La mañana siguiente a la victoria tuvo un sabor dulce y perezoso.Lena despertó envuelta en las sábanas de seda, con el cuerpo pesado y relajado. La luz del sol entraba por los ventanales de la mansión de las afueras, iluminando el polvo que flotaba en el aire.Se giró y se encontró con el pecho desnudo de Matteo. Él seguía dormido, una rareza absoluta. Su respiración era profunda y tranquila, su rostro, habitualmente marcado por el ceño fruncido del mando, estaba relajado, casi juvenil. Un mechón de pelo castaño le caía sobre los ojos, y Lena resistió el impulso de apartarlo para no despertarlo.Se veía tan en paz que dolía.Después de la tensión del sabotaje, habían regresado a la mansión eufóricos. La noche había terminado en una celebración privada, lenta y apasionada, donde Matteo le había susurrado una y otra vez lo orgulloso que estaba de ella y cuánto la amaba mientras se rendía ante ella como un seguidor devoto a su dios.Matteo se removió e instintivamente, aún formado, busc
Última atualização : 2026-01-27 Ler mais