Compartir

Capítulo 68

Autor: Arenita
last update Fecha de publicación: 2026-05-24 07:14:37

Alessia Vittoria Bellerose

La luz se vuelve dorada y luego gris. Los pasillos empiezan a llenarse de sombras. Isadora no aparece. Lorenzo se encierra con Bianca. Gael permanece distante, correcto, demasiado silencioso. Amara cena conmigo en la cocina porque ninguna de las dos tiene fuerzas para sentarse en la mesa principal y fingir que esta familia todavía sabe comportarse como familia.

Comemos poco. Reímos una vez. Eso ya es bastante.

Más tarde, cuando la casa empieza a apagarse, subo a mi ha
Continúa leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la App
Capítulo bloqueado

Último capítulo

  • UNA CURVY PARA EL MAFIOSO   Capítulo Extra 9

    Alessia Vittoria Bellerose—¿Lo de Enzo?Amara bajó la mirada.—Lo planeé con Isadora, pero lo ejecuté yo. Enzo era fácil. Ambicioso, vanidoso, cobarde. Le dije que podía sacarte dinero y salir limpio. Le pagué extra para que no apareciera en la boda.El dolor fue viejo, pero aún punzante.—¿Estuviste conmigo esa mañana sabiendo que no iba a llegar?Amara empezó a llorar.—Sí.La palabra cayó sobre la mesa. No hubo excusa. No hubo adorno. Solo sí. Apreté los dedos contra mis rodillas.—¿Y cuando lloré?—Me odié.—Pero te quedaste.—Sí.—¿Para consolarme o para verlo?Amara no respondió de inmediato. Después dijo:—Al principio, para verlo.El aire me faltó.—Después… después no pude irme. Te vi doblarte sobre ti misma con ese vestido y pensé en mi madre. En cómo debió sentirse cuando todos decidieron por ella. Fue la primera vez que entendí que yo estaba haciendo contigo algo parecido a lo que hicieron conmigo.—Pero seguiste.—Sí.Me miró con los ojos llenos de lágrimas.—Porque ente

  • UNA CURVY PARA EL MAFIOSO   Capítulo Extra 8

    Alessia Vittoria BelleroseLa prisión donde estaba Amara no parecía un lugar hecho para mujeres como ella. No porque mereciera algo mejor, sino porque Amara siempre había pertenecido a espacios elegantes, a bares con luz dorada, a habitaciones donde las flores parecían elegidas al azar aunque todo estuviera cuidadosamente planeado. Verla reducida a pasillos grises, controles de seguridad, puertas metálicas y uniformes sin encanto me produjo una sensación extraña.No satisfacción. No tristeza limpia. Algo intermedio.Dante caminó a mi lado durante todo el trayecto hasta la sala de visitas. No me tocó más de lo necesario, pero su presencia era una muralla. Rocco venía detrás, serio, sin bromas. Incluso él entendía que ese no era un momento para aliviar el ambiente con sarcasmo.Cuando llegamos a la puerta, Dante se detuvo frente a mí.—Última oportunidad para irnos.Lo miré.—¿Quieres que me vaya?—Quiero muchas cosas que no voy a decir porque me mirarías mal.—Sabia decisión.Su mano s

  • UNA CURVY PARA EL MAFIOSO   Capítulo Extra 7

    Alessia Vittoria BelleroseNo pensé que volvería a verla. O, mejor dicho, no pensé que algún día elegiría verla.Durante meses, el nombre de Amara fue una puerta que preferí mantener cerrada. Sabía que existía. Sabía que estaba allí, detrás de muros, barrotes, acuerdos legales, declaraciones y expedientes que llevaban su nombre completo escrito en tinta oficial: Amara Elena Moretti Bellerose.Mi hermana. Todavía me costaba unir esa palabra a ella sin que algo dentro de mí se tensara.Hermana era una palabra que en otras vidas habría significado complicidad, risa, secretos compartidos, manos entrelazadas. Pero Amara había convertido esa palabra en cuchillo. Me la arrojó a la cara en una celda, con la túnica negra sobre los hombros y los ojos encendidos de odio. Me llamó hermana mientras me mostraba todos los pedazos de mi vida que había ayudado a romper.Durante mucho tiempo no pude pensar en ella sin recordar la iglesia vacía, el vestido de novia que se volvió vergüenza, la risa de lo

  • UNA CURVY PARA EL MAFIOSO   Capítulo Extra 6

    Dante Salvatore ValcárcelLa primera risa de mi hijo ocurre por culpa de Rocco. Eso me parece injusto.He pasado semanas hablándole, cargándolo, caminando con él por la terraza a horas indecentes, aprendiendo canciones ridículas que Alessia insiste en cantar aunque yo sostengo que las letras no tienen sentido. He negociado con pañales, biberones, mantas, cólicos y noches sin dormir. He permitido que un ser humano de menos de cinco kilos gobierne mi agenda, mis reuniones y mi paciencia.Y el primer sonido parecido a una risa se lo da a Rocco.Rocco.El traidor entra a la sala con unas gafas absurdas que le regaló Lorenzo como broma. Son enormes, con forma de estrellas. Se las pone, se inclina sobre Rafael y dice:—Buenos días, jefe pequeño.Rafael lo mira. Parpadea. Y se ríe. No mucho. Un sonido corto, burbujeante, torpe. Pero risa. Alessia se queda inmóvil. Yo también. Rocco se lleva una mano al pecho.—Me eligió.—No —protesto.—Todos lo escucharon.—Fue un accidente respiratorio.Al

  • UNA CURVY PARA EL MAFIOSO   Capítulo Extra 5

    Alessia Vittoria BelleroseLa carta llega un mes después del nacimiento de Rafael. No viene con flores, ni con amenazas, ni con el olor venenoso que yo todavía asocio con todo lo que fue Amara. Viene en un sobre blanco, sencillo, entregado por Octavia en la fundación Elena, el mismo día en que inauguramos oficialmente el área de apoyo psicológico para mujeres rescatadas de la red.La miro durante casi un minuto antes de tocarla. Octavia no dice nada. Ha aprendido que hay silencios que deben quedarse de pie al lado de una persona, no empujarla.—¿La leo aquí? —pregunto.—No tienes que leerla.—Lo sé.—Tampoco tienes que perdonarla.Esa frase me ayuda a tomar el sobre. Porque durante mucho tiempo confundí entender con perdonar. Creí que, si lograba ver el dolor de alguien, tenía la obligación de absolverlo. Amara me obligó a entender la diferencia. Puedo saber que la destruyeron de niña, que Isadora la usó, que creció con la verdad convertida en veneno, que mi madre y mi padre tuvieron

  • UNA CURVY PARA EL MAFIOSO   Capítulo Extra 4

    Dante Salvatore ValcárcelYo la escucho. No respondo. Pero Alessia también la escucha. Se queda quieta, con los ojos húmedos. Lorenzo intenta cargarlo después. Yo digo que no. Alessia dice que sí. Ganó ella, como siempre. Lorenzo recibe al bebé con una torpeza alarmante.—Sostenle la cabeza —ordeno.—La estoy sosteniendo.—Mejor.—Dante, me estás poniendo nervioso.—Bien.Rafael abre un ojo y mira a Lorenzo. Lorenzo se queda inmóvil.—Creo que me odia.—Tiene buen criterio —acierto.Alessia me fulmina con la mirada.—Estoy bromeando.—No suena a broma.—En mi defensa, nunca sueno a broma.Octavia salva la situación tomando a Rafael con seguridad. El bebé se calma de inmediato. Lorenzo parece ofendido.—¿Por qué con ella sí?—Porque no huele a miedo —habla Rocco.—Nadie te preguntó.Rocco sonríe.—Soy el tío. Opino.La tarde avanza entre risas pequeñas, silencios incómodos y conversaciones que todavía caminan con cuidado alrededor del pasado. Nadie menciona a Isadora. Nadie menciona a

Más capítulos
Explora y lee buenas novelas gratis
Acceso gratuito a una gran cantidad de buenas novelas en la app GoodNovel. Descarga los libros que te gusten y léelos donde y cuando quieras.
Lee libros gratis en la app
ESCANEA EL CÓDIGO PARA LEER EN LA APP
DMCA.com Protection Status