Home / Romance / Una última vez / Me tienes harta

Share

Me tienes harta

Author: Jeanne H.A
last update publish date: 2023-01-24 02:28:09

Enith:

Tras una hora se había marchado, me sentía mal por él, al menos Amirov sabía todo cuando me ofreció aquel trato, nunca fue engañado, así que no me imagino lo que debe sentir, ni lo que le espera, será un proceso largo y tedioso en la corte, pobre Zack, era un niño muy dulce y bueno, que horrible situación.

- ¿Todo bien? –pregunta Thesion tras entrar, niego.

- Es sobre lo que te conté la otra vez –asiente sin necesidad de que le diga más–, se enteró anoche, es un desastre –se acerca y me entrega a mi pequeño.

- Esperemos que todo salga bien, es un tipo insoportable pero no le deseo eso a nadie –asiento de acuerdo, su móvil suena, lo saca y su cara cambia a una de preocupación–. Debo irme, una emergencia –asiento–, gracias por escucharme y perdona que venga así, sin más –niego, acaricio su mejilla.

- Me alegra que me tengas confianza y decidas venir, hazlo cada que lo necesites –besa mi mano y no puedo evitar suspirar–. Lleva la comida y deja que Preston te lleve, estás preocupado y –dejo que la frase muera.

- ¿Eso te haría sentir tranquila? –acaricia mi mejilla y asiento–, entonces lo haré, no quiero que estés preocupada –se acerca y me besa suave, suspiro contra sus labios, me gustaba mucho, quizás más que mucho. Saco mi móvil y le marco dándole la indicación, él afirma y cuelgo.

- Te espera, nos vemos después –le sonrío, asiente y sale tras darme otro beso, muerdo mi labio sonriendo como idiota–. ¿Has visto lo feliz que se pone mami? –meso suave a mi pequeño, él balbucea algo y le hago cosquillas en su pancita con mi boca, pronto tendría 10 meses, el tiempo estaba pasando demasiado rápido, pronto tendría un año y sería imparable.

Tomo algunos documentos y los leo mientras arrullo a Eni, él intenta tomar los papeles–. Hombrecito de negocios, igual a tu padre –sonrío con cariño, lo extrañaba aun, pero entendía que no volvería y que la prueba de su existencia éramos todos los que lo amábamos, este pequeño que era un pedacito de él.

Río cuando veo cómo observa las hojas con atención, algunas veces intenta llevárselos a la boca, los alejo lo bastante para evitar eso pero no para que los vea. Comía de a poco la ensalada, ya después me comería el puré y la carne, mecía a mi bebé y cuando me percate de el escándalo afuera, era muy tarde.

- No puede pasar –dice Clarisse tras abrirse la puerta, me muerdo la lengua conteniendo todo lo que quiero decirle por respeto a mi pequeño.

- Eres una m*****a perra rencorosa –grita fúrica, cubro los oídos de mi bebé, se remueve llorando así que me pongo de pie y camino a Clarisse.

- Llévalo a dar una vuelta, ¿sí? –se lo entrego y ella sale pitando de ahí, cierro la puerta y me giro hacia ella.

- Tú le dijiste, claro, como ibas a perdonar lo que pasó en el colegio de los niños, ¿feliz de arruinarlo todo m*****a imbécil? –me acerco y la abofeteo, creo que se estaba volviendo algo recurrente, salvo que esta vez ella me devuelve el golpe, me giro y detengo su mano, consigo tirarla al suelo sujetando sus manos encima de su cabeza, mis piernas alrededor de sus piernas para evitar que se mueva.

- Yo no le dije, no soy una hija de puta como tú –digo lo bastante fuerte para que me escuche sobre sus gritos–, lo descubrió por mensajes de Jake, son tan idiotas los dos que olvidaron borrar la evidencia o como mínimo, ponerle contraseña –ella deja de moverse–, y sabes qué, me tienes harta Fiorella, yo no arruiné nada, ¿cuándo pretendes asumir tus errores y responsabilidades? Eres una m*****a mujer adulta, compórtate como una –le grito–, yo tenía una vida maravillosa, un esposo al que amaba con toda mi alma, una familia que me quería, y eso lo perdí en un pestañeo, ¿crees que quiero tus sobras pudiendo tener a alguien más en mi vida? –suelto sus manos y me quito de encima–, para tu información, ese idiota de nuestro ex no me interesa, es el padre de mi hija y ahí termina todo, yo estoy interesada en alguien más, así que déjame en paz –la puerta se abre y entra Preston–, sabes qué, yo haré que me dejes en paz –le hago una señal al hombre con la cabeza, se acerca y la pone de pie para sacarla–, voy a pedir una orden de restricción y te voy a demandar por invasión de propiedad y daño físico, sácala Preston –él asiente y comienza a arrastrarla fuera.

- M*****a, esta me la pagas –grita removiéndose, tomo mi móvil y llamó a William, le cuento a grandes rasgos lo que ocurrió y me dice que no me preocupe, que él se hará cargo, suspiro frotando mis sienes, la verdad es que la empresa podría ir sin mí, entre Clarisse y Michael, mi vicepresidente podrían manejarla a la perfección, pero si me quedaba era por Thesion, porque me gustaba y quería darme una oportunidad con él, esperaba que esa imbécil se quedara quieta esta vez, o agregaría lo de los brownies.

Thesion:

Era lindo ver la preocupación en ella, porque eso indicaba que era importante para Enith, al menos podía entender que le gustaba lo suficiente para que se preocupara.

- Logramos estabilizarlo pero es necesario operarlo de inmediato –dice Leian nada más llegar, asiento.

- Que preparen el quirófano, ¿la tía ya sabe? –pregunto mientras camino a la habitación del pequeño, debía revisar los estudios que le hicieron mientras me fui.

- Sí, intenta comunicarse con la madre pero ya firmó –asiento mientras me acerco a la pequeña, tenía un tumor adherido a uno de sus pulmones, al inicio lo teníamos controlado, pero el tumor había crecido poniendo en peligro a la pequeña, era necesario operar e intentar remover la mayor cantidad del tumor, al menos lo suficiente para un trasplante de pulmón que estaban cultivando en el Centro médico de UCSF en San Francisco, pero eso llevaría un poco más de tiempo.

Reviso la resonancia y maldigo bajo, era mucho peor de lo que esperaba.

- Súbela ahora, debemos intervenir ya –asiente, las enfermeras entran y sacan la camilla directo al quirófano, rogaba poder eliminar lo más que se pudiera, no podría perder a otro pequeño, sólo Dios sabía lo mucho que me pesaba, y que si seguía aquí era por los pequeños que podía salvar, pero estaba harto de la muerte.

Continue to read this book for free
Scan code to download App

Latest chapter

  • Una última vez   Epílogo

    Al final, se había llevado a cabo una pequeña boda, nada más que la familia, Thesion había ido un año a la especialidad, Enith solía ir de vez en cuando o viceversa. Tras ese año, Thesion había vuelto al hospital como jefe del área de pediatría, y tras mucha dedicación, había conseguido lo que tanto quería, ser reconocido en el área, las personas solían llevar a sus hijos ahí desde muy lejos. - Adelante con lo de África –le sonríe su esposa, amaba esa palabra–, no es necesario que el hospital financie eso, lo haré yo –chilla cuando la abraza, llena su rostro de besos–, me gusta ayudar –susurra contra sus labios, tanto había ocurrido en un año, Eni estaba por cumplir dos años, Rach ya tenía once y Zack diez. - Es la mejor señora Solon –ambos sonríen cual idiotas, Enith se sentía flotar cuando la llamaban así. La relación con su nueva suegra iba mejorando de a poco, aunque estaba segura que se le pasaría al tener a su primer nieto. - Me gusta ser la mejor, señor Solon –le pega más a

  • Una última vez   Arrepentimiento

    Thesion: Había intentando por todos los medios ponerme en contacto con ella, no respondía mis llamadas, mensajes ni me recibía cuando iba, sabía que no sería sencillo, pero no habría creído que fuese así de difícil. - No deberías aferrarte a eso, ella ya tomó una decisión, deberías hacer lo mismo –Leian aprieta suave mi mano, la aparto molesto. - ¿De verdad? –digo con brusquedad–, no te correspondía decirle aquello y hacerlo ver como lo peor no ir, ¿crees que eso me hará quererte o que por arte de magia los planes que has hecho con mi madre se harán realidad? Pues no Leian, porque no te amo, no te veo de esa manera, y aunque ella no quisiera verme jamás, eso no va a cambiar que la amo, así que déjame en paz, por una vez haz algo bueno y deja de joderme –digo frío, me alejo de ella, estaba tan harto de escucharlas, porque mi madre era otra que no entendía lo mucho que me dolía esta situación. Mi único consuelo era que no me había devuelto el anillo, bien podría enviármelo con alguie

  • Una última vez   Se acabo

    Enith: Habíamos hecho una comida para celebrar esta importante noticia, todos estaban felices e incluso, circulaba por la red la declaración, el anillo, que por cierto vi tras unos minutos que bajo la emoción inicial; era un anillo sencillo de oro blanco, en el centro tenía mi gema favorita, un zafiro azul en forma de lágrima rodada de pequeños diamantes, era muy parecido al anillo de la sultana Hürrem de la serie el Sultán, no era tan grande eso sí, era hermoso y lo amaba. - Es muy bonito, ¿yo algún día tendré uno también? –me mira atenta mi pequeña Rach. - Claro que sí mi amor, el más bello –beso su cabeza, ella asiente y va donde Thesion, la levanta. Ellos habían hablado, él le había dicho que no tenía problema en ser llamado amigo T, Thesion o cualquier nombre que le fuera cómodo, ella había preguntado si estaba bien llamarlo papá Thesion, incluso había hablado con Adley para preguntarle, pude ver la emoción en los ojos de Thesion, él le había dicho que sería un honor ser padre

  • Una última vez   La propuesta

    Thesion: Enith solía llamarme o mandarme mensaje cada cierto tiempo, a veces una, dos o media hora, no me molestaba, entendía su sentir, se había quedado dormida después de llorar, Giulietta me había explicado lo que había pasado, el accidente había destrozado los nervios de Enith y no la culpaba, justo ahora me encontraba en Londres, había tenido que estar sedada al momento en que subí al avión, había insistido en quedarme justo por eso, pero ella me había tranquilizado diciendo que debería ir, insistió tanto que acabe accediendo. Durante esa semana William había estado al pendiente con el asunto de la maleta, las cámaras habían captado a un hombre con una gorra y cuello alto, no se le había logrado ver la cara, así que todo era un misterio, y si bien había estado molesto al inicio, ahora me sentía muy agradecido de aquello, había salvado mi vida y evitado que Enith se volviese loca. Mientras observaba una ponencia, me había dado cuenta de algo importante: la amaba y me amaba, así

  • Una última vez   No de nuevo

    Enith: Todo había estado en relativa calma tras la entrevista, o más bien dicho, el comunicado. El juicio iba viento en popa, tenía testigos y pruebas, así que pronto fue sentenciada a dos años en prisión, al periodista le quitaron su licencia para ejercer, además de meses en prisión y una multa de un millón, al fin sentía que podía respirar en paz. - Hola belleza –susurra Thesion mientras me abraza por la espalda–, debo contarte algo –le sonrío y me giro entre sus brazos, acaricio su mejilla. - Soy toda oídos –digo tras besarlo de manera casta. - Me invitaron a dar una conferencia en la universidad de Oxford en una semana, quieren que hable de mi investigación, ¿no es maravilloso? Es una de las cinco mejores universidades en Londres –sonrío como idiota cuando lo veo sonreír con esa emoción. - Eso es maravilloso, te lo has ganado a pulso mi vida –lo beso de nuevo–, así que eso merece una gran celebración –digo con una enorme sonrisa, besa mi cuello, me estremezco y jadeo bajo. -

  • Una última vez   El comunicado

    Enith: - Señora Bianchi, un gusto que me permita estar aquí –comienza a decir Phillip, el periodista una vez que las cámaras se encienden–, le agradezco la oportunidad de escuchar lo que esta ocurriendo tras la exposición de dudosa procedencia de aquel material, soy todo oídos –me sonríe intentando calmarme, suspiro y asiento. - Gracias Phillip, la verdad no suelo hablar de mi vida privada, desde Ragusa me ha gustado mantener un perfil bajo, y mi difunto esposo siempre estuvo de acuerdo con ello, aquí no iba a ser la excepción, pero la verdad es que este tipo de situaciones se ha vuelto insostenible, quiero comunicarles que todo lo dicho en aquel vídeo no son más que calumnias orquestadas por mi media hermana, Fiorella Dunne –digo seria intentando tragarme la rabia–, le había pasado muchas cosas porque eran todos ataques a mí, pero cuando hablo de mis hijos, eso es imperdonable para cualquier madre o padre –él asiente de acuerdo–. Sé que esto es de dominio público, la relación que al

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status