Lidia.Me encontraba en mi exposición de arte, vine cómo una invitada más, me gusta mantener mi imagen en privado, también es satisfactorio escuchar lo que los demás piensan, sin saber que la artista los está escuchando, antes no creía posible lograr algo cómo esto. El camino hasta aquí ha sido muy difícil, estuvo lleno de lágrimas, sudor y esfuerzo, finalmente lo logré. Finalmente, puedo sentirme orgullosa de mi misma. Puedo presumir que no elegí mal mi vocación, tal vez no soy Picasso, no le llegó a los talones a van Gogh , pero si soy buena, los precios de mis cuadros lo demuestran.— ¡Mamá! — Escuché un grito, posteriormente sentí unas manitas alrededor de mi cintura.— ¿Quién eres tu? — No era un niño del orfanato que suelo visitar, los conozco a todos. O casi todos. Trate de entender por qué me agarraba.— Pequeño, te equivocaste de persona. — Intente razonar con él. ¿Cómo puedo tener un hijo y no saberlo? También está el hecho de que jamás he tenido intimidad.— Mami, estás viva
Última atualização : 2025-10-28 Ler mais