*—Ezra:Revelar lo que era le había quitado un peso de encima.Después de que Ezra decidió ser sincero con Dante, y que este casi lo ahogara con sus feromonas, su cuerpo ardía, vibraba y clamaba por el alfa como si estuviera en pleno celo. Apenas logró escapar de la oficina y encerrarse en el baño de la compañía, jadeando, con el pecho agitado, intentando recuperar el control.El aroma de Dante aún lo envolvía, impregnado en su piel, en su ropa, en su mente. Lo hacía temblar. Cada respiración era un suplicio. Sentía su cuerpo al borde del colapso, caliente, húmedo, y su agujero palpitaba con desesperación por algo que sabía que no debía desear. Para su vergüenza, había empapado los pantalones de una manera obscena, como un omega en pleno celo que rogaba por ser tomado.Tuvo que retirarse sin avisarle a su jefe. Sabía que eso lo enfadaría, Dante no soportaba que nadie desobedeciera su control, pero quedarse ahí habría sido su perdición. No hubo mensajes, como siempre. Silencio. Ese sil
Última actualización : 2025-12-24 Leer más