Mag-log inWestwood Village, Los Ángeles, California
Natasha
Apuesto a que más de una vez han escuchado una de las frases más famosas que existen en el mundo. Déjenme decirles que yo la llevo muy presente en mi vida:
Si algo puede salir mal, entonces saldrá mal o, tal vez, peor.
Soy fiel creyente que la ley de Murphy me persigue. Debo decir que después del encuentro con los pandilleros nada ha salido muy bien que digamos. Mejor me explico. Danielle y yo teníamos muchas cosas en mente para hacer, pero nada ha salido como esperábamos.
El único plan que funciona a la perfección y lamentablemente, es el de atrapemos a los idiotas pandilleros. Dani y yo habíamos quedado que cuando tuviésemos un poco de...
¿Cómo podría decirlo para que suene bien?
Espacio, tiempo... no, mejor es vida... Sí, digámosle así.
Continuemos.
Cuando tuviésemos vida fuera del hospital nos mudaríamos juntas, pero la cruda realidad, dinero, nos dio un perfecto puñetazo en la cara. La compra de un lugar o alquiler salía demasiado costoso y el dinero completo no lo tendríamos para el tiempo que lo necesitaba la agente de bienes raíces. Danielle y yo llegamos a un acuerdo, nuestro amado sueldo iría a la cuenta del prestamista si lográbamos conseguir uno en un plazo de veinticuatro horas.
Mi tío Stefano no tuvo ningún inconveniente en ser la persona en ayudarnos a mudar a otra ciudad. El préstamo fue de cuatrocientos mil dólares. Danielle y yo solo pudimos reunir doscientos setenta y tres mil dólares para poder alquilar un departamento muy pequeño. Aunque la mudanza la tuvimos que posponer un tiempo por razones obvias. Puedo decir hoy, que logramos conseguir un espacio cómodo para nosotras.
—No es fácil ser pobres y tener gustos de una Kardashian —se queja mi conciencia.
No estoy muy segura de que sea normal hablar con tu cerebro. Pero es que trabajar demasiadas horas en emergencia no es par nada fácil y el resultado fue esa vocecita que ahora no me abandona.
Después de regresar de mis preciadas vacaciones en donde ayudé a mis tíos en su restaurant, sí, ya pasó un mes, para ser exactos, dos. A lo que iba, después de volver al hospital mi jefe se volvió amargado otra vez.
¿Idiota? Sí, y también se lleva el título por ser el más idiota que cualquier otro idiota.
¿Recuerdan que él había cambiado mi turno por uno de ocho horas? Bueno, lo volvió a cambiar.
¡Trabajo más de dieciséis jodidas horas porque debo ser un médico ejemplar y trabajador!
No conforme con eso, también se llevó el reconocimiento por mi ardua labor con cualquier paciente que tuviese alguna complicación en emergencia. Luego de ser felicitado y alabado por toda la directiva del hospital, decidió que era tiempo de que fuera buscando otro piso. Sí, el muy imbécil y bipolar de mi jefe me envió al departamento de pediatría. Digamos que el motivo por mi cambio fue:
—Debes tratar con niños para ver si te cambia ese humor —comentó, molesto.
¡Yo no tengo problemas de humor!
Soy la única persona amable en este lugar en ambos turnos, pero como él es el jefe estrella del hospital su palabra fue ley.
«El odio es mutuo, estúpido» pensé, negando con la cabeza.
¿Qué hice yo para merecer esto? Él no era así, era una buena persona y uno de mis doctores favoritos. Solo que desde hace unos meses empezó a cambiar cuando el presidente del hospital informó que el doctor Kozlov, vendría de sorpresa.
¿Motivo? Aún nadie lo sabe.
Hay un fuerte rumor de que mi ídolo ruso, quiere venir a trabajar aquí para encontrar un médico que lo apoye junto a su colega en cirugías riesgosas.
Pero eso no es todo aún hay más. Mi amada mejor amiga está muy cercana a Logan. ¿Lo recuerdan? Sí, uno de los pandilleros, pero este es el ser más tatuado que he visto. La cosa es que ahora parecen hermanos por lo cercano que se han vuelto. No se separan para nada, debido a eso él y Nathan son nuestras sombras.
¡Qué maravillosa compañía!
—Y aquí estoy dos meses después, poniendo mis cosas en el nuevo departamento —suspiro—, con Nathan, Logan y Danielle —vuelvo a suspirar, mientras veo a mi amiga divertirse con el muy tatuado pandillero.
—¡Masha, esto simplemente me encanta! —chilla, da una mini vuelta en círculo admirando todo lo que su vista le permitiera.
Sonrío al verla tan feliz y me lleno de nostalgia al ver mi nuevo departamento. Trabajar tantas horas al punto de quedarte sin fuerzas hasta terminar tu guardia, tiene su recompensa.
Al fin tengo un lugar que puedo decir que es mío y podré llamar hogar. Realmente no me importa si es compartido. Es mi casa, es mía y no hay mayor satisfacción que la que estoy sintiendo en estos momentos por haberlo logrado.
«Sé que aún lo estamos pagando y no será para nada fácil el proceso, pero no me importa. Aporte con mi dinero a que este sueño se hiciera posible», sonreí, mientras mis pensamientos invaden mi mente.
—Es un bonito departamento y también les queda muy cerca del hospital —menciona, con una sonrisa burlona, Logan—. Lo mejor es que solo les falto vender sus órganos para pagarlo. ¡Hasta creo que se ganaron la lotería con este lugar! —enfatiza con sarcasmo.
Danielle y yo volteamos a verlo con muy mala cara. En cambio, Nathan, le pega con su mano en la parte de atrás de su cabeza haciéndonos reír.
No sé, estoy empezando a sentir que traerlos hasta aquí fue un gran error. Sé claramente que una de las partes del plan es tener una gran amistad con ellos, pero me aterra que sean malas personas y nosotras como tontas, los dejamos entrar a nuestras vidas tan fácilmente. Los he estado estudiando y en este lapso de tiempo tan corto, ambos aparentan ser bastante normales.
No me culpen por ser tan desconfiada. Mi vida no ha sido precisamente un cuento de hadas y a pesar de tener casi veintisiete años, he sufrido lo suficiente y les puedo asegurar que tengo material para hacer dos temporadas de una novela de tragedia sobre mi vida.
¿Suena loco, verdad? Yo diría que muy loco, pero así es mi vida.
El otro par de chicos está trabajando quién sabe dónde, pero todos aparentan ser muy amables. A pesar de que Logan y Dani tienen buena relación, no le ha podido sacar ninguna información importante, y, por otro lado, se encuentra Nathan. Este chico es muy callado y me resulta casi imposible entablar una conversación fluida con él.
Creo que es mudo...
Somos más de silencios incómodos y miradas intimidantes. Es demasiado cerrado en cuanto a todo lo que deseo preguntarle. Pareciera que sospechara de mis malas intensiones y mi sed de descubrir su antro de drogas y prostitución.
¡Ja, no se escaparán de la justicia, ilusos!
—Chicos, olvide algo en casa de mi padre, iré a buscarlo —la voz de Danielle, me hace regresar a la realidad. Tomando su bolso de la encimera, empieza a caminar—. ¿Pueden los dos intentar ayudar a Masha con eso? —señala las cajas—, es hasta que regrese, lo prometo.
—Déjame ayudarte con lo que vayas a traer de la casa de tu padre —responde, Logan, mi amiga frunce el ceño—. No permitiré que traigas nada pesado tu sola.
—No es pesado, solo son algunas cajas con utensilios de cocina y ropa —sonríe tímidamente —Logan, la casa de mi padre no está tan...
—Aquí está Nate —la interrumpe, señalando al mudo—, él podrá ayudarla sin ningún inconveniente —le regresa la sonrisa a Dani—. ¿Cierto, Nathan?
—Supongo —respondió, dándose la vuelta y caminando hacia una de las cajas que había en el suelo, los chicos salen del departamento y yo me quedo como una tonta viendo como se cerraba la puerta.
Perfecto, ahora estoy sola con el loco.
Eh, amigo, ¿te cuesta mucho dialogar un poco más?
—Natasha —la voz grave de Nathan, me saca de mi ensoñación—, si te resulta problemático que me quede aquí, por favor dímelo. No quiero hacerte sentir incómoda y mucho menos que no te sientas a gusto con mi presencia —comenta.
¡Si habla!
Se puede tener un intercambio de palabras porque si es un humano hablante.
—Tranquilo, no pasa nada —miento, intentando mirarle a los ojos—. No tenemos la culpa de que tu amigo quiera acompañar a mi amiga y ayudarla con las cosas que a ella le faltan —me da una media sonrisa, fijando su vista hacia las cajas—. Nathan, como somos amigos, si quieres puedes decirme Masha.
—Amigos es una palabra muy usada, pero poco valorada estos días —frunzo el ceño sin entender su comentario—. Está bien, entonces te diré Masha —sonríe—. Desde ahora somos amigos y si tú deseas, puedes llamarme Nate —responde, dejó de hablar y continuó con lo que se supone que su mente le estaba diciendo.
Este hombre me va a volver loca. ¿Por qué no puede hablar más? ¿Por qué es tan cerrado? Quise ser buena amiga y entablar una conversación decente, y él mata las ganas con esas respuestas cortantes.
¿Me odiará? Yo no quiero que me odie.
Espera un minuto...
¿Por qué me importa que sea así conmigo?
—Déjate de estupideces y mejor ponte a desempacar tú también, Natasha —hablo para mis adentros.
Y entre silencios incómodos y monosílabos pasaron las horas. Terminamos de arreglar el departamento en tiempo récord. Creo que en nuestras vidas pasadas fuimos flash o descendiente de él. Bueno tampoco es que sea muy grande que digamos mi pequeña casa. Aun así debo admitir que trabajamos rápido.
¿Qué pasó con nuestros amigos? De ellos no sabemos nada, seguiremos informando si llegamos a saber algo sobre ellos. Gente ingrata y después ella se las verá conmigo. Diciendo ser mi amiga y se va con un extraño tatuado.
—Masha —volteo a ver a Nathan—, ¿tienes hambre? Son pasadas las siete y no te he visto comer nada. ¿Quieres que me vaya para que puedas cenar con tranquilidad? —frunzo mi ceño ante su pregunta.
—Si tengo hambre —sonrío, intentando bajar la incomodidad en el ambiente—, pero no te vayas. Podemos cenar juntos, ¿quieres... quedarte y comer conmigo?
Mueve el cuello de un lado al otro, mira el reloj que tenía en su muñeca y asiente con una media sonrisa después de dudarlo unos minutos.
—Perfecto, entonces pediré algo para cenar —me ve por unos largos segundos a los ojos—. ¿Comes cualquier tipo de comida, o eres muy exigente? —con voz socarrona, dice—. Ilumíname, por favor, Masha.
Este hombre aparte de ser cortantemente callado, musculoso, con apariencia de pandillero y voz gravemente seductora, podría decirse que es bastante... Amable y gracioso, creo.
Suelto una carcajada y levanto mi ceja lo más tontamente posible.
—Soy alérgica a la comida picante —asiente y saca su celular del bolsillo—. Sorpréndeme, Nate —me mira divertido y se aleja para hacer la llamada.
Después de todo, no creo que esta noche sea tan mala. Puede que me haya equivocado, ¿verdad?
¿Será que Murphy se alejó de mí? Tal vez me apresure a decir que fue un error que ellos vinieran, puede que descubra un poco más de él.
Puede que esta noche nada salga mal y descubra quién es Nate.
Año Nuevo...Países Bajos...Nathan.Habíamos venido desde España a pasar un bonito fin de año con la familia de Natasha. Ethan era todo un niño bastante educado y tranquilo. Mientras le tuvieras sus juguetes cerca y la comida lista, no había berrinche. De hecho, tengo una anécdota muy bonita de hace unos días con él.Él lloraba porque yo le había dado jugo en vez de agua, pero no tenía idea en qué momento había cambiado de parecer.Tener un hijo no es fácil, ser padre soltero tampoco lo es. Vivo para él y trato de educarlo lo más que puedo. Quisiera poder bajarle la luna con todo y estrellas, pero lamentablemente no puedo traerle a su madre de regreso y eso, eso me parte el alma diariamente. He aprendido muchísimas cosas, Ethan me ha enseñado mucho.Dejar el pañal resulta horrible cuando él no está de
Cuatro años y medio después...Madrid- España...Nathan.Era el día de navidad, había demasiado frío afuera, pero el espíritu navideño en los madrileños estaba a flor de piel. Eran mis primeras navidades en este país desde que nos mudamos, era un lugar seguro para todos. Más que todo porque me retiré casi un año después de las fuerzas especiales. Antes que ocurriera lo de Natasha, había decidido irme de baja, ya que mi última misión fue con ella. Lo más doloroso que me tocó vivir fue recoger el cuerpo casi sin vida de mi querida niña bonita.Aleksandr y yo habíamos entrado después de escuchar los disparos. Sinceramente no sé como no explotamos ese día los tres. Natasha tenía heridas muy graves que le causaron un estado de coma por más de un año. Me dediqué a ella durante todo ese tiempo. Hacía mi papeleo en la oficina y me iba al hos
En algún lugar fantasma de Oklahoma.Horas para el final...Natasha.Todos preguntan que puede suceder en los finales de cada historia y honestamente nadie lo sabe. En mi caso, debido a muchas cosas que he vivido durante toda mi vida y el temor profundo que siento por Stefano Rinaldi, prefiero ponerle fin a todo desde la raíz.No quiero más niños con finales tristes o venganzas inconclusas.Empezó conmigo y termina conmigo.Nadie más va a sufrir por una venganza absurda.Quisiera no hacer sufrir a nadie con mis decisiones, pero no puedo hacer más nada, ya que mi temor a que salga otra vez lastimado uno de mis seres queridos, me partiría el alma en mil pedazos. Me tomó 20 años darle un final a mi historia. Muchas veces mi mente lo intentó, pero sin recordar mi pasado, a mi hermano, a mi
La mañana siguiente...Día del incidente.Nathan.Había pasado la mejor noche de mi vida junto a Natasha. Después de tanto tiempo sin sentir el calor y amor de alguien, pude sentirla a ella. Natasha me enseñó nuevamente lo que era amar. Desde que ingresé a esta misión sabía que estaría perdido por ella. Ya no es tanto por su belleza que resulta bastante obvia, estoy hablando de su personalidad, de lo mucho que ha sufrido y la necesidad que siento para hacerla feliz.Quería hacerla muy feliz.Quería que ella viera el mundo desde otra perspectiva.Después de estar con ella caímos en un profundo sueño. Claro, hablamos un poco antes de dormirnos, pero realmente fue una noche increíble.—Eres increíble, ¿lo sabías? — digo, al besar su frente, ella me mira somnolienta, su respiración esta
El inicio del final.Natasha.Una última noche en lo que conocería el amor y sería mi despedida de todo. No podía sufrir más. No quería seguir sufriendo porque no corazón no lo podrá aguantar. Dejarlo todo y cumplir con lo que más anhelaba en este momento... desaparecer.Sabía que mi tío me haría daño aun estando muerto. Siempre hay alguien más dispuesto a realizar su trabajo sucio. He convivido con mi familia y me han dado tanto amor que me siento realizada, pero el temor de que Rinaldi me los quite aún después de muerto, no lo puedo permitir.Esto empezó por mí y terminará por mí.Sería perfecta he inolvidable para los dos. Nunca imagine tener una vida junto a alguien y sinceramente no la deseo mientras mi mundo sea un completo caos. Me entregué a un hombre una vez, pero no tenía idea de que tipo de sentimiento podía tener por él.
Un día antes del incidente.Casa de verano Ryan y Lauren.Houston-Texas.Nathan.Hemos viajado desde Washington hasta la casa del amigo de Aleksandr. Que viene siendo su mano derecha tanto en la mafia como en la vida de médico. Nuestro viaje hasta aquí es para cubrir un asesinato y limpiar su desastre. Tenemos órdenes claras de dispararle a quien se interponga en la misión. No comprendo como Natasha pudo aceptar esto. Además, mi cabeza no para de dar vueltas a todo lo que me dijo hace unos días. No comprendo cómo pudo aguantar tantos años de silencio. Mi cabeza simplemente no puede procesar todo lo que está ocurriendo. Me duele saber que mi pequeña, pero gran guerrera, fue herida de esa manera. Me duele ver qué no me dejó explicarle y hablar con ella. Natasha no debería sentirse menos que nadie, ella es simp







