Declan cerró la puerta de su oficina y se obligó a dejar atrás la ansiedad médica que le mordía la nuca. Condujo hasta casa con el piloto automático encendido, concentrándose únicamente en la carretera para no pensar en los viales de sangre que ahora estaban siendo analizados en un laboratorio bajo su nombre. El miedo a lo desconocido, a una debilidad que no pudiera controlar, era un ácido que lo corroía por dentro.Al llegar al Penthouse, la quietud del lugar lo recibió.—¿Dónde está Valentina? —preguntó a Luna, quien recogía unas tazas en la sala.—Está en la habitación principal, señor. Ya ha cenado y dijo que estaba un poco cansada, así que se retiró temprano.Declan asintió y subió las escaleras, aflojándose la corbata con cada peldaño. Al entrar a la habitación, la vio recostada, leyendo algo en su tableta, tranquila, ajena a la tormenta que él llevaba por dentro. Se detuvo un momento en el umbral, observándola. ¿Qué pasaría si los resultados fueran malos? ¿Qué sería de ella y
Última actualización : 2026-01-31 Leer más