LOGINPDV Anna
Camine por la pasarela en el cual tenia que desfilar, y habia un presentador, no muy lejos de mi, el cual me invito a seguirlo. Le hice caso, y llegue a su lado, y este me extendió una mano, la cual por instinto tome a pesar de que no tenia muchas ganas de hacerlo. Este ultimo de la nada, me hizo dar una pequeña vuelta alli en ese momento, y por la sorpresa, mis pies estuvieron algo torpes, pero por suerte, pude mantener erguida y no pasar vergüenza al caerme. —Camina hasta el final para que asi puedan verte mejor —me dijo el presentador mientras me señalo hacia adelante con un dedo. Me dije que caminara hacia alli de la forma mas coqueta que pudiera, y moviera las caderas con cada paso que daba. No tenia mucha experiencia en hacer eso, pero avancé e hice lo que me pidió como pude, mientras habían decenas de personas mirándome a los ojos sin despegárseme de encima. Estaba incomoda con todos ellos mirándome como un trozo de carne, di algunas vueltas, y senti sus miradas en mis pechos y en mi culo, y hasta en mis piernas. Había recibido miradas de otros hombres antes en el pasado, pero nunca de forma tan directa como ahora, era muy incómodo. Después de eso, me gire y volví junto al presentador, el cual después de que terminara, este último, hablo con el publico presente, y menciono algunas de mis tallas para que todos la supieran. También anuncio ante todos que seguía siendo “virgen” y habia sido comprobado, y luego de eso, inicia la “puja” por mi, y dio inicio a la subasta por mi “mano”. Estaba nerviosa, y lo primero que llego fue el silencio, por suerte para mi, unos momentos después, hubo algunos hombres que llegaron a ofertas por mi. —10.000 dólares —dijo alguien. —20.000 dólares —30.000… —50.000… Pude escuchar algunas ofertas, y conforme avanzo con el tiempo, estas empezaron a aumentar, mis ojos fueron siguiendo a quienes estaban ofertando el dinero. Quería saber cómo eran o al menos como se veían… si tenia que casarme con alguno, al menos queria saber eso. La mayora de los que ofertaban el dinero, eran hombres mayores, a primera vista, los veia de unos 40 años mas o menos, a veces quizás más incluso. Quizás alguno tenía el doble de mi edad, casi nadie de ellos me llego a gustar cuando los vi por primera vez, no se veían muy cuidados. Empecé a arrepentirme un poco de mi decisión de venir aquí, pero me calle a mi misma para evitar seguir pensando en eso, ya que habia llegado ya muy lejos como para dar marcha atrás. —100.000 ofrecio un hombre mayor, que aparentaba unos cincuenta años por lo que pude ver. —120.000 —anuncio el sitio donde estaban 2 hombres, uno que se veia joven, de unos treinta años de edad al inicio, y a su lado, habia otro que parecia de cuarenta años o mas. Ambos se veían bastante bien y eran bastane atractivos, incluso el hombre mayor de mas de cuarenta años, el cual daba esa impresión de una “belleza madura”, este último estaba levantando feliz la paleta de su compañero mientras lo rodeaba con el hombro desde atrás. Apenas hicieron su oferta, el hombre de cincuenta años anterior, ofrecio 150.000 dolares, pero despues de eso, las ofertas empezaron a disminuir bastante y poco a poco fueron apagándose con el tiempo. Parece que ya estaba llegando a mi “pico”. Los únicos que quedaban, era un hombre de cincuenta años, y la mesa donde estaban los otros dos hombres de antes, que seguían en la puja. apenas mire la mesa del hombre de cincuenta, rece en mi interior que esos dos de antes, siguieran ofertando, no me importaba cual de los dos fuera. Ya sea el joven o el mayor, ambos se veia mil veces mejor. De estar en otro ambiente, como en una fiesta o algo similar, hubiera intentado acercármeles por mi propia cuenta incluso. Esperaba que siguieran, y no me dejaran en manos del anciano de mas de cincuenta que no paraba de mirarme de arriba abajo como si quisiera desnudarme alli mismo. Si tuviera que buscar un compromiso con alguien, preferia mucho mas a esos dos, que a ese viejo. Sin embargo, pude ver que el mas joven, le daba algunas miradas al hombre mayor, como si le estuviera diciendo que “parase” de una vez, o al menos me dio esa impresión. El hombre mayor, parecía divertirse mientras estaba junto al otro, me daba miedo que se detuvieran, y mas por como el mas joven parecia querer parar al mayor. —150.000 —dijo la mesa del hombre de cincuenta años. —170.000 —salió de la mesa de ese “par”. —180.000. La subasta parecio detenerse alli, pense que la mesa del Par, había ganado, pero entonces el hombre mayor volvió a ofertas. Llego a los 200.000. mire hacia la mesa, donde estaban los dos hombres de antes, estos no dijeron nada, y le joven parecía estar conteniendo al mayor. —Por favor… suéltalo—pense en mi mente. —¿Alguien quiere dar mas? —pregunto el presentador. Nadie dijo nada. El presentador estuvo por terminar la subasta y dar como ganador al anciano. Si ese ganaba, lo mas seguro es que acabara por negarme a seguir, y quizas me meterían en la “lista negra” para siempre y al final me iría con las manos vacias. —201.000 —salió de la mesa de los dos hombres de antes. Suspire de alivio. —210.000. —250.000. Eso ultimo salió de la mesa donde estaban el “Par” de antes, el hombre mayor apenas pudo ofertas eso ultimo, ya que el joven parecía estar por saltarle encima para que parase. No creía que pudiera volver a hacerlo y eso de antes fue lo ultimo que pudo hacer. Rece en mi mente… El anciano de antes, no volvió a ofertas. —¿Alguien mas? ¿Alguna otra oferta? —pregunto el presentador. Nadie mas volvió a hablar al escuchar su pregunta. —Si, es asi, entonces El ganador es el señor Frank —solto el presentador mientras señalo al sitio donde estaban esos dos. No se cual de los dos era “Frank”, o quien era el que oferto, ya que estaban en la misma mesa, pero no me importo, solo suspire de alivio al ver que las cosas no habian tomado el peor escenario. El presentador me dio indicaciones y luego de eso, camine para alejarme y volver tras bastidores, y me puse a pensar en la cantidad de dinero que se gastaron hace poco. 250.000 dolares, eso era varias veces mas que el salario anual que me daban en la empresa donde trabajaba, e incluso con el ascenso que me iban a dar, seguia siendo mucho mas de lo que pagarían incluso asi. Y ellos lo tiraron en solo unos minutos.PDV AnnaTarde un rato en poder llegar a mi casa por medio del autobús, mi madre y mi hermano vivían junto conmigo, en una casa algo pequeña que obtuvimos poco después de habernos mudado a este país.Desde entonces nos habíamos quedado alli, y no nos habíamos ido, mi madre justo ahora, estaba en el hospital, tenia que pasar gran parte del día en ese sitio debido a los cuidados, y mi hermano y yo, nos quedábamos en la casa.Antes, había tenido mi propio departamento donde me mude poco después de graduarme y obtener trabajo en la empresa donde antes estaba, pero tuve que dejarlo por que ya no podía destinar dinero para pagar el alquiler del lugar por que tenia que dedicar todo el dinero a los gastos médicos de mi madre.Al final acabe teniendo que mudarme de regreso a la casa de mi madre, ya que no tenía opciones, esperaba poder mudarme de nuevo, después de mi ascenso en la empresa, pero eso acabo cuando recibi las amenazas de deportación que me llegaron.Llegue, y apenas entre, pude no
PDV AnnaIsabel y Francis, estaban igual de enojadas que yo, el gerente fue tajante con todas, y nos dijo que si el hombre que pagaron por nosotras en la subasta, no amanecieron a nuestro lado, es que no querían nada con nosotras.Ya sea para ellas o para mi, significa que ya nos habian votado y lo que hicimos no sirvió de nada, eso fue lo mas frustrante.Francis e Isabel, hablaron un momento conmigo, pero ninguna tenia mucho que decir, nadie sabia como lidiar con esto de ahora y menos que hacer despues… en especial Francis. Justo en ese momento fue que escuche la voz de Silvia.—Anna… te juro que no sabia nada de esto ¿Si? cuando ellos me dijeron la habitación donde tenias que ir, fui directo a decírtelo, no espere que algo asi pasara —me dijo Silvia a mi lado tras salir de la oficina.—¿En serio? ¿Me vas a decir eso ahora y que no pudiste saberlo? —solte.—Anna… —No quiero hablar contigo, ahora Silvia, ¿Si? ¿Ahora que se supone que haga ahora? Dime, ¿Qué hago? me trajiste aquí y a
PDV AnnaSilvia parecia renuente a hablar por alguna razon, verla asi no me gusto, y senti varias cosas, al final la tome de los hombros mientras me acerque y le pregunte que sucedia.Las dos chicas cerca de mi, tambien lo hicieron, creo que estaban igual de nerviosas que yo.—¿Podemos hablar en privado? —No, vamos a hacerlo aquí.—Bien… ¿Puedo llevarte con el gerente?—¿El gerente? ¿Por qué con él? —Pues creo que él podrá explicarte mejor lo que pasa, ven conmigo Anna —me dijo antes de darse la vuelta.No tenia otra opción asi que solo pude seguirla, las dos chicas a mi lado tambien no siguieron desde atrás, querían respuestas como yo, y en el camino aprendi sus nombres, se llamaban francis, e Isabel.Vinieron aquí por lo mismo que yo, Francis, era huérfana de hecho, y según ella, con todos los gastos que tenia encima, la falta de contactos y sin familia que pudiera apoyarla, pues penso que seria buena idea venir a un sitio como este para poder encontrar a un hombre que fuera su “
PDV DanteMe lleve la mano a la barbilla, mientras pense en lo que me dijo Frank, y este ultimo, se rio como si nada hubiera pasado y solo se termino de levantar, estaba casi sin ropa, y se paro a un lado de la cama mientras se estiraba.—¿Y bien? ¿No me has respondido? ¿Cómo te fue en tu primera noche? Puedes empezar a agradecerme Dante -me dijo.—Hijo de… ¿Cómo se te ocurrió enviarme a una chica asi? ¿Por qué hiciste eso?—Vamos Dante, solo querias que disfrutaras un poco tu primera noche aquí, y ¿Y que mejor manera de hacerlo? Vamos, ¿Por qué pones esa expresión Dante? Espero mi “gracias” —me dijo Frank.Me dieron ganas de darle un golpe a ese idiota por meterme en este tipo de cosas.Si mal no recordaba, las chicas que se habian subastado, eran distintas a las damas de compañía del club, esas chicas que se subastaron, esperaba algo “serio” en vistas de un posible matrimonio.Era una acuerdo silencioso, y era por eso que se habian parado en ese sitio frente a todos, asi que sus exp
PDV DanteFui el primero en despertarse entre los 2, abri los ojos y pude notar a la chica que ayer vino a mi habitacion por alguna razon.El idiota de “Frank”, me habia forzado a quedarme aquí esta noche despues de hacerme venir para acompañarlo.Ahora que lo pensaba, creo que hizo todo eso a propósito para hacer que me quedara aquí esta noche con él, no se por que no lo vi anoche. De todas formas, las camas en este club del cual siempre me hablo todo el tiempo, eran muy buenas, y se notaba que era como un hotel de 5 estrellas, por lo que no tenia problemas en quedarme aquí una noche nada mas.Pense que la noche pasaría rápida, hasta que vino esa mujer de la nada, y empecé a casi saltar encima de mi, ansiosa por tener intimidad.Pense que era una de las damas de “compañía” de este club, ya que según “Frank”, en este sitio también se daban servicios asi, con lo que él llamaba “damas de alta calidad”.Era lo mismo, pero siempre le gusto adornar las palabras, no me gustaba mucho la ide
PDV Anna El “miembro” de Frank, llego mas profundo en mi interior al estar en esta posicion.Pude sentirlo llegar hasta lo mas profundo, fue una sensación muy intensa, y me costo adaptarme y tuve que apretar un poco mis manos en los hombros de “Frank”, para poder evitar caerme.Mi cuerpo entero temblaba, tenia los ojos cerrados y solo los pude abrir despues de unos momentos.Pude ver a “Frank”, que me estaba mirando justo ahora, su expresión fue como si estuviera viendo algo “divertido” justo ahora.Me enojo eso por alguna razon, y tuve ganas de darle un golpe por burlarse de mi, pero no era momento de hacer eso.Ademas, el idiota de “Frank” despues de ver como me costo sobrellevar la situacion de ahora, y hasta ver como se me escapaba una lagrima por la sensación, este ultimo empezo a moverse por su cuenta.Senti su “miembro entrar y salir de golpe, lo cual me saco un gemido, y le clave las uñas en sus hombros mientras mi interior se “apretaba” con los movimientos de “Rick”.—¿Qué







