El sonido del mar en la costa del sur de Italia no se parecía en nada al oleaje distante y sombrío que había presenciado durante el funeral de su hermano. Aquí, en un pintoresco pueblo de la costa amalfitana, el Mediterráneo resplandecía con un azul intenso y cálido, como si la luz misma tratara de bañar cada rincón de la terraza en la que se encontraba plácidamente.Ivy sostenía el pincel con firmeza, pero con la suavidad de quien ya no lucha contra el mundo, sino que dialoga con él. Frente a ella, sobre el lienzo de lino, cobraba vida un paisaje vibrante: acantilados bañados por el sol, limoneros en flor y, al fondo, la figura de un hombre caminando junto a la orilla. El aroma a pintura al óleo se mezclaba con el perfume natural de las lavandas que florecían en grandes macetas de terracota a su alrededor, una presencia constante que ya no le recordaba al luto, sino a la transmutación del dolor en belleza.Habían pasado cuatro años desde la pesadilla en el búnker. Cuatro años desde
Last Updated : 2026-09-20 Read more