El aire en el búnker bajo el hangar de Marek era una mezcla espesa de humedad, grasa de motor y el olor acre de los químicos industriales. La prensa hidráulica, situada justo encima de sus cabezas, vibraba ocasionalmente, un recordatorio metálico de que el mundo seguía girando, ajeno al drama de los espectros que se ocultaban en sus cimientos. Leonard yacía sobre el catre, su piel antes aceitunada ahora lucía de un gris ceniciento que se confundía con la penumbra.Katie observaba con desesperación el monitor cardíaco improvisado que Leonard había conectado a su propia terminal antes de desplomarse. El descenso por los cables del ascensor y la sobrecarga de sus implantes neurales durante la infiltración en la ECN habían pasado una factura devastadora. El sistema nervioso de Leonard, forzado al límite, estaba enviando señales erráticas a su corazón.—¡Leonard! —gritó Katie, sacudiéndolo por los hombros—. ¡No me dejes ahora! ¡Maldita sea, abre los ojos!De repente, el monitor emitió un p
Última atualização : 2026-01-06 Ler mais