Masuk“¡Por fin me encuentro cara a cara con el miserable que asesinó a mi esposo!”, declaró Ariana. Sus palabras hicieron que Jakson, atado de pies y manos, abriera los ojos alarmado; la sorpresa lo paralizó al contemplar a Ariana de pie frente a él y, justo a sus espaldas, la imponente silueta de Zayden, cuya mirada destilaba una frialdad gélida.“¿Q-qué hacen ustedes aquí?”, balbuceó Jakson, preso de una creciente agitación. Comenzó a forcejear frenéticamente, pero las cadenas que lo aprisionaban eran demasiado sólidas y solo consiguieron agotarlo en vano.“Resulta inútil que te mezas de esa manera cuando sabes perfectamente que no lograrás liberarte”, sentenció Ariana saliendo un instante de la celda. Pocos segundos después, reapareció sosteniendo un palo de golf y un látigo entre sus manos.“¿Q-qué pretendes hacer? ¿Para qué traes eso?”, preguntó Jakson en extrema alerta.“¿Por qué? ¿Acaso te aterroriza la simple vista de esto?”, lo encaró Ariana. “¡Tuviste la osadía infame de arrebata
“¿Entonces hoy acompañaremos a papá y a mamá a la residencia Mateus?”, indagó Olivia.“Así es. La propiedad Mateus ha sido rehabilitada en las áreas que sufrieron desperfectos durante el atentado. Tus padres no pueden regresar a la mansión Eleazar, que quedó reducida a ruinas, y temo que sufrieran un impacto emocional adverso si volvieran a ese lugar”, explicó Zayden.“Es comprensible; anhelan comenzar una nueva etapa en un entorno neutral. Sin embargo, ¿qué sucederá con la firma Eleazar?”, preguntó Olivia.“Ayer abordé el asunto con papá Bastian y con tu padre. Él ha accedido a reestructurar y dirigir nuevamente la corporación Eleazar, la cual quedó desestabilizada por las maniobras de Nevan. Con el respaldo financiero de los Sanders, la empresa resurgirá y recobrará su antiguo esplendor”, aseguró Zayden.“¿De verdad el papá Bastian está dispuesto a prestar su auxilio?”, preguntó Olivia con notable sorpresa e imperceptible zozobra.“Sí, fue el propio papá quien le expresó a tu padre
“Mmm...”, murmuró Olivia, abriendo lentamente los ojos para contemplar a Zayden plácidamente dormido a su lado. Esbozó una cálida sonrisa al contemplar las facciones serenas de su esposo, sumido en un sueño profundo y reconfortante.“¿Estará tan exhausto?”, musitó para sí misma, ampliando su sonrisa al recordar la prolongada entrega de la noche anterior.Había sido una velada impregnada de recuerdos sublimes y momentos de una intimidad tan intensa que parecía desafiar al tiempo; una noche en la que ambos se olvidaron por completo del reloj y del mundo exterior. Cada segundo poseía un valor inestimable, desde aquellos susurros impregnados de ternura hasta las risas compartidas, donde resultaba imposible distinguir entre el sonido de su regocijo y el latir acompasado de sus corazones fundiéndose en un solo ardor.La voraz añoranza que aprisionaba sus pechos pareció disiparse por un instante, sustituida por una presencia mutua que los complementaba a la perfección. Para Olivia, aquella e
“Eres deslumbrante, Oliv”, la elogió Zayden, provocando que las mejillas de su esposa se tiñeran de escarlata.En ese momento, Zayden comenzó a recorrer la piel de Olivia con una sensualidad desbordante. Alternaba el tacto firme de sus manos con la devoción de sus labios, provocándole un estremecimiento irresistible que le erizaba el vello de todo el cuerpo e impulsaba el torrente sanguíneo a mil por hora. Cada caricia desperta una pasión aletargada en su interior; el entorno parecía esfumarse por completo, dejándolos a ambos sumergidos en aquel encuentro íntimo cargado de voluptuosidad.Sin apenas apercibirse, Olivia se encontró despojada de toda prenda, al igual que Zayden, quien yacía sobre ella; ambos se hallaban atrapados en la vorágine de una sensación ineludible donde el calor y la tersura se amalgamaban en perfecta armonía. Él volvió a derramar caricias ávidas e incandescentes sobre su esposa; la yema de sus dedos parecía danzar sobre la piel tersa de Olivia, mientras sus labi
Olivia permanecía de pie junto a la ventana de su habitación, contemplando la deslumbrante hermosura de la noche, iluminada por el resplandor de las estrellas y el fulgor de la luna llena. La velada transmitía una serenidad absoluta; sin embargo, en lo más profundo de su ser, se desataba una tempestad impetuosa que se negaba a amainar. Aún le costaba asimilar que por fin se hallaba allí, reunida con sus padres biológicos tras largos años de dolorosa separación, aunque el ambiente continuaba permeado por una leve rigidez, como si cada frase que anhelaba pronunciar se le atascara en la garganta.Por otra parte, la sombra de Jonathan continuaba rondando su mente; su partida había dejado un vacío devastador, imposible de llenar por alma alguna. A pesar de la brevedad de su encuentro, entre ambos se tejió un lazo intangible, una devoción que trascendía a las palabras. Habían compartido el mismo vientre materno, y por ello su ausencia representaba una pérdida desgarradora, semejante a despo
“Necesito confrontarlo. Aún existen cuentas del pasado que exigen un cierre definitivo”, insistió Ariana. “Estaré a salvo, solo te pido que me permitas verlo”.Lukas mostró un rostro desencajado y dejó escapar un hondo suspiro. “Te otorgaré el acceso únicamente cuando cuentes con la aprobación de tu padre o de Zayden”, sentenció Lukas. “Lo lamento, Ari, pero Jakson es un criminal consumado y de alta peligrosidad que no dudaría en hacerte daño. Una vez que tengas su consentimiento, yo mismo te escoltaré. Ahora me pondré en contacto con Bastian o con Zayden para consultarles”, concluyó.“De acuerdo, seré yo misma quien busque su autorización”, respondió Ariana soltando un suspiro.Tras dar media vuelta, Ariana abandonó las inmediaciones de la zona de alta seguridad donde permanecía recluido el criminal más peligroso.Avanzó a pasos acelerados hacia el interior de la residencia y halló a la persona que buscaba en la sala de estar, conversando placenteramente con Olivia.“¿Interrumpo algo







