LOGINAlexis iba conduciendo lo más rápido que podía, mientras Sophie hacía respiraciones profundas, su dolor cada vez aumentaba, aunque estaba feliz que su hijo naciera, así podría conocerlo al fin.
—Hemos llegado amor — Alex bajó del auto, para luego ayudar a Sophie a hacerlo, la tomó en brazos y de inmediato pidió que lo atendieran, dos enfermeras llegaron de inmediato con una silla de ruedas.
—Usted debe esperar aquí señor, le avisaremos cuando pueda entrar. — Alexis de mala gana asintió, mientras se llevaban a Sophie, el llamó a sus suegros, sus padres, a su hermana y su mejor amigo, también llamó a Daniel, para que llegara y le dijera a Teresa. Sabía que todos querían estar en el nacimiento de su hijo.
Empezó a caminar de un lado a otro, necesitaba saber que pasaba, quería entrar y ser el apoyo de Sophie, ella debía seguro estaba igual de nerviosa que él, incluso más porque era ella la que daría a luz.
Oliver y Fiorella fueron los primeros en llegar.
—¿Cómo está mi hija? — Fiorella también está muy ansiosa.
—Aún no me dicen — Alexis saludó a sus suegros, a quienes tuvo que demostrarle que realmente amaba a Sophie y lo había logrado, ahora confiaban plenamente en que se amaban de verdad.
—Ya vendrán, no te desesperes — Alex miró a su suegra pero decidió no decir más nada, pocos minutos después, una enfermera llegó por él, lo llevó a un cuarto para que se pusiera lo indispensable para poder entrar al parto, tardó un poco en ponerse la bata porque está muy nervioso y las manos le temblaban.
En cuanto llegó a la sala de partos, sus ojos buscaron a Sophie y siguió su camino hasta ella, que se quejaba del dolor muy suave, además de que sudaba mucho.
—Ya estoy aquí cariño. — dijo besando su frente, y tomando su mano.
—Ya casi llega nuestro hijo. — dijo algo suave, porque el dolor no la deja.
—Así es cariño, eres muy fuerte. —Sophie le sonrió y él volvió a besarla.
—Bien señora Black, es hora de que empiece a pujar. — Sophie asintió y empezó hacer lo que la doctora le dijo, ella pujaba cada vez que una contracción llegaba, apretaba muy fuerte la mano de Alexis, quién deseaba poder aliviar el dolor que sentía. — Vamos señora Black, ya viene su hijo, falta poco. — Sophie pujo con todas sus fuerzas para luego oír el llanto de un niño, Sophie al oírlo lloró de emoción, Alexis se sentía tan feliz que también.
—Papá, ¿Quiere hacerme los honores? — Alex le dio un beso a su esposa y fue directo a cortar el cordón de su hijo. La enfermera tomó al niño, lo limpió y le colocó una pulsera con el nombre de la madre, lo envolvió en una cobija azul, para llevárselo a Sophie.
Ella lloraba y reía al mismo tiempo, mientras besaba su pequeña cabecita, ninguno había visto algo tan hermoso en la vida, el cabello era de un rojizo como el de Sophie, y eso hizo que Alexis sonriera complacido.
—Es tan hermoso y pequeño. —Sophie lo miraba embobada — esos dolores valen la pena.
—Debemos llevarlo para que lo revisen y deben limpiarla a usted señora, cuando esté en su habitación se le llevará el niño, Sophie negó con la cabeza, no quería que se llevarán a su bebé.
—Amor, solo será un momento — Alexis trató de hacer que Sophie le diera el bebé a la enfermera, ambos le dieron un beso en su cabecita y Sophie le entregó al pequeño Liam.
Una vez pasaron a Sophie a la habitación la familia pudo entrar y saludar a la nueva mamá, a pesar de que Sophie estaba cansada, no quería dormir, estaba muy feliz.
—¿Cómo te sientes cariño?
—Bien mamá, cansada pero bien.
—Deberías descansar — la voz de Alex era cariñosa.
—Lo haré cuando Liam esté conmigo. — y como si lo hubiera llamado con el pensamiento, una enfermera entró con el pequeño en brazos. Sophie de inmediato estiró los brazos para agarrar a su hijo, uno que estaba muy despierto, jadeó al ver los ojos como los de Alex, miró a su esposo, quién se acercó. — Tiene tus ojos — dijo contenta.
Alex no podía sentirse más orgulloso de su hijo, la familia se acercó a conocer al pequeño Liam Black, estuvo de brazo en brazos, también Sophie le dio pecho por primera vez, todo era una mezcla de emociones que tenían Sophie y Alex.
Cuando todos se fueron Alex, le pidió a Sophie que descansara, él cuidaría de ambos, por lo que ella obedeció.
Alexis miraba a su hijo mientras lo mecía entre sus brazos.
—¿Sabes? Eres el bebé más lindo del mundo, nunca pensé que pudiera amar tanto a alguien como lo hago con tu madre pero me equivoqué. Prometo siempre ser un buen padre, cuidarte, apoyarte y darte lo mejor de mí — Alex le susurraba a su hijo, quién dormía feliz en los brazos de su papá.
Alexis durmió en un sillón al lado de la cama y la pequeña cuna de su hijo, cuando abrió sus ojos se encontró con una de las escenas más tiernas que había visto, Sophie dormía abrazada a su hijo, por lo que tomó varias fotografías, ya tenían muchas desde que habían llevado al niño a la habitación, pero, sentía que no debía perderse ningún momento de su hijo.
Sophie abrió los ojos y sonrió al ver a su hijo, luego buscó con la vista a Alexis pero no lo encontró. Frunció el ceño, pero se enfocó en darle de amamantar a su pequeño retoño. Una enfermera entró con el desayuno de Sophie.
—¿Ha visto a mi esposo? —
—Sí, el señor Black salió hace como 10 minutos, iba a pagar el hospital, y creo que un hombre lo esperaba con ropa creo.
—Ah, bueno, ahora voy a desayunar para darme un baño.
—De acuerdo señorita. Pronto podrán irse a casa. — la enfermera le sonrió muy dulcemente. Sophie vio que podía confiar en ella.
—¿Puede pedirte un favor?
—Por supuesto señora Black.
—¿Podrías cuidarme de mi pequeño Liam, mientras me baño? No se cuanto tardará Alex en venir y la verdad deseo poder darme un baño antes de desayunar.
—No se preocupe yo lo cuido. — dijo amablemente. Sophie le sonrió, y se fue directo al bolso que había preparado con todo hacía unas semanas.
—¿Cómo te llamas?
—Isabel.
—Bien, solo voy a tardar 5 minutos, ya en casa me doy un baño de tina.
— Descuide señora. —Sophie entró al baño y se desistió rápidamente, quiso bañarse lo más rápido posible, desde ayer que había nacido su hijo sentía que no debía separarse de él ni un segundo, quería estar en casa y poder sentirse segura. Después de bañarse se secó y en cuando se estaba poniendo la ropa, escucho unos golpes y algo cayendo al suelo, frunció el ceño terminó de ponerse la ropa y salió, al no ver a la enfermera algo la alertó pero trató de mantener la calma, caminó más afuera del baño, y cuando se acercó a la cama, vio a Isabel tirada en el suelo inconsciente y sin su hijo.
Ella sabía que nada estaba bien, mientras ella seguía en shock, su corazón le gritaba algo que no quería pronunciar, algo que cambiaría la vida de todos.
—Cumpleaños feliz, te deseamos a ti, cumpleaños Ava, feliz cumpleaños a ti — todos aplaudían felices, mientras celebraban el tercer cumpleaños de la más pequeña en la familia Black, el pequeño Liam tenía 5 años de edad, era un hermano sobreprotector que amaba a su hermana.Alexis estaba feliz y completo con la familia que tenía, luego de que Yael hubiera muerto a manos de él, tuvo que pagar mucho dinero para que no saliera a la luz, porque aunque fue en defensa de su esposa, muchos querían otra cosa, pero nadie podía ganarle a Alexis Black.La pequeña Ava eran sus ojos, ella era su princesa, desde ya sufría cuando algún niño se le acercaba, lo bueno era que Liam se ponía en medio y los espantaba, el problema era su amada esposa, que cuando se daba cuenta de los que hacían se molestaba y hacía lo que p
Alexis todavía no podía creer lo que Sophie le había dicho no podía ser verdad, algo no estaba bien, debía confiar en ella y en ese amor que sentían, no iba a volver a dudar de eso, le había dicho que fuera a casa, habló como si ella no estuviera en la casa, su corazón empezó a latir muy rápido, ella podría estar en peligro.En cuanto llegaron al lugar que Hannah les había dado Alex saltó del auto de un brinco y corrió a la puerta, la policía lo detuvo, para poder adentrarse ellos, en cuanto tocaron la puerta, Robert abrió sin fijarse, y al ver a la policía se asustó y empezó a correr y dirigirse a la puerta traerá, sin contar, que ya lo esperaban varios de los policías, cuando se detuvo e iba a dar media vuelta, Alexis lo alcanzó y sin verlo venir cayó al suelo de un derechazo por medio de Black.
—¿Qué es lo que quieres?—A ti cariño, siempre te he querido a ti, puedo devolverte a tu hijo si te vienes conmigo y dejas a Black, no quiero que él sepa nada, soy capaz de matar a todos— la mente de Sophie empezó a mil por hora, debía hacer algo, no podía dejar que nada malo le pasara a su hijo, y debía hacer que Alexis supiera la verdad sin que saliera herido.—Haré lo que digas pero quiero que me prometas que no le harás daño a Alex. — Yael gruñó al oírla.—Por culpa de él no me amaste como debías, no puedo prometerte nada, incluso ese mocoso te va a recordar a él y eso no me gusta.—¡No! — dijo asustada. — te prometo que no va hacer así, puedes verlo como tu hijo, puedes criarlo a tu manera, él va a llamarte papá — dijo Sophi
Alexis había firmado los papeles, había escuchado a un doctor hablar sobre la depresión posparto y de los cuidados que quizás tenían Sophie y el bebé, y justo ahora iba con una nueva mudada de ropa que le había traído Daniel, a la habitación, quería darse cuenta un baño y esperar una hora para ir a casa. Decidió mandar a su eficiente guardaespaldas a que comprara vitaminas para Sophie, entre otras cosas para llevar a casa, debía estar seguro de que su familia estaría bien.Antes de llegar a la habitación escuchó un grito desgarrador, que lo hizo correr, cuando abrió la puerta y entró vio a Sophie llorando desconsoladamente casi encima
Alexis iba conduciendo lo más rápido que podía, mientras Sophie hacía respiraciones profundas, su dolor cada vez aumentaba, aunque estaba feliz que su hijo naciera, así podría conocerlo al fin.—Hemos llegado amor — Alex bajó del auto, para luego ayudar a Sophie a hacerlo, la tomó en brazos y de inmediato pidió que lo atendieran, dos enfermeras llegaron de inmediato con una silla de ruedas.—Usted debe esperar aquí señor, le avisaremos cuando pueda entrar. — Alexis de mala gana asintió, mientras se llevaban a Sophie, el llamó a sus suegros, sus padres, a su hermana y su mejor amigo, también llamó a Daniel, para que llegara y le dijera a Teresa. Sabía que todos querían estar en el nacimiento de su hijo.Empezó a caminar de un lado a otro, necesitaba saber que pasaba, quería entrar y ser el a
—Alex, amor, detente por favor — dijo mientras iba casi corriendo detrás de él.Alexis se detuvo y respiró profundo, no podía volver a equivocarse, no podía retroceder.—Amor te juro que no quise sonar así como sone — dijo confundida, no sabía qué hacer o decir para no meter las patas.—¿Y cómo querías sonar? ¿O mejor me explicas qué sentiste al recibir esa noticia? — Sophie lo miró a los ojos y vio como él se controlaba, pero los celos no podía ocultarlos aunque quería, por lo que respiró profundo y lo abrazó fuertemente antes de empezar hablar, él correspondió a su abrazo, la pegó a él sin querer soltarla.—Sí estaba un poco sorprendida, pero no por lo que ellos hagan o dejen de hacer, sino me sorprende él como una p







