Luna está muy molesta, considera que él no tiene derecho a reclamar nada. Ella le dijo que tomaría un taxi, ahora ella le tiene temor porque se nota que a él le ha afectado esa noticia. Pero no, el muy maldito, no la dejó que se fuera en otro auto, sino en el suyo. ¿Acaso va a perder la oportunidad de hablar frente a frente con ella acerca de los hijos que tienen en común?—¿Por qué, mi Luna? ¿Por qué no me buscaste para decirme que estabas embarazada? Le reclama, dando golpes en el volante.—¿Y para qué lo iba a hacer?, para que te siguieras burlando de mí e incluso me despreciaras a los niños, aduciendo de que no eran tuyos. Preferí callar mejor, gracias a Dios, que siempre he contado con el apoyo de mi familia y de mi amigo Francisco.—Por Dios, Luna, que no te das cuenta de que yo jamás hubiese juzgado o despreciado a ellos. Tu deber era decírmelo sin ponerte a pensar en que si yo los aceptaría o no.—¡Basta, Eduardo!, no seas tan hipócrita, tú me gritaste en la cara que me ten
Last Updated : 2026-01-06 Read more