piernas de Ava que se había ubicado en el sofá colocando las manos en sus hombros, el anillo brillaba con luz propia destellando con cada movimiento de las llamas. –Bueno, ahora que mi amigo ha dejado de calcular la trayectoria de los copos de nieve y finalmente ha asegurado el contrato de su vida, creo que podemos declarar esta Navidad como un éxito táctico rotundo. Noah, ¿Cómo te sientes al tener una variable fija en tu vida? –Me siento como si finalmente hubiera encont
CAPÍTULO 82Mientras el viento continuaba rugiendo sobre la cabaña, Noah se dio cuenta de que su "plan" para la propuesta no solo estaba muerto, sino que era obsoleto. No necesitaba la constelación de Orión ni el momento preciso de las 23:58. Tenía las únicas variables que importaban: la oscuridad, el silencio y la convicción absoluta de que no podría imaginar un futuro sin ella.Con su brazo derecho todavía sujetándola con firmeza contra él, su mano izquierda se deslizó hacia su bolsillo y tocó la gema fría y científicamente perfecta que contenía un rastro de toda su historia.Esta vez no le pediría que “se uniera a su caos”. Le pediría que fuera el cimiento mismo de su vida. Ya sabe que no utilizará las metáforas científicas a las que está acostumbrado, entonces comenzó a buscar palabras simples y poderosas que Ava pueda comprender como su verdad más profunda.Allí en la oscuridad, Noah se da cuenta de que el amor no es un algoritmo, sino el compromiso de quedarse cuando todas las l
CAPÍTULO 81Cinco días antes de Navidad Marck regresó de Alemania adónde había ido en un viaje rápido para visitar a sus padres, apenas entró les anunció que tenía una sorpresa maravillosa para todos, les pidió preparar sus equipajes y pasaportes porque saldrían de viaje esa misma tarde. –¿Qué tienes planeado Marck? –preguntaba Noah. –Algo fantástico que vamos a disfrutar todos, así que hazme caso y ve a preparar tu equipaje. –Espero que no sea una jugarreta que nos arruine la Navidad –señaló Ava. –Por supuesto que no, confíen en mí, les gustará, estoy seguro.Finalmente los convenció y se dispusieron a viajar; en su casa, Noah le comentaba a Ava mientras cerraba su maleta. –Habíamos hablado de regresar a los Alpes para Navidad, yo pensé ir solo contigo a mi cabaña y él mencionó a toda la familia, no lo volvió a comentar y yo supuse que lo había olvidado, así que tengo la certeza que allá es a donde vamos. –Esas m
CAPÍTULO 80Marck disfrutaba de la atención que había captado en la mesa, su amigo Noah lo miraba suplicante, pero él ya estaba listo para revelar esa anécdota. –Noah, estaba convencido de que su disfraz de humano normal fallaría si no pedía comida de forma estadística, así que se pasó cincuenta y cinco minutos en una esquina analizando el menú con una hoja de cálculo que desplegó en su teléfono. –Estaba calculando la relación costo-beneficio de los nutrientes que ofrecían en ese local –señaló Noah, tratando de justificarse. –No –refutó Marck–, estabas intentando predecir cuál era el pedido más común para no destacar. Al final, se acercó la camarera, una mujer con aspecto rudo que parecía no tener paciencia para nadie en el mundo y él le dijo exactamente esto: “Estimada unidad de servicio, he analizado minuciosamente las tendencias de consumo de los últimos quince clientes y he concluido que un sándwich de jamón con dos rodajas de tomate y dos de ce







