—Mami, vas a llegar tarde.—No voy a llegar tarde —respondí, estirándome sobre la encimera de la cocina para deslizar un plato hacia Alice—. Estoy organizando bien mi tiempo.—Dijiste eso ayer —señaló ella, entrecerrando ligeramente los ojos—. Y aun así llegaste tarde.Me detuve en seco y luego suspiré. —Eso pasó una vez.—Fueron dos veces —corrigió ella, mientras ya tomaba su tenedor.Miré a Ace por encima de la cabeza de la niña. Él estaba sentado a la mesa, con el café en la mano, observando el intercambio con una diversión silenciosa que ni siquiera intentaba ocultar.—No estás ayudando —le dije.—No estoy interfiriendo —respondió con calma—. Hay una diferencia.—Se ha aliado con ella en mi contra.—Solo digo la verdad —afirmó Alice con tono firme mientras daba un bocado a su tortita.Me crucé de brazos. —Tienes siete años.—Tengo razón —dijo con la boca llena.Ace soltó una risita ahogada y dejó la taza sobre la mesa. —Tiene razón.Lo miré fijamente. —Se supone que deberías estar
Última atualização : 2026-09-21 Ler mais