FAZER LOGIN25/09/2025 ¡Hola de nuevo! Aquí está el final que escribí para esta novela. Espero que te lo hayas pasado bien leyendo y agradezco cada comentario que me nutría para seguir actualizando ante las adversidades. Si te gustan mis escritos, espero verte en mis próximos proyectos de escritura ¡Un gran abrazo!
Narra Maxwell DonovanComo si de una correntada de agua se tratara, el tiempo pasó demasiado rápido, exactamente dos meses desde que habíamos encerrado a Nate en su propio infierno, ese en el que merecía permanecer aun después de la muerte.En cuanto la familia Donovan se enteró de lo que había acontecido y vivió lo del juicio, lo de la condena, más como se lo había encontrado en su celda… colgado con una soga, ni siquiera hubo luto…literalmente nadie lo lloró, ni siquiera lo recordamos con cariño hasta el día presente.Para la familia, luego de saber todas esas atrocidades de lo que fue capaz de hacer, ya no existía, no se hablaba más de él, borrando cualquier vínculo que un día pudimos haber tenido con Nathaniel Donovan.Y a diferencia del tétrico destino que él había elegido para su vida, yo sí había encontrado por quien vivir, a quien cuidar… a mi amada Sasha, mi razón de ser.En esos dos meses de relación, nos dimos cuenta de lo mucho que podíamos llevarnos bien, solo discutíamos
Narra Sasha WheelerNo podía descifrar nada con esa expresión de Max, hasta que sus comisuras se enarcaron mostrándome una amplia sonrisa que me dio un dejo de paz. Se levantó y sin previo aviso me levantó entre sus brazos mientras reía como un loco empedernido.—¡Vamos a ser padres, mi vida! —exclamó mientras me besaba en la frente—. Te amo, Chloe, Sasha, como desees llamarte ¡Te amo! Y por supuesto que esperaremos con ansias al fruto de nuestro amor. Hijo o hija, lo que venga.—Te amo, Max, eres lo mejor que me ha pasado en la vida —dije con las lágrimas desbordándose de felicidad en mi rostro.Max me hizo sentir tan segura en ese momento, que la angustia de hacía un par de horas se había esfumado.Lo primero que hicimos fue regresar al apartamento a dar la noticia. Leah soltó un grito de “lo sabía” y corrió a abrazarme. Su novio también me estrechó la mano con sinceridad y un cálido “felicidades.Max y yo decidimos que tomaríamos ese día e iríamos con mi familia y la de él al fin, p
Narra Chloe WheelerLos días precedentes al gran suceso fueron un cúmulo de declaraciones, salas gélidas y flashes de cámaras de los periodistas. Lo que más me causaba impacto era que la familia Donovan estaba ahí, incrédulos de todo lo que se le acusaba a su querido Nate.Mi mente aun no podía creer cada testimonio de una, otra y otra chica que parecía ser un eco de lo que yo había vivido. Mujeres llorando, describiendo como Nate había destruido sus vidas.Incluso subió al estrado una familia entera, destrozada que hablaba de su hija desaparecida hacía años de años, antes de que yo me involucrara con Nate. Estas personas hasta habían abierto un caso e hicieron una investigación con pruebas que apuntaban a una propiedad de él.Yo estaba sentada, escuchando todo eso y mi corazón dolía con cada testimonio. Cada palabra que escuchaba me hacía estremecer de impotencia, pero también me fortalecía el hecho de pensar en que no estaba sola… tenía a Max y a mis amigos que me apoyaban.No quise
Narra Chloe WheelerYo nunca hubiera imaginado que la palabra “justicia” podía llegar a ser más amarga que la hiel, pero lo comenzaba a comprobar… era evidente que Nate había sido lo peor que me pasó en la vida.Durante un par de días, nos la habíamos pasado en ese cuartel frío pero acogedor a la vez. Mis uñas ya estaban carcomidas por la ansiedad, lo que planeábamos para Nate podría salir muy bien… o terriblemente mal, pero no teníamos opción, al menos, yo no.Tanya prácticamente se había ofrecido de carnada humana, arriesgando lo poco de vida que tenía, según sus palabras. Yo por mi parte, no sabía si darle un premio de admiración o de compasión por lo que había aceptado hacer.Ahí estaba ella, al otro lado del micrófono que tenía en su bolso, podía escuchar su vocecita fingida de tranquilidad, su risa forzada y esas palabras que Dios supiera de dónde le salían tan naturales. Solo de pensar en lo que hacía y poniéndome en su lugar, mi estómago se revolvía.—Aquí viene… —alcanzó a su
Narra Chloe WheelerTodo mi sistema estaba al borde del colapso, no pude más con mis tormentosas emociones. Me sentía confundida, desesperada, aun dolida, pero sobre todo… enfadada.Corrí para alejarme, ese fue mi primer reflejo de supervivencia. No soporté y aunque no conocía el lugar, lo primero que hice fue encontrar la recámara. Me cubrí el rostro y comencé a sollozar.Max y Leah fueron detrás de mí y yo solo quería creer que ver a Tanya, no era nada más que otra de mis tantas pesadillas, de las que tanto padecía en la cárcel. En cuanto supe que ellos estaban ahí, mi boca fue un mar de alegatas.—¡No! ¡No es posible! ¿Cómo mierda pudiste traerla aquí? ¿Cómo te atreves, Leah? Tú más que nadie sabe mi historia con esta mujer —espeté, con la garganta hecha un nudo.—Chloe… sé que no te lo esperabas, pero…—¡No quiero escuchar nada, Leah! ¡Nada que venga de ella! —mi ira estaba hablando más que mi razón, mi mente estaba tan nublada en ese momento que solo ansiaba salir corriendo lejos
Narra Chloe WheelerEl pasillo aglomerado con gente no me dejaba en paz. Pronto me di cuenta de que esa ansiedad no era normal, yo disfrutaba antes de todos esos entornos bulliciosos y llenos de gente, pero en el presente me causaba molestia y lo asimilé con tantos meses de encierro, realmente ese estado enloquece a cualquiera.Mientras salíamos a las afueras del centro comercial, con la bolsa del vestido que contenía las ropas de Max, sentí que la tormenta venía hacia nosotros… la que Nate nos tenía encima. Aunque, ese pequeño respiro me había devuelto un poco de vida y lo agradecía.Al fin caminamos un tramo más y encontramos la cafetería en la que Leah nos estaba esperando. La cafetería estaba muy expuesta, eso fue lo que pensé, dejándome guiar por mi instinto de supervivencia, pero junto a Max esperamos durante unos minutos hasta que yo noté aquella presencia.Leah llegó con su melena pelirroja, despampanante y esa sonrisa serena que nos dedicó desde la distancia. Nos saludó al in







