Volvieron a mitad de la tarde, exhaustos, hablando de cualquier cosa y todavía riendo. Gael cayó rendido, apenas tocó su cuna. Ella también lo estaba, pero necesitaba urgentemente una ducha y lavar su cabello. Thiago tuvo que atender una videoconferencia en la biblioteca con su equipo de abogados. El atardecer estaba pintado de naranja y púrpura cuando Alexia bajó las escaleras. Iba descalza y con una camisa de él que le quedaba como camisón. Se secaba el cabello con una toalla. — ¿Thiago? — preguntó a Gaspar que estaba por allí. — En la biblioteca, señorita. Ella le agradeció con una sonrisa. Tocó suavemente antes de entrar. Él tenía el ceño fruncido y le hablaba a la computadora, no entendía lo que decía, pero lucía cansado y se escuchaba un poco molesto. — Un momento — dijo él, antes de alzar la vista y bajar la pantalla de la computadora. Sonrió como si al fin hubiese tenido un poco de vitamina con ella ahí, vestida de esa forma, fresca y suelta — Ven, acércate. — Lo siento,
Last Updated : 2023-12-06 Read more