—Ahora mismo estamos incumpliendo el contrato... —susurró ella con la voz entrecortada, pero una chispa de valentía iluminó su mirada. Arqueó una ceja, juguetona y casi sin aire, agregó—: Sin embargo, ¿quién ha puesto las condiciones puede romperlas?Una sonrisa ladeada, depredadora y encantadora a la vez, se dibujó en el rostro de Declan.—Touche, señora Westerfield —murmuró él.No hubo más palabras. Declan la besó con una intensidad casi hambrienta, descendiendo de sus labios a la línea de su mandíbula y luego a su cuello, arrancándole un suspiro que se perdió en la habitación. Valentina cerró los ojos, dejándose llevar por esa sensación vertiginosa y enloquecedora, sintiendo cómo cada roce de él borraba una cicatriz del pasado.De un momento a otro, la ropa sobraba. Las prendas cayeron al suelo olvidadas y, bajo la tenue luz de la pantalla del televisor que seguía reproduciendo la película ignorada, solo quedaron ellos dos. Piel contra piel, unidos por un mismo sentir y un deseo qu
Última atualização : 2026-01-25 Ler mais