La oscuridad llegó sin aviso.No fue un sueño. Fue un recuerdo.El olor llegó primero: humedad podrida, alcohol barato y ese hedor rancio que se pegaba al fondo de la garganta como una película espesa. Eli estaba en el suelo. No como adulto. Como niño.Las costillas le dolían con cada respiración. El estómago era un hueco profundo que ya no era solo hambre; era una costumbre de años, un vacío que se había convertido en parte de él. —Levántate, basura.La voz retumbó en el cuarto pequeño y sucio. Un hombre grande, sucio, con los ojos inyectados en sangre y la ropa manchada. El mismo de siempre. El que entraba y salía como si aquel lugar le perteneciera. El que golpeaba primero y preguntaba después, si es que alguna vez preguntaba.Eli intentó incorporarse, apoyando las manos temblorosas en el suelo frío. El golpe llegó antes, directo al costado. El aire abandonó sus pulmones en un quejido ahogado y doloroso.—No sirve para nada —escupió el hombre, con saliva en los labios—. Igu
Última atualização : 2026-03-29 Ler mais