LOGINAnastasya es un personaje complejo, nadie sabe lo que realmente pasa por su mente. 🤧 Gracias por leer 🩷
Un par de días después Anastasya llegó a su mansión pasada la medianoche. Su cuerpo estaba pesado después de horas frente a las pantallas, rastreando cuentas y movimientos de dinero que no terminaban de cuadrarlo. Se quitó el abrigo en el vestíbulo y lo entregó a uno de sus hombres sin mirarlo.—Avtoritetsha —dijo el guardia de la entrada, inclinando ligeramente la cabeza—. El señor Volkov envió un regalo para usted. Llegó hace una hora.Anastasya entornó los ojos fingiendo aburrimiento, aunque algo en su pecho se tensó de inmediato.—¿Un regalo? —repitió con tono seco—. Qué predecible.—Sí, un regalo, Avtoritetsha.El hombre la miraba como si la palabra "predecible" no tuviera cabida en este momento y eso más que otra cosa le causó curiosidad a Anastasya.—¿Dónde está el regalo? —preguntó como si no le importara en absoluto aunque era todo lo contrario.—En el salón, Avtoritetsha.Ella frunció el ceño y caminó hacia el salón con paso firme, la espalda recta y su expresión indiferent
—No lo fue —respondió Nikolai—. Tuve que demostrar cada jodida cosa dos veces más que cualquiera. Tuve que convertirme en alguien a quien no pudieran ignorar. Y sí... hubo una razón por la que dejé de conformarme con ser solo "el hijo de". Pero esa parte todavía no te la voy a contar.Anastasya sintió un calor extraño en el pecho y frunció el entrecejo alerta y ofendida a la vez.—¿Por qué no?—replicó ella casi por instinto y se maldijo mentalmente por exponerse de esta manera.Sin embargo, Nikolai no se burló, sino que dijo algo que la dejó pensando —Porque todavía no estás lista para escucharla —dijo él con calma casi burlona—. Y yo no voy a dártela a la fuerza.El silencio fue lo único que se escuchó durante unos segundos pero ninguno de los dos colgó.—No eres el mismo de hace años —admitió finalmente recordando al enmascarado que la había poseído hace años y al hombre en el que se había convertido ahora.Hace años ella misma lo había rechazado no solo porque era menor que ella,
Anastasya regresó a la mansión pasada la una de la madrugada. Se quitó el abrigo en el vestíbulo, entregó el teléfono a Arkady para que revisara posibles rastros de seguimiento y subió directamente a su oficina. Encendió las pantallas, abrió los informes del día y empezó a firmar órdenes con la misma precisión de siempre.—Duplica la vigilancia en el ala este —dijo sin levantar la vista—. Y quiero el reporte completo de la cuenta que te pedí para mañana antes de las 08:00 am.—Entendido, Avtoritetsha —respondió Arkady desde la puerta—. ¿Necesita algo más?—No. Puedes retirarte.Arkady la miró brevemente como si estuviera a punto de decir algo pero no lo hizo, pronto salió de la oficina dejando solo silencio detrás de él.Cuando se quedó sola suspiró llevándose una mano a su cabello cerrando los ojos por un momento. Las palabras de Valerik seguían resonando en su cabeza, una y otra vez."Nikolai Volkov ya no es el niño mimado de hace unos años. ¿Qué lo cambió? ¿Por qué?"Anastasya apre
Anastasya respiró hondo. Durante los siguientes minutos explicó lo esencial, la trampa que no incluía a Nikolai, Popov, las fotografías antiguas, el traidor interno, la red que ya habían desmantelado por completo. No mencionó a Nikolai.Dimitry escuchó en silencio con los brazos cruzados y la expresión impasible. Cuando ella terminó, habló con calma glacial.—Popov estaba obsesionado contigo. Eso lo hace personal y lo personal se vuelve peligroso rápido. A partir de ahora, cualquier movimiento que hagas relacionado con lo que sea, incluyendo lo personal... me lo comunicas. A mí y a Valerik. Sin excepciones.—No trabajo así —respondió Anastasya.—A partir de ahora sí —dijo Dimitry sin alzar la voz—. No porque no confíe en ti. Sino porque si te matan, el daño se extiende a todos, incluido tu hermano, incluida esta organización. Yo protejo a los míos, Anastasya. Te guste o no.Ella lo miró aturdida por la repentina y casi imperceptible muestra de preocupación.—Si te oye tu mujer se desm
La camioneta se detuvo frente a la mansión de Valerik. Anastasya bajó con la espalda recta, su abrigo negro ondeando ligeramente con el viento frío. Arkady siempre abría la puerta para ella pero esta vez no esperó. Subió los escalones con paso firme y empujó la puerta principal sin llamar.Valerik ya la estaba esperando en el vestíbulo, con los brazos cruzados y esa expresión mitad irritación y mitad alivio.—Mira quién decidió aparecer —dijo él y sus músculos se relajaron notablemente haciendo que Anastasya enseguida se diera cuenta de que su hermano había estado preocupado por ella como siempre—. Pensé que tendríamos que mandar un equipo de búsqueda o Pakhan que te llevara de compras, contigo nunca se sabe.Se quejó aunque evidentemente, él sabía que ella estaba en su casa por Arkady. Sin embargo, con la mención del Pakhan por un momento, casi quedé paralizada al recordar a uno de ojos azul grisáceo."Maldita sea, ¿De verdad? Acabas de verlo, Anastasya." se quejó consigo misma men
Anastasya se separó de Nikolai con las piernas todavía temblando y él albino se pasó una mano por el cabello mojado sin dejar de mirarla hasta que ella se metió en la ducha, él se fue a la habitación para vestirse mientras que ella se bañaba, como si pudiera recuperar el control solo con eso.Después del baño rápido la pelirroja buscó su acostumbrada ropa elegante y a la moda y se vistió dando miradas de reojo de vez en cuando a Nikolai quien estaba tensando la mandíbula concentrado en su teléfono.Se veía demasiado masculino y atractivo.—Recuerda que no te he dado llaves... pero ya mis hombres te conocen, no daré la orden para que no te dejen pasar —dijo ella burlona necesitando recordarle quién llevaba el mando.Después salió de la habitación sin esperar respuesta de Nikolai y bajó las escaleras con la espalda recta, el cabello liso cayendo por su espalda hasta la cintura después de habérselo secado porque ella nunca iba desaliñada.Lo que más la inquietaba era rastro de lo que aca







