Una ducha fría para relajar los músculos, un té tranquilizante y un sofá cómodo. Era justo lo que necesitaba en este momento. Tome una manta y cubrí mi cuerpo, quería dormir un par de horas, al menos esa era mi pensamiento, no el de Jake. Mientras caía en un profundo sueño. Unos dedos acariciaba mi rostro, quería pensar que era Lorenzo, pero no fue así. El aroma de mi esposo es inconfundible. -¡Jake! Mencioné sentándome, el maldito estaba a mi lado con una sonrisa estúpida.- -Princesa no quería despertarte.-Mientras hablaba, trataba de de tocar mi cabello.- -Por favor sal de mi oficina.- -No quiero molestarte, solo deseo hablar contigo.- Jake trataba de tocarme, me levanté rápidamente del sofá y fui hacia mi escritorio, el cansancio y el mal dormir me generó mareo, por poco caigo al suelo. -Laura déjame ayudarte.- -¡No me toques!- mencioné y me senté en la silla; Jake estaba delante de mí con sus manos en los bolsillos. No puedo creer que fui una ciega, a él se l
Última actualización : 2026-05-03 Leer más