LIBRO 2: EL ECO DE LA SANGRECapítulo 77: El Aliento del Abismo y la Corona de EspinasEl silencio que siguió a la explosión del depósito de pólvora fue más aterrador que el estruendo mismo. Por un instante, el tiempo se detuvo en la meseta; el humo negro se elevó en una columna densa que parecía querer alcanzar las nubes, ocultando el destino de Gabriel bajo un manto de hollín. Aura, desde la entrada de la cueva sagrada, sintió cómo el vínculo invisible que la unía a él —ese hilo de seda y acero que vibraba con cada latido de su corazón— se destensaba de golpe. Un grito mudo quedó atrapado en su garganta mientras caía de rodillas, con las manos aferradas a su vientre, donde el nuevo latido, pequeño y frágil, parecía buscar refugio ante la orfandad inminente.—Gabriel... —susurró, y su voz fue un lamento que se perdió entre las piedras.El romance de su vida, construido sobre las cenizas de traiciones pasadas y la esperanza de un futuro común, parecía haberse evaporado en esa bola de
Zuletzt aktualisiert : 2026-04-08 Mehr lesen