El silencio del tribunal tenía un peso físico.Después de meses de denuncias, grabaciones, informes financieros, peritajes y testimonios, todo se reducía a una lista de cargos y a la voz del juez leyendo lo que el jurado había decidido.Max estaba sentado a mi izquierda. Calderón, a mi derecha. En la fila de acusados, Isabela mantenía el mentón alto, Alejandro parecía una estatua y Santiago Herrera aparecía en una pantalla desde la sala donde cumplía las medidas de seguridad acordadas por su cooperación.Habíamos llegado al tribunal antes de que amaneciera por completo. Durante el trayecto casi no hablamos. En la entrada había cámaras, pero también personas que yo no conocía sosteniendo carteles sobre violencia, extorsión y abuso de poder. No sabía cuáles habían seguido nuestro caso y cuáles estaban allí por otros procesos. Me recordó que nuestra historia, por enorme que se hubiera vuelto para nosotros, seguía siendo una entre muchas. Esa perspectiva me alivió. No era la protagonista d
Last Updated : 2025-09-28 Read more