Mag-log inCAPÍTULO 100— ¿Falta mucho? —preguntó Matilde con una sonrisa, acariciando su vientre— Este pequeño ya tiene hambre de nuevo.Augusto soltó una carcajada y detuvo el coche frente a un callejón estrecho que desembocaba directamente en el muelle sur. — Ya hemos llegado. Pero te advierto, Matilde… de
CAPÍTULO 99Augusto de la Vega vestía un traje oscuro de corte impecable. A su lado, Carlos, su hermano de vida y socio, lucía una sonrisa que borraba años de fatiga y noches de celda. Ambos miraban hacia la puerta, contando los segundos para que el último rastro del pasado se disolviera en el "sí,
CAPÍTULO 98— ¡Matilde, querida! —saludó Leticia, poniéndose de pie con una agilidad sorprendente que delataba de inmediato su inmensa alegría— No te esperábamos en casa hasta mañana por la mañana.Matilde se acercó a paso sereno con una amplia sonrisa dibujada en el rostro y besó con ternura la mej
CAPÍTULO 97— Señor De la Vega, señores Valente… —saludó el abogado, haciendo una breve inclinación de cabeza antes de tomar asiento frente a ellos.Augusto se tensó imperceptiblemente en su lugar, manteniendo la espalda recta. A su lado, Matilde apretó su mano con fuerza, transmitiéndole una calide
CAPÍTULO 96— Así que es verdad… —dijo Elena con la voz reducida a un susurro ronco y desolado— Realmente te vas y me vas a dejar aquí.Clara continuó doblando una de sus blusas sobre la cama, sin molestarse en alzar la vista hacia ella.— Mañana mismo le entrego las llaves al arrendador, Elena. Car
CAPÍTULO 95Matilde y Augusto estaban sentados en el amplio diván del salón principal, cara a cara frente a Rodolfo y Leticia. En el ambiente ya no flotaban los gritos destemplados de antaño, ni las amenazas veladas, ni esa frialdad cortante cargada de desprecio aristocrático que durante meses había







