*—Ezra:Una vez más, Ezra se besó con su jefe.No fue un beso tímido. Ni vacilante. Fue hambre pura.Ezra presionó su boca contra la de Dante con una pasión que llevaba días, semanas, meses, años conteniéndose. Sus labios se abrieron de inmediato, buscando el calor del alfa, jalándolo hacia él como si quisiera fundirse en su piel. Jadeó contra su boca, desesperado por más, por todo, por ese sabor que lo había atormentado desde el primer beso robado.Dante soltó un gruñido ronco, tan bajo que vibró contra el pecho de Ezra.El alfa lo sujetó por la cintura, apretándolo contra su cuerpo como si en cualquier momento pudiera escaparse… o romperse. Su mano grande subió por su espalda, firme, posesiva, y lo empujó aún más contra él para profundizar el beso.Sus bocas chocaron, se separaron un segundo para recuperar aire y volvieron a encontrarse, más intensas, más desesperadas, con una necesidad que quemaba desde adentro. La lengua de Dante rozó la de él, caliente, reclamando, empujan
Última actualización : 2025-12-28 Leer más