Isabela seguía de pie frente a la ventana, observando cómo la tarde se teñía de naranja. Había ordenado a Mario que investigara quiénes eran los más cercanos a Ana; necesitaba saber con quién debía empezar si quería apartarla de su camino. —Ya tengo lo que pediste —dijo finalmente Mario, con voz contenida—. Quienes visitaron a Ana en el hospital fueron Susan, que estuvo casi todos los días, Carlos también… y Alberto, tu padrastro, estuvo yendo a verla. Isabela se giró bruscamente. —¿Alberto? Mario asintió, mostrando el reporte de visitas. Isabela llevaba horas caminando por el departamento, tratando de ordenar sus pensamientos. Alberto siempre había sido un hombre reservado, casi distante, pero correcto en su papel de padrastro. Nunca había mostrado interés emocional por nadie, mucho menos por alguien que apenas conocía. “¿Desde cuándo te importa tanto alguien que no sea yo?”, murmuró con un dejo de celos que la irritó aún más. Se dejó caer en el sofá, cruzando las piernas con im
Last Updated : 2026-10-05 Read more