El sol comenzaba a descender hacia el oeste cuando el bote tocó suavemente los pilotes de madera del muelle privado. El crujido de la estructura de roble amortiguó la llegada, mientras las aguas de la bahía se tiñan de un tono cobrizo deslumbrante.Antonio saltó a la plataforma con agilidad impecable, asegurando el cabo alrededor de la bita de hierro con un nudo doble y certero. El esfuerzo hizo marcar los músculos de sus hombros y la línea firme de su espalda. Mia permaneció un momento en la proa, contemplándolo bajo la luz dorada de la tarde, maravillada por la fuerza serena que emanaba de cada uno de sus movimientos.Él se giró y le tendió la mano. Mia la tomó, pero en lugar de dejarla pisar la madera, Antonio la sujetó firme por la cintura y la elevó sin esfuerzo, depositándola suavemente sobre el muelle.—Sigues siendo demasiado eficiente para bajar de un barco, CEO —dijo ella, apoyando las palmas de las manos en el pecho de él, donde el tejido ligero de su cami
Última atualização : 2026-08-22 Ler mais