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16. UNA MALA SORPRESA

last update Petsa ng paglalathala: 2022-02-18 10:23:34

Alexis iba manejo el auto en silencio, ninguno de los dos decía nada, él estaba enojado, celoso y frustrado, ella, estaba triste, decepcionada, nerviosa, no quería que Alex le hiciera daño, en parte se lo merecía, por haber sido tan cruel con él, pero lo hizo pensando que era lo correcto. 

—¿Iremos a tu casa? — Sophie ya sabía que por el momento no habría luna de miel, Alexis la miró solo un momento. 

—Sí, iremos a mi casa, que no se te olvide, que es mi casa, mis cosas y no tienes derecho a tocarlas — Sophie se sintió pésimamente mal, ella no pensó que iba a responder tan cruel, solo pretendía aligerar el ambiente tan tenso que había en el auto, ella se giró hacía la ventana y rápidamente secó una lágrima que salió sin permiso. 

Alexis por su parte se sintió pésimo, pero tenía que sacar ese amor que tenía por ella, tenía que hacerlo de una vez por todas. 

—No te preocupes, no pienso tocar nada, y tampoco pienso considerar tu casa como mi hogar, se donde nadie me quiere, y si voy a vivir ahí es que no hay más remedio. 

—Bien, me alegro que lo tengas claro. 

En cuanto llegaron, subieron las maletas de Sophie a la habitación de invitados, Alexis había llamado y ordenado que le arreglaran la habitación, ya que todos sus planes se habían ido a la m****a.

—¿No dormiremos en la misma habitación? — Alexis se giró hacia Sophie. 

—No. 

—¿Porqué? 

—Porque no me da la gana. No seremos más que marido y mujer delante de las personas, aquí trata de no hablarme. 

—Alexis no es justo que me trates así, hoy después del son de paz que teníamos estábamos bien, muy bien, ¿por qué no puede ser así siempre? 

—Bueno, porque eres una…. en fin, no puedes estar con un solo hombre, entonces no lo creo que sea posible. Mi habitación es la primera de este pasillo, muy largo de la tuya. — Sophie observó el largo pasillo, y en efecto era la última, habían 5 habitaciones de por medio. — Que disfrutes tu luna de miel. — dio media vuelta y se encaminó a su habitación, mientras que Sophie se quedó ahí con una sensación de dolor y tristeza, no podía ser posible que su día, terminara así no era justo. En cuanto entró a la habitación se sintió tan sola, vio sus maletas y más la embargó la tristeza, había planeado tantas cosas para esa noche, y nada había sido como quería, como había pensado. Se sentó en su cama y miró alrededor, era grande, amplia, todo se veía lujoso, de hecho la habitación era hermosa, pero no la consideraba suya, en el especial después del comentario de él en el auto. 

Recordó las palabras de su madre, tal vez si insistía más, y le hacía ver que realmente lo quería, podría abrirse el también, sí eso haría, sin perder tiempo buscó la maleta pequeña dónde llevaba lo que había comprado lo de la noche de bodas y se fue al baño, abrió la primera puerta que encontró en su habitación pero se encontró con un gran armario, tenía muchas prendas, bolsos, zapatos de todas marcas, se quedó sorprendida, vaya que Alexis había mandado a comprar muchas cosas, pero como él ya había dicho nada era de ella. 

Salió de ahí y se dirigió a la puerta a la par del gran closet y encontró un hermoso baño, con una hermosa tina, esto estaba increíble, decidió darse un baño, quería refrescarse antes de ir a conquistar a su esposo, después de media hora estaba lista, había humectado todo su cuerpo con crema, se había rociado perfume, uno que había notado que a Alexis le encantaba, luego se había puesto lo que había comprado para el gran día, se miró en el gran espejo que tenía su gran closet, su cabello estaba suelto y en hondas, se había maquillado, algo suave y que resaltar sus ojos y sus labios, miró su cuerpo que estaba cubierto sólo por un conjunto de lencería de color en color negro, totalmente de encaje, y una medias que llegaban a la mitad de sus muslos, unos zapatos de tacón muy alto, nunca había vestido así, pero la verdad le gustó, se veía diferente y muy sexy, estaba segura a Alexis le iba a encantar, o al menos eso esperaba, así como ella esperaba que él fuera tierno y especial, así se daría cuenta que era virgen, que nunca había estado con nadie que a pesar de que ella lo hubiera rechazado y humillado mil veces, deseaba con toda el alma que la primera vez, fuera con él. 

Se volvió a mirar en el espejo de pies a cabeza y respiró profundamente, no podía evitar sentirse muy nerviosa, dudaba entre irse así o ponerse la bata a juego, declinó por irse con la bata, aunque de igual era de encaje, no quería toparse por ahí con personal de Alex y pensaran lo que no era, bueno, Alexis siempre pensaba lo que no es, como de costumbre. 

Abrió la puerta lentamente y asomó la cabeza para ver si andaba alguien por ahí, al ver vacío el gran corredor vacío, agudizó el oído para ver si escuchaba algo, pero igual todo estaba en silencio, sin pensarlo mucho se irguió y salió de la habitación con paso decidido y seguro, al llegar a la puerta de la habitación de Alexis sus piernas empezaron a temblar, no sabía si entrar, si tocar, o si devolverse y hacer esto otro día. 

—¡No Sophie!, es ahora o nunca. — se dijo así misma, mientras pensaba que pose usar o cómo debía actuar, se sentía estúpida, pero a la vez ansiosa, por lo que sin esperar más y muy decidía abrió la puerta, segura en que le daría una sorpresa, pero la sorpresa se la llevó ella, quién se quedó estática es su sitio, al ver a Alexis de pie, desnudo, y una mujer de rodillas haciéndole sexo oral, no pudo evitar jadear de sorpresa y de dolor. 

Alex se sorprendió de verla ahí, y menos vestida como iba, y supo de inmediato a que había ido ella a su habitación, maldijo internamente y se separó de Emily, todo estaba fuera de control, nada era como ninguno de los dos quería. 

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