LiaDamiano cumple su promesa y me hace correr con fuerza, no una, sino dos veces. Luego me pone sobre mi vientre, se coloca entre mis piernas y me agarra de las nalgas con sus manos feroces y me penetra sin más contemplaciones. No puedo evitar los sonidos que brotan de mi garganta. No me puedo callar, hasta que termina, derramando su semilla dentro de mí como exige el deber. Debería ser todo, pero no me suelta. No lo hace hasta entrada la madrugada.Estoy tan agotada cuando sale de mi entrepierna, con mis muslos resbalosos por nuestros fluidos, que ni siquiera puedo levantarme de la cama. Damiano tampoco me pide que me marche, así que me quedo dormida. Cuando despierto, él ya no está y yo pido que preparen un baño. No me molesto en ser pudorosa.Ha pasado siete noches con Leila. Es mejor que se enteren que esta noche la pasó conmigo. Y que dormimos juntos.No me quedan fuerzas cuando regreso a mi habitación. Las doncellas me traen el desayuno a la cama. Luego, en el almuerzo, sucede
Última actualización : 2026-05-22 Leer más