Tesoros y cenizasLa gala de la Fundación Blackwood era un desfile de vanidad. Alexander, tras haber reclamado a Elena ante las herederas, recibió una llamada urgente. Sus ojos se oscurecieron y, con un gesto rápido, soltó la mano de Elena.—Tengo que atender esto. No te muevas de aquí, Elena. Quédate cerca de la zona de buffet —ordenó con una voz que no admitía réplicas antes de desaparecer entre la multitud de trajes caros.Elena se quedó sola, sintiéndose como una boya a la deriva en un océano de tiburones. Buscó refugio cerca de una mesa de bocadillos, tratando de recordar la cláusula del contrato: “Comer a tiempo”. Pero la comida le sabía a aserrín. Estaba distraída, mirando su anillo, cuando una risa familiar y cargada de veneno le heló la sangre.—No puede ser... —La voz de Matías, su exnovio, resonó a sus espaldas—. Mírate, Elena. El mundo es realmente pequeño, pero tú te has encargado de ocupar cada espacio de él.Elena se giró lentamente. Allí estaba Matías, luciendo un traj
Última atualização : 2026-01-16 Ler mais