INICIAR SESIÓNAl día siguiente el tuvo que salir temprano ya que era la actividad del restaurante y tenía que estar presente, yo me estaba preparando con Dylan para ir a la piscina en eso llega la misma mujer que nos recibió ayer junto con Isabel.
—Buenos días Valentina, el Sr Javier me ha indicado que lleve a Dylan al área infantil, de esa forma puedas descansar la mañana.
—Disculpe ¿Cómo se llama?
—Me llamo Stefany y soy la representante legal del hotel.
—Entonces le trabajas a Ignacio.
—Asi es, el me dió la tarea de manejar el hotel, cuando el se retira yo quedé a cargo.
—Entlendo.
Llamó a Dylan.
—Dylan ve con la señorita, ella te llevará a los juegos.
—Esta bien.
Pase la mañana tomando el sol pero mi mente me daba muchas vueltas, mi vida cambiaría drásticamente si decidía permanecer en este sitio, nunca imaginé verme sentada en este sitio y poder gozar de todos los lujos.
Pase almorzando y luego me fui a mi habitación, eran las 3 de la tarde cuando me llama Ignacio diciendo que está en el lobby del hotel buscándome.
Apenas llegó al lobby sale Dylan para darme un abrazo, me invitaron a comer helados y acepté su invitación.
Llegamos al parque principal y lo que ví me impacto mucho, era una estatua de Alessandra,a elaboraron en su honor por la lucha contra el trabajo infantil y el acceso a una educación digna, me estaba sintiendo muy incómoda en la ciudad por qué me recordaban en cada momento que ella tiene un lugar muy especial en la ciudad.
—Podemos ir a otro sitio— dije
Entendió mi incomodidad y fuimos a otro sitio.
—Lo siento, no sabía que estaba esa escultura— buscó como justificarse
—No debes disculparte Ignacio, al final ella dejo un gran vacío en esta ciudad.
—Creo que mejor rechazó tu oferta de estar en la fundación, fue un sueño pero nunca pensé que me llegaría a enamorar del dueño, no quiero usurpar el lugar de otra y mucho menos creo que pueda llenar ese espacio, quiero irme pronto de aquí.
Realmente el no sabía que hacer, hasta que reaccionó.
—Le pediré a alguien que te lleve al hotel.
Yo no quería irme al hotel, quería regresar a mi casa
—Yo quiero regresar a Starville, ya no quiero estar aquí.
—Está bien.
Le pidió a uno de los escoltas que me llevé al hotel por mis pertenencias y luego llamo a otra persona para que llegaran a recogerme
—Ya está todo arreglado, solo irás al hotel por tus cosas y luego te llevarán hasta Starville, es un día de viaje sí— me dijo él
—No importa y gracias por todo pero esto no es para mí.
Me subió a la camioneta y me retire, llegue al hotel e hice mi equipaje, me sentía mal por dentro, en que estaba pensando cuando me enamore de él, no conocía su pasado ni su verdadera identidad.
En eso golpean la puerta, abro y eran dos hombres.
—Nos envío el Sr. Santos para escoltarla a su casa, a petición suya iremos en una camioneta.
—Esta bien, ya tengo todo listo.
Uno entro y agarró mis maletas, casi íbamos saliendo Cuando me encuentro con Stefany.
—Se van tan pronto, porque no me avisó el Sr. Javier, hubiera mandado el helicóptero.
—Solo voy yo, gracias por tu hospitalidad, toma devuelvo esto no se cuánto se facturó.
—No te preocupes por eso, el hotel cubre tus gastos.
—Mas bien Javier Ignacio Santos, propietario del hotel.
—Ya lo sabes entonces.
—Si ayer me lo dijo, pensé darle una oportunidad pero aquí me viven recordando que Alessandra dejo un gran vacío que muchos pensarán yo intentaré llenar y no quiero sea así.
—No pienses eso, tu no eres ella y puedes marcar tus propios méritos, espero que puedas resolver esto con el Sr. Javier y mucho cuidado en tu viaje, si algún día decides regresar al hotel las puertas estarán abiertas y te daremos unas lindas vacaciones.
—Gracias por eso Stefany.
Salí del hotel y empezó el camino de regreso, me dijeron que de noche viajaremos más lento que de día probablemente tomé más tiempo pero es por seguridad, no tuve problema por eso con tal que me sacará de ahí.
Pasaron las horas y empezaba a amanecer.
—Pasaremos desayunando por aquí— dijo uno de los escoltas.
—Lo siento pero no ando dinero.
—No se preocupe por eso.
Nos bajamos en un restaurante y desayunamos, luego retomamos nuestro rumbo, así fueron los otros tiempos de comida.
En la mañana del segundo día me dice el mismo escolta.
—Se estima llegar a las 9 de la mañana, como no conocemos muy bien la ciudad talvez pueda guiarnos.
—Esta bien.
—No nos detendremos a desayunar para no atrasar más el viaje.
—Tranquilos, han Sido muy amables conmigo
Ya estábamos en la.ciudad, empecé a guiarlos con rumbo a la casa.
—¿Hoy mismo se regresarán?.
—No, esperaremos nuevas instrucciones antes de retomar el viaje de retorno.
—Tal vez así puedan descansar un poco, ese viaje no es fácil.
—Ya estamos llegando— dijo el otro.
Cuando el vehículo gira hacia la casa me sorprendo de lo que veo, Ignacio estaba afuera esperándome ¿Pero que hace aquí?.
El vehículo se parquea y el abre mi puerta.
— ¿Pero que haces aquí si tú estabas en Orderion?
—Me di cuenta del error que estaba cometiendo así que prefiero dejar todo allá y venir dónde ti para demostrarte que quiero estar contigo, yo te amo y ya no me veo sin ti— se arrodilló — ¿Te casarías conmigo?.
Me mostró un hermoso anillo de oro y en medio un diamante precioso, y traía consigo un ramo de rosas, me conmovió ese gesto, realmente era la persona con quién yo quiero pasar el resto de mis días.
—Si quiero casarme contigo - le dije con una gran sonrisa, dejando atrás todo lo que había sucedido.
Entramos a la casa no había nadie, el despacho a los escoltas que venían conmigo, mientras yo subi a dejar mi maleta, por dicha no estaba Natalie sino quien sabe me hubiera dicho.
Han pasado seis meses desde la tormenta que cambió el destino de Starville y de muchas comunidades vulnerables en la región. Lo que comenzó como un acto desesperado por salvar vidas en medio de una crisis se transformó en un movimiento que trascendió barreras, generó esperanza y creó un legado de solidaridad.El sol nacía en Starville, iluminando un paisaje que ahora lucía completamente renovado. Las calles estaban llenas de vida, las viviendas reconstruidas brillaban con colores vibrantes, y los niños jugaban en plazas recién inauguradas. En el corazón de la ciudad, un nuevo centro comunitario llevaba una placa con las palabras:"Dedicado a todas las manos que construyeron un futuro mejor, porque la fuerza de una comunidad es más poderosa que cualquier tormenta."Esa mañana, Valentina organizó una reunión especial en la casa principal. El equipo central, las comunidades aliadas, y representantes de las familias beneficiadas se reunieron para celebrar lo que habían logrado juntos.—Ho
Los días pasaban, y la Fundación Amigos se consolidaba como un símbolo de esperanza en la región. Javier y Valentina habían logrado un impacto significativo en las tres comunidades vulnerables que apoyaron, pero sabían que no podían detenerse ahí. Había una oportunidad de transformar no solo comunidades específicas, sino también la mentalidad de toda la región.Una noche, durante una reunión con su equipo, Javier presentó una idea que había estado madurando.—No podemos hacerlo todo nosotros. Si seguimos ayudando de manera directa, llegará un momento en que no daremos abasto. Necesitamos empoderar a las comunidades para que se ayuden entre sí. Crear una red de apoyo entre ellas, algo que sea sostenible en el tiempo.Lucía, siempre pragmática, levantó una ceja.—¿Cómo funcionaría algo así? La mayoría de estas comunidades apenas están reconstruyéndose.Javier desplegó un esquema que había estado trabajando con Valentina.—Las comunidades que ya hemos ayudado tienen recursos, conocimient
Con Los Cedros avanzando rápidamente hacia la recuperación, Javier y Valentina sabían que no podían detenerse. La noticia del trabajo de la Fundación Amigos había llegado a otras comunidades vulnerables, quienes ahora esperaban con ansias el mismo apoyo. Javier decidió reunir al equipo para definir los próximos pasos.En la sala principal de la casa, Javier colocó un mapa regional sobre la mesa. Estaban marcadas otras comunidades afectadas por la tormenta, con anotaciones sobre los niveles de daño y los recursos necesarios.—Los Cedros ya está en marcha, y el progreso es visible. Pero no podemos ignorar las peticiones de ayuda de otras comunidades. No se trata solo de reconstrucción. Es la oportunidad de crear algo más grande —dijo Javier, mirando al grupo.Lucía, que había estado recopilando información, tomó la palabra.—Tenemos reportes de tres comunidades más que necesitan apoyo urgente: El Manglar, La Esperanza y Santa Clara. Cada una tiene necesidades específicas. Por ejemplo, E
Al día siguiente, Javier convocó a Valentina, Lucía, Natalie y las demás al salón principal de la casa para discutir la propuesta del gobierno. Sobre la mesa estaban mapas y datos de las comunidades cercanas a Starville que también habían sido afectadas por la tormenta.—El gobierno quiere que expandamos nuestro trabajo de reconstrucción a otras comunidades de la región. No es una idea descabellada, pero creo que debemos enfocarnos en las más vulnerables, no podemos abarcarlo todo —dijo Javier, con un tono que denotaba tanto pragmatismo como ambición.Lucía, con su enfoque analítico, respondió mientras revisaba los datos.—Estoy de acuerdo. Si nos extendemos demasiado, corremos el riesgo de que nuestras acciones pierdan impacto. Hay que identificar las comunidades más necesitadas y priorizarlas.Natalie, que siempre estaba al tanto de la logística, agregó:—He hecho un análisis preliminar. Hay al menos cinco comunidades cercanas a Starville que están en una situación crítica. Muchas d
La mañana siguiente, la ciudad de Starville despertó con un aire de renovación. Las calles, aunque todavía mostraban cicatrices de la tormenta, ya comenzaban a recuperar su actividad. Los colegios reacondicionados estaban listos para albergar temporalmente a las familias desplazadas, y la fundación empezaba a entregar los materiales para reparar las viviendas dañadas. Todo parecía estar marchando según lo planeado, pero las verdaderas pruebas estaban por venir.Una reunión crucial…En la casa, Javier convocó a una reunión con todos los involucrados en los proyectos de reconstrucción. La mesa de la sala principal estaba llena de planos, reportes y presupuestos.—Tenemos que asegurarnos de que esto no se convierta en un proyecto que se prolongue indefinidamente. La gente necesita resultados concretos y rápidos —dijo Javier, señalando un gráfico con las metas de la siguiente fase.Lucía, siempre meticulosa, añadió:—Estoy de acuerdo. Pero he estado revisando los presupuestos, y aunque no
El evento en la plaza de Starville marcó un antes y un después en la comunidad. La respuesta de las familias y los comerciantes fue abrumadora. Las sonrisas y los agradecimientos de las personas dejaron claro que estábamos en el camino correcto. Pero también quedó evidente que aún había mucho por hacer. Esa noche, después del evento, nos reunimos en la casa para discutir los próximos pasos.Javier estaba en la sala principal con un mapa de Starville desplegado sobre la mesa. Aunque su salud todavía no estaba al cien por ciento, su energía para planificar era inagotable.—Starville no solo necesita una reconstrucción física, sino también económica —dijo, señalando varios puntos en el mapa—. Muchos de estos negocios pequeños son el corazón de la ciudad. Si no se reactivan pronto, toda la recuperación será más lenta.Lucía asintió, tomando notas rápidamente.—Justo hoy hablé con algunos de los comerciantes en el evento. Están desesperados por volver a trabajar, pero la mayoría perdió inv







