Esa misma noche, el ambiente denso de la ciudad se trasladó a un exclusivo club privado en el corazón del distrito financiero. Luces tenues, paneles de madera oscura y el aroma penetrante del tabaco y el cuero creaban el escenario donde Peter solía buscar refugio cuando el peso de su rutina se volvía insoportable. En una mesa rincón, con vasos de cristal cortado y una botella de whisky de malta sobre la mesa, se encontraba reunido con Julius y Benedict, sus amigos desde hacía más de dos décadas.Julius Fitzgerald, de treinta años, llamaba la atención de inmediato: rubio, de profundos ojos azules y con una imponente estatura de un metro noventa, poseía ese aire desocupado y carismático de quien siempre ha tenido el mundo a sus pies. A su lado, Benedict, de treinta y dos años y un metro noventa y cinco, proyectaba una presencia mucho más seria e imponente con sus penetrantes ojos verdes. A diferencia de Peter, Benedict disfrutaba de una vida familiar asentada; estaba casado con Marissa
Last Updated : 2026-08-21 Read more