La presencia de Lina Lockwood en el muelle actuó como una descarga eléctrica que paralizó a los presentes.El aire se volvió gélido, y bajo la luz amarillenta del farol, su figura demacrada parecía la de un espectro que había cruzado el Estrecho de Florida a pie.Su ropa, antaño de seda y marcas exclusivas, estaba desgarrada y manchada de barro, y sus ojos, que siempre habían destilado una frialdad soberbia, ahora solo proyectaban un pánico animal.— ¡Lárgate de aquí, Lina! — rugió Iván, dando un paso al frente mientras Ricardo mantenía la escopeta firme — No sé qué clase de juego estás jugando, pero no voy a permitir que traigas tu veneno a este refugio.Lina se desplomó sobre las tablas del muelle, rompiendo en un llanto histérico que le sacudía todo el cuerpo.— Ivá
Last Updated : 2026-02-23 Read more