La tumba, una vez un santuario de silencio y misterio, se había transformado en un escenario de preguntas sin respuesta. Alejandro, con el pergamino aún en sus manos, observaba cómo Amira recobraba la conciencia, sus ojos parpadeando con confusión. La momia de Amara, ahora nuevamente inerte, parecía burlarse de ellos con su silencio eterno.—¿Qué pasó?, murmuró Amira, su voz débil.Alejandro no sabía por dónde empezar. ¿Cómo explicar lo inexplicable? Optó por la prudencia. —Te desmayaste, —dijo con simplicidad, evitando mencionar la voz de Amara y su petición. Necesitaba tiempo para procesar lo que había experimentado, para entender si había sido real o el producto de su imaginación.—Pasaron tres horas, Alejandro. Te estuvimos esperando arriba, por eso bajé a buscarte. —dijo Amira, aún aturdida, sin saber qué había pasado.—¿Y el Dr. Sánchez? —preguntó Alejandro, confundido.—Hace más de una hora que se retiró al hotel, dijo que nos quedáramos en el campamento resguardando todo. —men
Last Updated : 2024-01-02 Read more