A pesar de la cantidad de lobos que había en las mazmorras, allí dentro reinaba un silencio sepulcral.Uno que solo se rompía de vez en cuando por el sonido seco de los golpes que mi hermana le daba a Cornelius.El idiota se negaba a hablar.Llevábamos horas intentando sacarle información y, hasta ese momento, lo único que habíamos conseguido eran insultos, amenazas y respuestas que no nos llevaban a ninguna parte.Morgana se limpió con el dorso de la mano una pequeña mancha de sangre que había quedado en su mejilla.—He quebrado a lobos más grandes y fuertes que tú, triste intento de rey —dijo con voz fría—. Podemos estar aquí por días, semanas, meses... Me es indiferente. Solo toma en cuenta que, mientras tú y tu ejército están bajo mis tiernos cuidados, tu reino y tu trono se encuentran desprotegidos.Quizá fue eso lo que finalmente lo obligó a hablar.O quizá simplemente había decidido que llevaba demasiado tiempo callado.Cornelius levantó lentamente la cabeza.—No pienso hablar
Última actualización : 2026-09-01 Leer más