LEVLas cenizas caen sobre nosotros mientras mantengo una mano presionada contra la herida de uno de mis hombres. La sangre atraviesa la tela, se desliza entre mis dedos y vuelve inútil cualquier esfuerzo por contenerla. Él intenta hablarme, pero el pitido dentro de mi cabeza se ha tragado su voz junto con los gritos, los disparos y las órdenes que llegan desde otros puntos de la base.—Presiona conmigo. Mírame y no cierres los ojos.Sus manos buscan las mías. Tiemblan tanto que apenas consiguen sostenerse sobre la herida. Aprieto con más fuerza y su cuerpo se levanta del suelo, vencido por un dolor que por fin atraviesa el pitido. Hay fuego en el edificio administrativo, en los vehículos y en el almacén donde guardábamos armas. El humo baja, me entra en la garganta y me obliga a toser hasta quedarme sin aire, pero también nos cubre. Los hombres de Krovsk Volya disparan sin vernos y las balas pasan sobre el coche volcado que nos sirve de protección.—Los aliados entraron por la carret
آخر تحديث : 2026-09-15 اقرأ المزيد