LOGINPOV OLIVIA
—¿Dónde estás?, ¿ya estás llegando? —preguntó Ava por el alta voz.
—No, recién voy a casa de Jay por Sofi —respondí demasiado cansada—. Siento que no puedo más, Ava. Todo es muy complicado ahora con estos turnos y las clases… no quiero pensar cuando comencemos el internado. ¿Cómo llevaré todo?
Mis ojos se llenaron de lágrimas, sentía que estaba fracasando en todo, no pasaba el tiempo suficiente con mi hija por mi carrera y era algo difícil de sobrellevar, aún más cuando prefería estar con su niñera y abuela que conmigo.
—Como lo vienes llevando, no te atrevas a pensar en abandonar casi al final… has luchado demasiado para llegar a donde estas, lo haces por tus sueños, para sacar a tu familia adelante, para que no les vuelva a faltar nada, ¿recuerdas?
Eso sí que hizo que mis lagrimas empezaran a salir, las únicas personas que sabían de mi condición económica eran Jayden y Ava, nadie más. Había tenido la oportunidad de estudiar con una beca y desde el primer día de clases hice click con Ava, tanto que dos meses después me ofreció vivir con ella, sus padres no mantenían en casa y vivía prácticamente sola y yo tenía que trabajar en un bar después de clases para poder pagar el pequeño cuarto que rentaba, lo que a veces hacia que no tuviera tiempo para dormir o algo tan simple como comer. El vivir con ella me había ahorrado muchísimo, ya no tenía que preocuparme por pagar la renta, servicios o la comida, todo me lo daba Ava y sus padres desde hace años, siempre estaría agradecida con ellos, eran mis ángeles de la guarda y los amaba tanto como ellos a mí. Pude conseguir un trabajo online en la empresa del padre de Ava, donde me pagan lo suficiente para girarle cada mes a mi familia, siempre giraba la totalidad del dinero hasta que nació Sofia, después de su nacimiento tuve que dividirlo, no quería que todo lo comprar Jayden, no lo permitía, aunque muchas veces se molestó por lo que hacía.
Me había enterado hace dos días atrás que desde hace más de un año había estado girándoles una cantidad muy exagerada a mis padres, estaba agradecida por el gesto, pero no tenía ninguna obligación conmigo, pues no éramos una pareja, lo único que teníamos en común era a nuestra hija y tampoco quería tener problemas con su pareja, ni siquiera sabia lo que tenía con esa mujer, pero no quería problemas.
—Es por ellos que he estado aguantando —confesé, limpiando rápidamente mis lagrimas—. Ya necesitas el auto, ¿verdad?
Se hizo un silencio en la línea y eso me confirmó que sí.
—Solo quería saber si estabas por llegar, pero no hay problema… no es como si no estuviera el carro de papá, tú tranquila.
—Lo siento, la próxima…
—Enserio Oli, no pasa nada. Ni siquiera te atrevas a decir que no te lo llevaras más, porque sabes que lo necesitas para transportarte, así que cállate y ve por tu hija. Cuando vuelva traeré la comida, besos.
Colgó de inmediato, quitando la posibilidad en que me negara. Así era ella, pero ya estaba viendo la manera en sacar uno a crédito.
Estacioné el auto y bajé cuanto antes, quería dormir en cuanto llegara a casa, aunque muy posiblemente seria imposible, debido a que tenía trabajos que hacer y un bebé de casi dos meses.
No esperé mucho en la puerta, la señora Madison me abrió con una sonrisa.
—Hola cariño, pasa.
—Hola, ¿Cómo estás? —la saludé de besos y entré—. ¿Cómo se comportó Sofi el día de hoy?
—Hoy estuvo un poco inquieta, pero nada que no pudiera arreglar —se encogió de hombros.
—Muchas gracias de nuevo por cuidarla hoy —Jayden había conseguido una niñera para sofi, pero esta se enfermó y tenía unos días de incapacidad.
El tema de la niñera había sido difícil, la verdad es que para confiar en que nuestra bebé estaría en las mejores manos, fuimos a la mejor agencia, algo que no sale para nada barato, pero era lo mejor, nos sentíamos mas confiados al saber su historial, aparte había cámaras en todo el lugar y siempre estaba al pendiente en cuanto tenia tiempo de verlas.
—Tranquila, sabes que estoy en vacaciones y yo encantada de pasar tiempo con mi nieta, pero como te dije… puedo cuidarla todo el mes, no hay problema para mi —solo sonreí y empecé a buscar con la mirada algo que me indicara donde estaba mi hija.
—¿Y Sofi?
—Ah, ella está durmiendo, su papá la hizo dormir en su pecho… es su debilidad.
Todo iba bien hasta que nombró papá.
—¿Jayden esta aquí? —fruncí mi ceño confundida.
Trataba de hablar con él lo menos posible, si era algo sobre Sofi siempre era por texto, la ultima vez que lo vi había sido cuando estuvimos en la búsqueda de la niñera, y de eso ya hace un mes.
Aparte él ya no vivía con su madre, tenía un pent-house en una de las zonas más ricas de todo nueva york.
—Sí, hoy salió mas temprano y vino a pasar la tarde con su hija.
—Entiendo —respondí un poco incomoda—. ¿Dónde está mi hija?, necesito irme cuanto antes.
Asentí rápidamente cuando me dijo que estaba en el cuarto de Ali y salí casi que, corriendo, no quería encontrármelo. Llegué con las respiración agitada, hace mucho que había dejado los deportes y tenía que retomarlos, por salud y por mi físico que había cambiado demasiado desde que tuve a mi pequeña.
Cuando abrí lentamente, cerré mis ojos por varios segundos al verlo ahí… estaba en silencio, quieto mientras admiraba a Sofia dormir. Jayden podría ser lo que sea, pero era un buen padre y la amaba con locura, en esa parte me alegraba que fuera su padre.
Cuando cerré la puerta se volteó hacia mi dirección, no se notaba para nada sorprendido. Se levantó y vino hasta mí, retrocedí cuando invadió mi espacio personal.
—Gracias por cuidarla, pero ya tengo que irme con ella —hablé, esquivándolo para ir por mi bebé, pero su agarré en mi brazo me detuvo.
—Antes tenemos que hablar.
Me jaló rápidamente fuera de la habitación, no tuve tiempo ni de reprochar, pero cuando supe que estábamos yendo hacia su antigua habitación, empecé a forcejear para que me soltara.
Eso solo me traía recuerdos que intentaba olvidar, recuerdos que dolían.
—Solo hablaremos, Olivia —aclaró seriamente.
—Suéltame o no entraré —amenacé, retándolo con la mirada, no estaba jugando. Solo cuando me soltó entré mientras me cruzaba de brazos—. ¿De que quieres hablar?, hasta donde sé todo esta claro con respecto a los tiempos con Sofia.
—Sabes que mi trabajo en estos momentos es muy demandante, termino tarde y es imposible que vaya a verla a las ocho o nueve de la noche, no me basta solo con verla los sábados después de las cinco y los domingos, me estoy perdiendo muchas cosas y no quiero seguir perdiéndome más.
Mi corazón se arrugó al ver el dolor en su mirada.
—Entiendo, pero fue así como nos tocó, no somos los primeros, solo debemos de adaptarnos y aceptar —dije sinceramente—. ¿Crees que no me afecta solo verla en las noches y algunas veces a esta hora?
—Olivia, lo que trato de decir es que quiero que vivamos los tres…es la mejor solución a que yo pueda estar más tiempo con Sofi al igual tú, ya no tendrás que viajar una hora cuando te toque tus turnos, sabes que la clínica que a diez minutos de donde vivo.
Fruncí mi ceño con cada palabra que salía de su boca, estaba demasiado sorprendida con lo que escuchaba y solo pude soltar una pequeña risa nerviosa al enterarme segundos después que hablaba enserio.
—No, eso sería muy comprometedor, dañaría nuestra vida, aparte en el momento en que empiece una relación amorosa con alguien no va a creer que no tengo nada con el padre de mi hija si vivo con él, también que dirá tu novia. Definitivamente no.
—¿Cómo que empezaras una relación amorosa? —cuestionó enojado o celoso, daba igual—. ¿Cómo es que…¿Cómo es que estas saliendo con alguien y no respetando lo que tenemos?
Esta vez si que me solté a reír al escucharlo.
—¿Lo que tenemos, Jayden? —inquirí—. No tenemos nada, lo único que nos une es una hija, nada más.
—Hay más, m****a claro que sí… el amor que nos tenemos.
—¿Te atreves de hablarme de amor cuando tienes una novia?, ¿enserio eres tan sínico? —su ceño se frunció y negó rápidamente.
—¿De donde sacas que tengo una novia?, por dios Olivia te he estado esperando todo este tiempo hasta que decidas volver conmigo —confesó un poco desesperado.
No podía negar que mi corazón se saltaba varios latidos al escucharlo, pero estaba confundida.
—¿Y la chica de la foto? —cuestioné.
—¿Cuál… —se detuvo de inmediato y se rio, se rio en mi propia cara. Estupido—. Mira no tengo nada que ver con ella, simplemente la novia actual de Aiden llegó a ese lugar y tuve que ayudarlo, por eso salgo en las fotos con ella agarrado de la mano, fue mi pareja por esos minutos. Ni siquiera recuerdo su nombre.
—Igual, no me interesa —respondí y me volteé para irme, pero claro que no me dejaría.
—Ahora dime tú —se acercó peligrosamente y tuve que cerrar mis ojos por varios segundos—. ¿Con quién estas saliendo?, no puedes salir con nadie Olivia, tú y yo estamos destinados a pasar el resto de nuestros días juntos y no lo prolongaré más.
POV NOAHHabíamos terminado el entrenamiento y todo el equipo estaba repartido entre las duchas y los casilleros, había mucho ruido, todo tipo de olores estaba en el ambiente y muchas posaderas a la vista.Varios estaban hablando sobre una salida que habría en la noche mientras yo guardaba mis pertenencias para irme, tenía una reunión de trabajo en dos horas. Aunque los estaba escuchando, mi mente estaba maquinando todo lo que tenía que hacer y preparar, quería que todo saliera perfecto, pero aun estaba en la espera de la confirmación.—Tengo unas amigas de muerte que están locas por conocerlos a ustedes… en especial a ti Noah.Cerré mi casillero y volteé a verlo. Louis era como el hermano gemelo de Aiden, eran tan iguales en cuanto a chicas.—No veo problema en conocerlas —me encogí de hombros—. Pero deben de saber que no estoy interesado en una noche y menos en una relación.—Aaaaah —exclamaron al unísono y empezaron a bromear.Para ellos era el mas aguafiestas, pero simplemente no
—Oficialmente libres —alzó las manos y empezó a saltar mientras reía.No dije nada, simplemente la observé, estaba demasiado feliz desde que supo en el descanso que tuvimos que ambas volveríamos juntas a Nueva York, tenía que admitir que también lo estaba, pero mis nervios por el viernes me tenían controlada, no dejaba de pensar en ese día, anhelaba que llegara lo más pronto posible, como también quería que se tardara una eternidad.¡Ni siquiera podía entenderme y no trataría de hacerlo o quedaría completamente loca! —Emm no puedo acompañarte a casa —me apresuré hablar cuando vi que iba hacia el estacionamiento—. Debo de hablar con Bryant, quedé con él en su casa. Así que agarro un taxi y voy.La sonrisa de Mia desapareció por completo. No le había gustado para nada lo que había dicho, me había quedado demasiado claro.—¿Por qué en su casa, Alison? —preguntó mientras rodaba sus ojos—. Antes de que puedas hablar, él ya estará entre tus piernas.—Tienes razón, pero eso era antes de est
Siempre me pasaban cosas muy random en mi vida y muy divertidas, era algo único. Cada vez que me levantaba sabía que podría pasar cualquier cosa, así que estaba siempre a la expectativa de que sería, pero claro, nada me hubiera podido preparar para algo como aquello y es que, si me hubieran dicho hace años atrás que le pediría matrimonio en una pista de aterrizaje a mi crush, jamás lo hubiera creído, ni por un momento, pero si en vez de eso me dicen, que le pediría matrimonio a mi crush en una pista de aterrizaje y justo en ese momento escucharía mi nombre por los parlantes del lugar, donde prácticamente estaban diciendo que estaba a punto de perder un vuelo tan importante como era ese, sin dudarlo lo hubiera creído…así de simple, porque mi vida era lo más random posible y jamás cambiaria.Noah no tuvo tiempo de decir nada, literalmente en cuanto escuché que mi avión estaba por despegar, me levanté y salí corriendo para poder llegar a tiempo, ni siquiera me volteé a verlo una vez más,
Había visto cientos de películas románticas, había suspirado con muchas de ellas, había llorado, reído y sin duda había deseado ser en algún momento la protagonista en varias de ellas, pero jamás me imaginé que esta parte de mi vida se convertiría en una escena de película.En cuanto salí de mi casa llamé a Mia, necesitaba que averiguara donde exactamente se encontraba Noah en ese momento, no tuve que esperar mucho. Cuando me llamó y comentó que estaba en casa de su madre, una esperanza llegó a mi e inmediatamente agarré un taxi y fui hasta allá, pero nada salía bien en mi vida, diez minutos después de nuevo me estaba llamando para decirme en un grito que estaba en camino al aeropuerto y que su vuelo privado salía en veinte minutos.Estaba a dieciocho minutos del aeropuerto, no había manera en que llegara a tiempo, pero jamás tuve tanta fe como en ese momento, pedí el número de Noah e intenté llamarlo en todo el camino, pero simplemente no agarraba el teléfono y no sabía la razón, est
POV ALISONNo había podido dejar de pensar en mi madre y hermano, no entendía, no lograba entenderlo, era como si mis peores enemigos fueran ellos, no le veía otra respuesta más lógica a lo que hicieron.Utilizaron una herida que ya estaba cicatrizada, un miedo que había sido superado gracias a Noah, vieron lo mal que la pase, estuvieron ahí, en todo el proceso y a pesar de todo, utilizaron esta vieja herida contra mí, era la peor traición. Le había mentido a Jayden por mensaje de texto diciéndole que requería hacer una videollamada muy importante con mamá y él, para ello necesitaba que estuvieran los dos juntos en casa, aunque me preguntó el porqué, solo pude decirle que era una noticia de la que me había enterado hace muy poco. Sé que podría pensar que posiblemente estuviera embarazada, porque jamás en su vida se imaginaría que se trataba de ellos, de lo mal que habían obrado. Cuando el taxista se detuvo frente a casa, recién fui consciente en que había pasado un año desde la últ
POV ALISON—¿Segura que estas bien, Ali? —preguntó como por quinta vez Bryan—. Es que pensé que iríamos a mi apartamento después de la cena y…Yo también pensaba lo mismo, pero el hablar con Noah en la terraza, el verlo, el simplemente tenerlo cerca era frustrante, porque se sentía la vibra, se sentía esa conexión, se sentía tan bien estar a su lado, que me incomodaba y me enojaba conmigo misma.Sí, sané, lo perdoné y ahora consideraba que era muy madura, estaba en el mejor momento de mi vida y lo estaba disfrutando al máximo, sin ningún compromiso, sin temer en defraudar a alguien, pero mis sentimientos hacia él era lo único que no había cambiado y es que era difícil, era un proceso y no te levantas un año después y ya olvidaste al amor de tu vida, no, ese amor era complicado de superar e incluso jamás se olvida. Se sana, se supera, pero no se olvida y yo no lo había olvidado.—Lo siento, pero me siento muy cansada, solo quiero dormir y si duermo hoy en tu apartamento —entrecerré mis







