LiaMi esposo no puede creer lo que digo.—¿Qué estás diciendo? —me pregunta con el ceño fruncido.—No hemos compartido la cama en varias semanas —explico —. Entiendo que no has recurrido a otra mujer en todo este tiempo, mucho menos a tu amante.No lo digo solo porque confíe en Leila, sino porque, incluso si no lo hiciera, su cuerpo se está recuperando de la pérdida de su bebé y sería peligroso para ella intimar con quien sea. Ahora, sé que Damiano no ha dormido con otra loba no porque nadie me lo haya informado, sino porque, a pesar de todo, tengo la seguridad de que no es la clase de Alfa que tomaría a una mujer sin consultarme. No ahora que estamos en buenos términos.Mucho menos en mi estado. No haría nada que pusiera en riesgo este embarazo. Y la verdad es que, por mucho que mi voz y mi expresión permanezcan serenas mientras hablo, sí me hace sentir un ligero malestar pensar que Damiano tenga que recurrir a alguien más, y que sea yo quien le conceda ese derecho.—No he estado co
Última actualización : 2026-06-11 Leer más