La euforia de la asamblea de accionistas se evaporó en el momento en que las puertas del despacho principal se cerraron. Leonard no se sentó en su silla; caminó directamente hacia la terminal maestra de seguridad, con Katie a su lado cargando al bebé. El trono de los Sinclair finalmente era suyo, pero el aire en la oficina olía a una trampa que aún no se había cerrado.—Malcom, dame el estado de las cuentas de reserva —ordenó Leonard, sus dedos volando sobre el teclado.No hubo respuesta inmediata, solo un pitido electrónico que sonó como un latido artificial. En la pantalla principal, un código en rojo sangre empezó a devorar los balances en tiempo real. No era un ataque externo; era un proceso interno, una "bomba lógica" sembrada por James Ford durante su breve e ilegítimo mandato como CEO.—Maldita sea... —susurró Leonard, su rostro tornándose de piedra—. James no quería la empresa, quería incinerarla desde adentro.—¿Qué está pasando, Leonard? —preguntó Katie, acercándose a la pan
Última atualização : 2026-01-04 Ler mais