—¡Cinco con ella! —gritó alguien.—¡Ya somos cinco, imbécil! —respondió otro.—¡Entonces dejen de caer!En cualquier otra situación, Lisa quizá habría encontrado algo gracioso en aquello.No tuvo tiempo.Uno de los hombres consiguió golpearla en el estómago. El aire abandonó sus pulmones y retrocedió dos pasos, pero cuando él intentó sujetarla, recordó una de las últimas correcciones de Gabriel.No retrocedas siempre de la misma manera.Había pasado dos entrenamientos enteros quejándose de que él anticipaba todos sus movimientos.Esta vez fingió desplazarse hacia la izquierda y cambió de dirección en el último instante. El hombre reaccionó demasiado tarde. Lisa aprovechó su propio impulso, lo hizo perder el equilibrio y descargó el golpe con toda la fuerza que pudo.Cayó.No se movió.—Uno —murmuró Lisa sin aliento.No alcanzó a sentirse satisfecha.Los otros dos volvieron sobre ella.Sandra tampoco estaba quieta. Uno de los hombres intentó inmovilizarle los brazos, pero ella se soltó
Última actualización : 2026-09-26 Leer más