—¡Que esté viva, por favor, que esté viva! —exclamó Alessandro en medio de la crisis, con la voz ahogada por un terror que nunca antes había experimentado.Apretó el cuerpo inerte contra su pecho, buscando desesperadamente alguna señal que le devolviera la esperanza. Apoyó la oreja directamente sobre el pecho de Alessandra y, tras unos segundos de angustiante silencio, logró percibir un latido sutil, lento y errático, pero real. Seguía respirando de manera muy superficial.Sin perder un solo segundo, la tomó fuertemente entre sus brazos y la levantó de la cama matrimonial. Amelia, que observaba la trágica escena con las manos presionadas contra la boca para no gritar, reaccionó de inmediato y corrió delante de él para abrirle paso por los pasillos oscuros de la mansión.Alessandro bajó las escaleras principales a toda velocidad, ignorando el peso del cuerpo de su madre y el dolor que la tensión le provocaba en los músculos. La adrenalina lo dominaba por completo mientras cruelmente c
Last Updated : 2026-06-10 Read more