LOGINMe sentía fantástica, habían pasado varios días desde que mi hermano sabía de nuestra relación y todo iba excelente, por primera vez iba utilizando la camisa de Noah a uno de sus partidos, esto prácticamente oficializaba que era la novia de Noah, pero ninguna persona de la universidad, ni siquiera del equipo nos había visto aun juntos como pareja, estaba nerviosa, ansiosa y un tanto preocupada porque el equipo con el que competían hoy era igual de bueno que los New York Jets, la tenían difícil pero confiaba en el equipo que teníamos, habían estado entrenando muy duro y su esfuerzo tendría muy buenas recompensas.
—Mierda, todo el mundo te está viendo Alison —susurró Mia, mientras me daba un codazo para que observara al mi alrededor.
Efectivamente casi todos estaban murmurando mientras me señalaban sin ningún pudor. Esto me hizo recordar tiempo atrás, al primera vez que asistí a unos de sus partidos, estaba llevando la camisa de mi hermano y sin saber que ese día todo cambiaria.
—Bueno, para nadie es un secreto que Jayden advirtió a casi todos los hombres de la universidad que no se me acercaran…así que… —me encogí de hombros.
—¿Cómo es posible que Olivia siga siendo porrista?, ¿acaso no se da cuenta que tiene un bebé en su vientre? —cuestionó con su ceño fruncido.
—Es médica, además si te fijas no esta haciendo piruetas —dije obvia, a veces Mia era un poco estúpida.
—Ya, pero mira como mi prima te fusila con la mirada —nuevamente me golpeó y tenía que dejar en claro que no era para nada delicada—. ¡Ya quiero que se besen en su presencia! ¡es mi puto sueño!
—Te tengo que confesar que yo también lo quiero —susurré mientras trataba de no sonreír—. Pero si llegas a comentar sobre esto en algún punto de nuestras vidas lo negaré.
Nuestras miradas conectaron y alce mi mentón, la retaba con la mirada y por nada del mundo la retiraría, cuando alce una ceja y sonreí de lado, era mi forma de decirle que a pesar de toda la m****a que nos hizo, había ganado, había ganado nuestro amor y como sabía, ella retiró la mirada.
—Algo anotado a la lista, jamás hacer duelo de miradas contigo…eres una perra en eso.
Estaba por responderle cuando los chicos hicieron su triunfal entrada y todos empezaron a gritar, empecé a saltar en mi puesto.
Noah empezó a buscarme, nuestras miradas encontrándose rápidamente ya que no estábamos muy alejadas de la cancha, siempre vip, jamás invip.
Señalé mis labios y susurré un te amo sacándole una sonrisa de inmediato.
—Te amo —susurró también.
De repente y como de costumbre mi hermano daño el momento, rompiéndolo mientras lo jalaba donde todos estaban reuniéndose.
A veces me caí mal.
En cuanto empezó el partido y hasta el último cuarto había tenido mucha ansiedad y preocupación, anotaciones iban y venían de ambos equipo, esto era un duelo de titanes y era imposible saber quien ganaría.
Noah tenía un rostro completamente enojado, cada vez que se quitaba el casco tenía su ceño completamente fruncido y una mirada absolutamente fría e intimidante, daba el juego que hacia con una voz mas elevada, constantemente estaba regañando y maldiciendo.
Él era una persona muy entregada y estaba dando más de lo que podía, se demostraba con cada pase y corrida que hacía, lo mismo mi hermano, pero no valía que se mataran en el campo de juego si su equipo no lo estaba haciendo.
Era el último cuarto y ya llevaba diez minutos, solo faltaban cinco e iban perdiendo por seis puntos, la única manera de empatar era hacer un touchdown y viendo el panorama, era demasiado complicado, no podría imaginarme una jugada que permitiera que anotaran un touchdown, no la había.
—¡MIERDA, MUEVAN EL PUTO CULO CHICOS! —gritó Mia.
—¡NO QUERRAN PERDER MALDITAS BARBIES! ¡VAMOS O JURO QUE LOS PONDRE A COMER DE SU…! ¡VAMOS JODER! —si todos estábamos histéricos, el coach estaba peor, su rostro estaba completamente rojo.
Me levanté de mi silla a gritar a los cuatro vientos, necesitaba que me escuchara.
—¡Noah! ¡Noah! ¡Vamos Noah tu puedes hacerlo! ¡VAMOS MI AMOR! —di todo de mí, para que pudiera escucharme, pero era casi imposible…casi, porque me volteó a mirar—. ¡HAZLO! ¡HAZ UN TOUCHDOWN COMO LO HICISTE A MI CORAZÓN! ¡TU PUEDES!
Fue tan electrizante, que sentí la energía fluyendo entre ambos, el comentarista empezó hablar estupideces y a enfocarnos, pero no me importaba, mi concentración estaba en él, para que captara e hiciera el puto punto que necesitaban.
Nuevamente se alinearon y empezó a gritar en clave la próxima jugada, en cuanto sonó el silbato, todo pasó tan rápido que fue imposible saber quién tenía el balón hasta que mas adelante Jayden corría a la par que Aiden y Ethan, que derribaban a cualquier integrante que se les acercara, mientras Noah desde el otro lado de la cancha hacia exactamente lo mismo junto con Lucas y Matteo. De un momento a otro Jayden lanzó el balón desde una distancia demasiado larga y empezó la carrera contra el reloj de Noah para agarrarlo en la zona de anotación, anotando un maldito TOUCHDOWN.
Todos nos levantamos y empezamos a gritar eufóricos, cuando vi que Noah corría hacia donde estaba, bajé hacia la cancha y de un saltó me tiré sobre él.
—¡Lo hiciste! ¡lo hiciste! —grité mientras lo abrazaba.
Se quitó el casco y con una respiración demasiado acelerada respondió.
—Tú lo hiciste amor, al final fuiste tú la que anotaste un touchdown a mi corazón.
No me dejo responder, me besó y que beso el que nos dimos en frente de muchas personas, sus amigos empezaron a gritar como locos, era como si ya hubieran ganado cuando aun faltaban dos minutos, pero para nosotros era una victoria, lo besé con amor, ansias, pasión, pero todo lo bueno tenía que terminar, así que nos separamos y susurré.
—Conversión de dos puntos —el frunció su ceño por unos segundos hasta que entendió lo que trataba de decir y sonrió.
—Me tienes completamente enamorado y aun mas con esto —me dio un ultimo beso y corrió hacia la cancha.
Corrí nuevamente hacia mi puesto con una sonrisa, pero un agarré en mi brazo me detuvo.
—¿Piensas que ganaste? —preguntó la barbie—. Porque desde donde lo veo, el pequeño romance de ustedes dos tiene fecha de vencimiento.
—Ya quisieras que fuera así —me solté—. Sigue soñando.
Me volteé para irme, pero me detuve al escucharla.
—Oxford.
—¿Qué tratas de decir? —pregunté en cuanto me volteé a verla.
—Fuiste admitida en Oxford y en menos de un mes debes irte, ¿Qué crees que haga Noah cuando lo sepa?, ¿una relación a distancia funcionará? ¡oh espera! —chilló, fingiendo sorpresa—. Nadie lo sabe aún, es un secreto.
¿Cómo m****a se había enterado?
La agarré del brazo en fuerte apretón y la amenacé.
—A como tu m*****a boca diga algo de esto, te juro que esa cara de barbie terminara convirtiéndose en un maldito recuerdo…no juegues conmigo Charlotte o te quemaras.
Parpadeó varias veces sorprendida y la solté para irme. Era claro que no seria capaz de hacerle un daño de tal magnitud, pero de que le haría algo, se lo haría si tan solo abriera esa estúpida boca que tenía.
—¿Qué pasó con Charlotte? —preguntó Mia.
—Nada, solo ella siendo ella —me encogí de hombros y presté atención al juego que ya estaba por comenzar de nuevo.
¿Qué quería decir conversión de dos puntos?
Era la jugada que tenían que hacer para hacer dos puntos y poder ganar el partido, todo gracias al anotar un touchdown. La ofensiva quienes eran ellos, tenían que optar por hacer una jugada desde la línea de dos yardas de la defensiva para intentar marcar dos puntos adicionales y fue justo lo que hicieron, el mejor corredor…ósea mi hermano, llevó el balón a través de la línea de anotación, mientras esquivaba y corría como un leopardo, realmente era muy bueno.
Todos saltaron sobre sus asientos y se volvieron totalmente locos. Fueron tras mi hermano y Noah y los levantaron, este partido los llevaría a la final y m****a, cada uno se lo merecía.
El entrenador corrió hacia ellos y también lo alzaron, todo era tan intenso, todos felices y quise llorar al recordar que encima de mi mesa tenia una carta que esperaba ser respondida.
Por muchos años había tenido el sueño de ir a Oxford, había estudiado por ello, había vivido para cumplirlo y ahora que lo tenía en mis manos…no se sentía bien, no cuando si al hacerlo tenía que dejar al amor de mi vida por dos largos años.
¿Podría un sueño cambiar por una persona?
Cuando me encontré con la mirada de Noah y esa sonrisa que tanto amaba supe la respuesta.
Sí era Noah Anderson, claro que sí.
POV NOAHHabíamos terminado el entrenamiento y todo el equipo estaba repartido entre las duchas y los casilleros, había mucho ruido, todo tipo de olores estaba en el ambiente y muchas posaderas a la vista.Varios estaban hablando sobre una salida que habría en la noche mientras yo guardaba mis pertenencias para irme, tenía una reunión de trabajo en dos horas. Aunque los estaba escuchando, mi mente estaba maquinando todo lo que tenía que hacer y preparar, quería que todo saliera perfecto, pero aun estaba en la espera de la confirmación.—Tengo unas amigas de muerte que están locas por conocerlos a ustedes… en especial a ti Noah.Cerré mi casillero y volteé a verlo. Louis era como el hermano gemelo de Aiden, eran tan iguales en cuanto a chicas.—No veo problema en conocerlas —me encogí de hombros—. Pero deben de saber que no estoy interesado en una noche y menos en una relación.—Aaaaah —exclamaron al unísono y empezaron a bromear.Para ellos era el mas aguafiestas, pero simplemente no
—Oficialmente libres —alzó las manos y empezó a saltar mientras reía.No dije nada, simplemente la observé, estaba demasiado feliz desde que supo en el descanso que tuvimos que ambas volveríamos juntas a Nueva York, tenía que admitir que también lo estaba, pero mis nervios por el viernes me tenían controlada, no dejaba de pensar en ese día, anhelaba que llegara lo más pronto posible, como también quería que se tardara una eternidad.¡Ni siquiera podía entenderme y no trataría de hacerlo o quedaría completamente loca! —Emm no puedo acompañarte a casa —me apresuré hablar cuando vi que iba hacia el estacionamiento—. Debo de hablar con Bryant, quedé con él en su casa. Así que agarro un taxi y voy.La sonrisa de Mia desapareció por completo. No le había gustado para nada lo que había dicho, me había quedado demasiado claro.—¿Por qué en su casa, Alison? —preguntó mientras rodaba sus ojos—. Antes de que puedas hablar, él ya estará entre tus piernas.—Tienes razón, pero eso era antes de est
Siempre me pasaban cosas muy random en mi vida y muy divertidas, era algo único. Cada vez que me levantaba sabía que podría pasar cualquier cosa, así que estaba siempre a la expectativa de que sería, pero claro, nada me hubiera podido preparar para algo como aquello y es que, si me hubieran dicho hace años atrás que le pediría matrimonio en una pista de aterrizaje a mi crush, jamás lo hubiera creído, ni por un momento, pero si en vez de eso me dicen, que le pediría matrimonio a mi crush en una pista de aterrizaje y justo en ese momento escucharía mi nombre por los parlantes del lugar, donde prácticamente estaban diciendo que estaba a punto de perder un vuelo tan importante como era ese, sin dudarlo lo hubiera creído…así de simple, porque mi vida era lo más random posible y jamás cambiaria.Noah no tuvo tiempo de decir nada, literalmente en cuanto escuché que mi avión estaba por despegar, me levanté y salí corriendo para poder llegar a tiempo, ni siquiera me volteé a verlo una vez más,
Había visto cientos de películas románticas, había suspirado con muchas de ellas, había llorado, reído y sin duda había deseado ser en algún momento la protagonista en varias de ellas, pero jamás me imaginé que esta parte de mi vida se convertiría en una escena de película.En cuanto salí de mi casa llamé a Mia, necesitaba que averiguara donde exactamente se encontraba Noah en ese momento, no tuve que esperar mucho. Cuando me llamó y comentó que estaba en casa de su madre, una esperanza llegó a mi e inmediatamente agarré un taxi y fui hasta allá, pero nada salía bien en mi vida, diez minutos después de nuevo me estaba llamando para decirme en un grito que estaba en camino al aeropuerto y que su vuelo privado salía en veinte minutos.Estaba a dieciocho minutos del aeropuerto, no había manera en que llegara a tiempo, pero jamás tuve tanta fe como en ese momento, pedí el número de Noah e intenté llamarlo en todo el camino, pero simplemente no agarraba el teléfono y no sabía la razón, est
POV ALISONNo había podido dejar de pensar en mi madre y hermano, no entendía, no lograba entenderlo, era como si mis peores enemigos fueran ellos, no le veía otra respuesta más lógica a lo que hicieron.Utilizaron una herida que ya estaba cicatrizada, un miedo que había sido superado gracias a Noah, vieron lo mal que la pase, estuvieron ahí, en todo el proceso y a pesar de todo, utilizaron esta vieja herida contra mí, era la peor traición. Le había mentido a Jayden por mensaje de texto diciéndole que requería hacer una videollamada muy importante con mamá y él, para ello necesitaba que estuvieran los dos juntos en casa, aunque me preguntó el porqué, solo pude decirle que era una noticia de la que me había enterado hace muy poco. Sé que podría pensar que posiblemente estuviera embarazada, porque jamás en su vida se imaginaría que se trataba de ellos, de lo mal que habían obrado. Cuando el taxista se detuvo frente a casa, recién fui consciente en que había pasado un año desde la últ
POV ALISON—¿Segura que estas bien, Ali? —preguntó como por quinta vez Bryan—. Es que pensé que iríamos a mi apartamento después de la cena y…Yo también pensaba lo mismo, pero el hablar con Noah en la terraza, el verlo, el simplemente tenerlo cerca era frustrante, porque se sentía la vibra, se sentía esa conexión, se sentía tan bien estar a su lado, que me incomodaba y me enojaba conmigo misma.Sí, sané, lo perdoné y ahora consideraba que era muy madura, estaba en el mejor momento de mi vida y lo estaba disfrutando al máximo, sin ningún compromiso, sin temer en defraudar a alguien, pero mis sentimientos hacia él era lo único que no había cambiado y es que era difícil, era un proceso y no te levantas un año después y ya olvidaste al amor de tu vida, no, ese amor era complicado de superar e incluso jamás se olvida. Se sana, se supera, pero no se olvida y yo no lo había olvidado.—Lo siento, pero me siento muy cansada, solo quiero dormir y si duermo hoy en tu apartamento —entrecerré mis







