La confesión quedó suspendida en el aire de la suite, flotando entre el calor residual de sus cuerpos.Daniel sentía que el corazón le martilleaba contra las costillas, una mezcla de júbilo salvaje y una culpa punzante que le quemaba las entrañas.—Antes de que te permitas dudar de nuevo, Daniel... —la voz de Marianne era un susurro quebrado pero firme—, si estoy embarazada, es tu hijo. Es tuyo.Esas palabras fueron como una estocada directa al alma de Daniel.El silencio que siguió dolió más que cualquier grito.Ella intentó apartarse, buscando refugio en la fría oscuridad de la habitación, pero él no se lo permitió.Con un movimiento desesperado, la atrajo de nuevo hacia su pecho, envolviéndola en un abrazo que pretendía protegerla de todo, incluso de sus propios errores.—Perdóname… —Sollozó él contra su cuello, apretando los ojos—. Perdóname por haber sido un imbécil, por haber dejado que el veneno de la inseguridad nublara lo único real que he tenido en la vida. Fui un cobarde, Ma
Last Updated : 2026-02-17 Read more