Afuera la temperatura había bajado. La noche estaba fría, y el abrigo del hombre tenía una capa fina de frialdad.El gesto cálido de Camila suavizó bastante el ánimo sombrío de Gabriel, pero aun así se apartó de ella con cierta reticencia.—Ya es tarde. Ve a descansar.—Señor Gabriel, ¿estás enojado conmigo? —Camila se sorprendió un poco. Al ver que Gabriel se iba a ir, lo detuvo de nuevo.—No —respondió Gabriel de inmediato, pero su voz tenía una ligera pausa, muy rígida.—¿Es porque olvidé que vendrías esta noche, o porque no te respondí el mensaje? —el tono de Camila se suavizó, sonando casi como si estuviera actuando mimada, pero ella no se daba cuenta.Estar frente a Gabriel hacía que su corazón se derritiera al instante.Gabriel no respondió.Nunca había tenido relaciones cercanas con nadie, así que estaba acostumbrado a la distancia, la indiferencia y el olvido.Pero esta noche, mientras esperaba a Camila, de repente sintió incomodidad.No se atrevía a llamarla, y le daba miedo
Baca selengkapnya